LUYS COLETO: Distraídos con la NO guerra de Ucrania, se apuntala la tiranía covid (timovacunas y más allá).

Truquis de magos negros, distracción. Lengua del imperio, misdirection. Desvío de tu mirada, pues. Pero la NO guerra no se halla a tres horas de avión. La verdadera guerra está aquí y comenzó de forma abierta y decididamente descarnada hace dos años. Las satánicas élites globalistas contra la población. Los ingredientes cambian, los hilos que se mueven, permanecen. Y el mundo, preferentemente su lado occidental, derrumbándose. Y derrumbado. Distracción masiva. Esta súbita sustitución “bélica” nos aclara,  por si fuera necesario, el carácter absolutamente artificial y artificioso de la preocupación covidiana, elevada al rango de obsesión para hipnotizar las conciencias planetarias el mayor tiempo posible. Y la segunda fase de la calandraca, en marcha. Operaciones Psicológicas (Psy-Op) militares de falsas banderas. Nigérrimo horizonte, pues y todo ello ordenado por quien controla a los useños y a los rusos. Tan Iron Mountain. Cada día se va desvelando un nuevo horror. Vuela teclado……

Timovacunas, horror de los horrores

– Explícito reconocimiento por parte de los CDC yanquis del robo de nuestro sagrado ADN a través de las fraudulentas pruebas PCR.

– Otro riguroso y concluyente estudio que confirma lo intuido/sabido: la timovacuna covidicia modifica y manipula irreversiblemente el ADN humano. Timovacunado, mutante pues. Reprogramado genéticamente. Los pinchazos covidicios inician la fusión de la biología humana con los ordenadores. Y recordemos lo tantas veces dicho: pertenecemos a una de las últimas generaciones de Homo Sapiens Sapiens, el hackeo humano anunciado en 2018 por el Fondo Económico Mundial ya ha comenzado con la actual timovacunación masiva y global.

Y Chile, mientras, aprobando la Ley de Mutantes (u OGM, Organismos Genéticamente Modificados). La nación sudamericana prohíbe discriminar a mutantes y personas alteradas genéticamente. Podríamos inferir que los timovacunados que sobrevivan serán transhumanos. La ley 21422 publicada el pasado miércoles 16 de febrero, prohíbe la “discriminación laboral frente a mutaciones o alteraciones del material genético”. La disposición legislativa establece también los mecanismos para realizar indiscriminadamente todo tipo de “exámenes genéticos”.

modificando el ADN.

– El ADN transcrito de la timovacuna de ARN mensajero de Pfizer contiene el atroz gen canceríngeno gp130.

– Los chutes del Tecno-Matarratas transgénico y transgenizador provocan gravísimos problemas en las células madre de la médula ósea.

– Los informes desclasificados de Pfizer lo confirman: la timovacuna es un turbador espanto para la salud (además de para la libertad).

– Una excelente investigación de News Punch nos alerta que los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de Yanquilandia y la Fundación Bill y Melinda Gates tiene como objetivo desarrollar una vacuna sin aguja que pueda propagarse como un virus aéreo en lugar de tener que inyectarse, sin dejar ninguna opción de que nadie permanezca sin timovacunar.

Tres sobre la  Organización Mafiosa contra la Salud (OMS)…

– Una. Preparando » pactos mundiales contra futuras pandemias». Afrontando «emergencias sanitarias». Sic. Traducción: brutales cierres transnacionales que se convertirán en el “nuevo” instrumento de la política y las relaciones internacionales. Recordemos que el pasado 1 de marzo de 2022 se celebró la reunión preparatoria. En 2023, el programa debería estar en marcha y aplicarse definitivamente en 2024. «Tendremos otra pandemia», predice el profeta de los cojones Gates en la Conferencia de Seguridad de Múnich celebrada el pasado 22 de febrero.

– Dos. La Organización de Matasanos está impulsando con fuerza y persistencia y alacridad de moza la idea de imponer un pasaporte mundial de «vacunas», obviamente digital, presentado como la clave para viajar internacionalmente sin problemas y con alegría.

Tres. La OMS firmó recientemente un contrato con Deutsche Telekom para crear un certificado digital mundial de timovacunas. Ya saben, I.D. 2020: hacia la identificación digital biométrica global.

