Música SIN mariconadas: Réquiem de Mozart.

No podía faltar en mi sección musical esta descomunal obra orquestal y coral, cuya génesis es la liturgia cristiana, tan depauperada ahora, y os lo dice un agnóstico defensor del catolicismo. Máxime cuando el irrepetible compositor austriaco no podía ni imaginar que en tan pocos siglos todo se desmoronaría.  Valga esta infinita composición, casi eterna pues es tan maravillosa que parece no haber sido creada por nadie, parece no tener inicio fechado; es algo divino.

Pese a estos desalmados tiempos llenos de armados psicópatas al servicio de Satán, siempre nos quedará la espiritualidad. Y si es combinada con el arte creativo, pura sensibilidad, de la música orquestal y coral… ¿qué más le podemos pedir a la vida que algún demiurgo nos otorgó y que ahora nos han quitado los siervos de Satán, hasta que a ellos los degüellen los siervos de Alá?

Se me ocurre pedir algo más, tal vez una guinda de pastel: libar esta enorme composición hipersensitiva con frígola, como hago ahora. En eivissenc, frígola significa tomillo. Y con ella se hace un licor homónimo. Trasiego mi propia frígola, pues la hice yo con tomillo (vivo en la sierra de Madrid y aquí adoro el mejor idioma del mundo y el único que domino a la perfección: español) de estas montañas matritenses y segovianas. Por supuesto está prohibido cogerlas… ¿hay algo que no esté prohibido salvo votar, ser del Real Negril, pagar impuestos y celebrar el Orgullo trucha elegetebé?

La cogí, obvio. Las maceré en un excelso orujo casero traído de Santiago de Compostela por un amigo; y tras muchos meses de meticulosos cuidados, puedo libar con la compañía de este finado excelso compositor. Qué mejor manera de sobrevivir al reino de Satán en la Tierra que desobedecerle. Oír una misa, un réquiem, encima. Celebrando la ascensión a los cielos de nuestros seres queridos.

Hijos de puta, mientras haya un ápice de belleza y memoria de los que la hemos paladeado y creado, Dios seguirá reinando. No hay mayor victoria que la del derrotado que ha entregado toda su alma en evitar la derrota.

Y en eso ando yo, y andamos muchos. Y no sé si ando muy deprisa o corro muy despacio, pero avanzo y el enemigo, a veces, me parece que retrocede. Los pasos atrás, ni para coger impulso. Dios está con nosotros. Por lo menos conmigo, mi Dios, digo. Sé con certeza casi científica que Él está con el Dios cristiano, Y yo sin miedo. A alguien sin miedo jamás le puedes derrotar. Le puedes matar, pero no vencer.

Brindo con todos vosotros, esperando que podáis /queráis gozar de tamaño placer como es degustar esta obra oyendo un licor hecho por vosotros mismos (vivan las sinestesias. Siempre recordaré este tropo porque en un examen de BUP lo escribí con equis en su primera ese, y el profesor me puso una enorme ese en su lugar. Con las décadas ese mismo profesor vino a ver un recital mío de poesía, en presentación de mi libro homenaje a mi mejor amigo que siempre fue y será – Juan Diego Caballo Méndez –  fallecido en 2005, compañero de clase y, por lo tanto, alumno de este mismo profesor).

Y hablando de amigos (¡vivan los amigos, sobre todo vivos!) cómo no recomendaros libar esta obra con coñác, como hace mi dilecto Don Rafael López. Él ya os recomendó esta magna obra en 2021, en este mismo espacio LIBÉRRIMO. Él usó algo patrio como el coro y orquesta del Teatro Real, y en Toledo, casí ná… yo he optado por los jodidos gabachos, porque en estos asuntos no creo en patria alguna sino en espiritualidad creativa y el enorme talento de quienes la llevan a cabo.

No obstante pinchando aquí podéis disfrutar del artículo del maño gruñón medio sordo, y del vídeo donde os explican los pormenores musicales de la obra. Vi uno parecido, si no este mismo antes de la publicación de don Rafael, y es imprescindible. Pero hoy prefiero deleitarme sin más conocimiento técnico que mi elaboración de la frígola.

Apostilla

Seguro que el maño creyó que no me acordaba de que él ya publicó esta recomendación musical. Esa hipermnesia que, por suerte o más bien desgracia que no es en este caso, no me suelta… Yo no suelo olvidarme de los amigos ni de sus tribulaciones y vericuetos.

3 respuestas to “Música SIN mariconadas: Réquiem de Mozart.”

  1. Avatar de joseignacioh
    joseignacioh Says:

    Esta vez has dado con mi música favorita! de todas las músicas posibles, seguida de la novena de Beethoven y otras clásicas y no tan clásicas… en fin, has dado en el clavo! Tengo una caja con unos 170 discos compactos de música de Mozart, un genio, para mi el genio mas grande de la música y eso que murió relativamente joven… ________________________________

    • Yo tuve(y no retuve porque ya no tengo tocadicos ni, sobre todo, lector de cassete y Cd) miles de obras. Ahora, por suerte, tengo millones gracias a internet, y gratis. Recuerdo una enorme colección de cds de música orquestal que hice gracias a que en el puto Mediamark los vendía por 1 pavo. Sólo yo los compraba y compré cientos y cientos.
      La paranoia de esta gentuza es tamaña, que tenían los cds (1 euro de mierda, insisto) protegidos con una enorme carcasa 10 veces más grande que el cd, por lo que tenía que usar un enorme carro en cada compra, jejeje. Y tardar muuuuuuuuuucho hasta poder pagar. En compensación por el oprovio les mangaba otras cosas mucho más caras… que no estaban protegidas, jajaja

  2. Avatar de Rafael López
    Rafael López Says:

    Escuché, en una ocasión, a un gran director de cine que él nunca veía las películas que hacia (imagina que habrá más casos, don César sabrá). Realizo este preámbulo, ajeno al artículo, porque a mí si me gusta ver publicados mis materiales en este insigne blog, es más me gusta hasta releerlos, principalmente porque me brindan la enternecedora sensación de observar las erratas ortográficas y semánticas que espacaron a los acerados ojos del señor Bakken y, principalmente, para contrastar de nuevo su calidad (o la falta de ella).

    A tenor de lo expuesto debo decir que me siento algo sobrecogido por el artículo del tirano, porque deja al mío malherido. Valga como disculpa que lo escribí en la Semana Santa, crucial momento del año litúrgico, y en la que cierta austeridad juntaletril siempre debe obtener indulgencia.

    Me ha emocionado la imbatible memoria de mi querido cómitre porque es evidente que su hipermnesia alcanza mucho más que mis recuerdos. De hecho sino fuese porque tengo anotadas mis aportaciones a este blog, creo que sólo tendría presentes media docena, del centenar y pico que llevan mi firma (siempre complementada con las ilustraciones obra de don César y alguna mejora suya llegada la ocasión).

    Respecto al excelso artículo, objeto de este comentario, felicitar a su autor por complementar una sublime música con un texto de primerísimo nivel, abordando temas hirientes y emotivas remenbrazas.

    Para terminar, manifestar mi gratitud por un reconocimiento más allá de mis meritos y a la espera de compartir frígola, o coñac, con mi querido Amigo, escuchando ésta y otras estupendas recomendaciones musicales suyas le envío un afectuoso abrazo.

    Rafael López

    P.D.: no cabe en esta ocasión contrarrestar, musicalmente, nada, simplemente atenerse a las instrucciones del señor Bakken Tristán.

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