ESTREPITOSO FRACASO de la protesta de hoy frente al Ministerio de Marlaska.

Me recuerda a mi época de rapsoda irreverente y, a veces, sufrido espectador de poetas negligentes mentales. Solíamos ser los 4 de siempre, porque la poesía no tiene público, sino que son los (supuestos) poetas quienes nos vemos los unos a los otros. Salvo los eventos gratuitos subvencionados, claro, que viene la gente a trincar canapés o a pasar un rato de ocio institucional.
Hoy no éramos ni 30 en la protesta contra el NOM, y la mitad – o así – eran maderos sin uniforme (los «Maderos por la libertad», los valientes convocantes), unos 5 portugueses (los sé porque iban con banderas y bufandas con la bandera de ese país) con el Juez negacionista Rui Fonseca a la cabeza, y unos 10 cámaras de vídeo/móvil de canales de internet. Había más maderos y picoletos que manifestantes. Y transeúntes pasando por el medio de la protesta, ya que los siervos de Marlaska ni han tenido la decencia de cortar la carretera aledaña al puto Ministerio y hemos tenido que protestar en la acera, donde mean y cagan los perros.
El fracaso no es de los organizadores, sobre todo de su cabeza más visible, Sonia Vescovacci, ni del valiente juez portugués y su plataforma «Habeas Corpus», sino de los espenoles; esa purria de inteligentes asintomáticos, cobardes por naturaleza, esclavos de profesión y psicópatas de vocación. Eso sí, en las redes sociales y canales de internet donde se cuelguen las decenas de vídeos de la protesta, serán cientos de miles los que opinen, le del «me gusta» y etc. de ACTOS TAN REVOLUCIONARIOS… Y así nos va. La lucha está en la calle, de toda la vida. Lo telemático sólo sirve para fomentar nuestra innegable derrota.
Los oradores han sido la mitad de los asistentes (de ahí mi símil con los eventos poéticos. Estas protestas son «jam sesion» en toda ragla) y han dicho más de lo mismo, como si el acto hubiera sido hace 23 meses (con las obvias actualizaciones del «sistema operativo plandémico», obvio). Yo no he hablado porque si lo hago los esbirros del sistema hubieran cargado contra nosotros. Mi discurso hubiera sido algo así:
«Ya estoy harto de decir y oír lo mismo, desde hace 23 meses. Los únicos culpables de este liberticidio y genocidio son esos perros embozalados de uniforme, en el caso de hoy estos chupapollas del maricón de Marlaska que nos rodean y defienden este castillo de la ingomonia comunista espenola. Somos 4 gatos aquí, como siempre, pero os reto a que le pogáis el cascabel al gato, a ver si tenéis cojones, hijos de puta».
En la manifestación de mañana creo que habrá bastante más tropa (yo he quedado con unos 10 que no han ido hoy, algo es algo) y como es sábado sabadete, pues camisa nueva, mani y polvete.



diciembre 10, 2021 a 5:54 pm
El pueblo está emborregado
quien lo desemborregará?
diciembre 10, 2021 a 7:44 pm
de momento sólo los esquilan… cuando les lleven al matadero se darán cuenta de lo borregos que eran.