– Paralelamente a la OMS, Estados Unidos, su aciago proyecto SMART Health Card. Permitirá digitalizar las actuales tarjetas de vacunación del CDC y marcar al rebaño contribuyente (electrónicamente primero, el hierro candente será, imagino, para más adelante).

– El pase de vacunación se integrará pronto en el pasaporte digital europeo. Digitalizado, rastreado y pronto convertido en un chip con apariencia dizque humana. Pronto serás el orgulloso propietario de una “cartera de identidad digital europea”, junto con su tarjeta de kakunación, con tu foto de identificación oculta en tu ineludible código QR.

– Y sin poder olvidar, una a vuela teclado, el pingüe negociete de los verdugos de bata blanca, aterrador latrocinio: hospitales alemanes se lucraron fraudulentamente y a lo bestia con las subvenciones a las UCIs.

Fondo Económico Mundial

– El citado Fondo Económico Mundial avanza la Agenda 2030…de las deletéreas tecnologías. La agenda, grosso modo, se basa principalmente en el desmantelamiento del sistema capitalista actual a favor de un gobierno tecnócrata y absolutamente totalitario, más centralizado y que conducirá a niveles de vida más bajos, menos consumo de combustible, menos/nulas libertades civiles y la automatización acelerada de los trabajos; todo ello sumado a las tecnologías que controlaran todo los aspectos de la humanidad. Internet de los sentidos (IoS), puesta en marcha por la inteligencia artificial,  la realidad virtual, la realidad aumentada, el metaverso, la siniestra 5G y la automatización robótica.

– Y el siniestro jefazo de la cosa aclarando, por si aún hiciera falta, que maneja a los dos títeres: Zelenski y Putin. Jóvenes en el Áureo Empíreo. Young Leaders del FEM, pues. En otros lares les hablé minuciosamente de ello.

– Y el remate del genocida Schwab, el tito Klaus. El pasado 9 de julio de 2021, segunda parte de Cyber Polygon, tantas veces les he hablado de ello. Ciber-plandemia, entonces. Simulando un ciberataque a todo el sistema eléctrico, un gigantesco virus informático que destruirá Internet, y por lo mismo, el transporte, el sistema hospitalario, la distribución de productos alimenticios. Sus literales palabras. “Todos lo sabemos, pero no hemos prestado suficiente atención al aterrador escenario de un ciberataque total que llevaría a la paralización total del suministro eléctrico, los transportes, los servicios hospitalarios… Nuestra sociedad en su conjunto, la crisis de Covid-19, en este sentido, sería percibida como un pequeño inconveniente comparado con un ciberataque de gran envergadura….”.

El último aquelarre ciberpoligonero se celebró en Rusia, vaya, vaya, en tierra de malos malosos: juas, rejuas. El banco ruso Sberbank, clave en esta cipotuda farsa de los ciberpoligoneros. Y tito Klaus lo tiene, como quien estas líneas emborrona, suficientemente claro: mirad a Taiwan, China en lontananza. Evocó nítida e inequívocamente el siniestro escenario de un ciberataque global que provocará un apagón. Apagón en Taiwán, pues.

Coda pre-bélica

…Además de grandes apagones en todo Taiwán por fallo en una central eléctrica, Hace escasos días, China lanzó hace unos días unas maniobras militares contra Taiwán. Las fuerzas aéreas de Taiwán intervinieron porque nueve aviones chinos habían entrado en la zona de defensa aérea, según el Ministerio de Defensa taiwanés. Los buques de guerra chinos también entraron en las aguas territoriales de la isla. En fin.

2 respuestas to “LUYS COLETO: Distraídos con la NO guerra de Ucrania, se apuntala la tiranía covid (timovacunas y más allá).”

  1. […] en la Canadá de Red y del tirano globalista Justin Trudeau, el más conspicuo de los comepollas del Fondo Económico Mundial del genocida Schwab, el tito Klaus pues, nada de eso ocurre. La inmensa mayoría de las cintas de […]

  2. […] separarse, junto a Rusia, económica y financieramente de Occidente? Y, por supuesto, claves, 5-G y Taiwan en lontananza. En […]

Replica a CINE. LUYS COLETO: Red…o el cada vez más deplorable cine de animación feminazi/femibolche. | César Bakken Tristán Cancelar la respuesta