Música SIN mariconadas: Iron Maiden, «Hallowed be thy name».
Temazo descomunal de una banda que, con el tiempo, cansa; pero que es cojonuda, como los espárragos que así bautizó el satánico Rey Elefante.
La letra está bien, pero es (para mí) lo de menos. Me sé hasta la última nota y acorde de este temazo (sin saber nada de música salvo maltratar una flauta dulce).
Hace 24 años, que se dice pronto, la escuchaba en mi piso de alquiler compartido de Delicias (Madrid, Calle Tomás Bretón). Se la ponía a uno de mis compañeros de piso (éramos 3 subnormales, ellos 2 gaditanos, que pagábamos 1.200 pavos al mes… ¡lo de la vivienda ya viene de antes, guarros de mierda! Eso sí, yo pagaba 350, porque mi cuarto era más pequeño…).
A mi compi se la ponía para motivarnos al salir a Mordor. Con el otro me llevaba mal y casi le tengo que inflar a hostias. Con el tiempo me pidió perdón y tal… A mí no me hacía falta motivarme con el temazo, pero a él sí y me inventé esta motivación para ir a por todas (las tías) o a por todos (a hostias). Buenos recuerdos.
Añado una foto de esa casa. Yo soy el que no parece un chucho. Podría contar 1.001 anécdotas impresionantes sólo de esa etapa. Y lo haré. Pero no en esta sección. (Spoiler: en el ascensor coincidía con el imbécil de Bustamante, uno de «Operación Triunfo». Yo no veo laputatele y no sabía quien era. Su novia de entonces vivía en ese edificio y había muchas niñatas apostadas en la puerta del portal, para autógrafos. Menudo idiota era. Como yo vivía en el 6º, cogía el ascensor a veces, jamás lo hago… pero eran muchas escaleras a diario, porque ya hacía yo mucho ejercicio fuera. Subid todas las escaleras que podáis, consejo de amigo).

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