LUYS COLETO: Malagueña salerosa (o mi particular homenaje a las mujeres ante el liberticida 8-M).

Málaga, Ciudad del Paraíso. Vicente Aleixandre, desde luego. Gentilicio en femenino, malagueña. Y se llama malagueña a un palo del flamenco tradicional de esta fascinante urbe que procede de los antiguos fandangos.
Superlativa hermosura de las mujeres malagueñas
La bellísima Malagueña es una canción escrita en 1933 por el grandísimo músico cubano, Ernesto Lecuona, cuando se encontraba exiliado en la ciudad andaluza. Se convierte, a la sazón, en el sexto movimiento de la Suite Andalucía.
Aunque la versión más célebre de la misma es Malagueña Salerosa, de Elpidio Ramírez, autor del famoso huasteco o huapango, inspirándose en la citada tonada. Describe, grosso modo, la poderosa e hipnótica belleza de las mujeres de Málaga.
Desde entonces se ha adaptado a géneros pop, jazz y bandas musicales (militar y de cornetas y tambores), siendo compuestas para ella letras en multitud de lenguas de todo el planeta.

Tarantino y más allá: Dani Rovira y Michelle Jenner
Interpretada profusamente, durante las siguientes décadas, mientras, por multitud de bandas universitarias yanquis. Y las correspondientes versiones roqueras, desde luego. Ha incluido una versión instrumental de Bill Haley & His Comets. O una versión instrumental de Ritchie Valens, más conocido por su impecable interpretación de La Bamba.
Hasta hoy. El grupo Chingon fue formado por el director de cine Robert Rodríguez para grabar canciones para su película de 2003, Érase una vez en México. Tan Leone. Y al genio de Tarantino, en Kill Bill, la perenne e inmortal gloria.
Y aparecida en una obra maestra del cine de animación, La mecánica del corazón. ¿Y con cuál me quedo, entonces? Por supuesto, Miamor perdido, romanticismo para escépticos. «Besar tus labios, quisiera, linda y hechicera, como el candor de una rosa». Con sus traiciones femeninas, un clásico. «Ingrata, me traicionabas, cuando de ti estaba».
Deslumbrante Jenner arrojando un cubo de agua sobre Dani Rovira…En fin.
marzo 5, 2021 a 4:13 pm
Un cubo de agua es poca cosa para ese progre, y para su ‘partener’ que es otra que tal baila. Tienen tanta gracia como una patada en los riñones, o una mordida de burro viejo.
Y si la señorita Jener es guapa, yo soy un herculeo luchador de artes marciales asiáticas.
En cuanto a Miss Universo si que daba lustre al puesto, de la misma manera que hay grandes bellezas andaluzas anónimas.
marzo 5, 2021 a 4:19 pm
A parte de progre es un pésimo actor. Y se puso mazas, claro. Eso sí luego leí que cayó enfermo (de cáncer, creo) pero me enteré por «los denodados mensajes de ánimo» de sus compañeros de expolio, que ellos llaman profesión. No le deseo esa enfermedad a nadie, pero una cosa no quita la otra y sí, el cubo es poca cosa. A la chica no la he visto nunca, ni en persona ni actuando. Ya sabes que a mí el cine espeñol de ahora me la refanfinfla.
Eso sí, por le menos en las 2 fotos, la Muñoz sí que parece potente y la otra no es fea, hombre… no es el marido de Perro Sandez, por ejemplo… Eso sí, en estas 2 fotos… en persona u otras fotos igual cambia el cuento.
marzo 5, 2021 a 7:52 pm
Copio:
«no es el marido de Perro Sandez, por ejemplo…»
quien es el «marido» de «su Sanchidad»? (como dice, creo, Liusivaya)
marzo 5, 2021 a 8:37 pm
El marido de Perro Sandez es un emulador de Michelle Obama, pero operado, no como el del satánico hawaiano (¿Cuál es el gentilicio de Hawai?) que sale marcando sus 3 kilos y medio de carne que tiene en la entrepierna.
marzo 5, 2021 a 9:16 pm
No me digas que es un tio que parece una tia…