ARTÍCULO: El psicópata es un cobarde dispuesto a matar por sus “ideales”. El valiente está dispuesto a morir defendiéndose del psicópata.

Auguste Rodin
Hay una cita, atribuida a De Gaulle y mil más, que ejemplifica la breve chapa que os voy a soltar, a colación del título de mi artículo: “Un patriota es el que ama a su país, mientras que un nacionalista es el que odia la patria de los demás”.
Yo soy ácrata y, por lo tanto, no soy patriota ni nacionalista, pero sí defiendo lo mío sin atacar lo de los demás, en todos los sentidos de la vida. Si esta defensa está geográficamente asentada en un país, puedes llamarme patriota (en este caso español), pero muy suigéneris.
Haced la analogía entre psicópata y nacionalista y entre patriota y valiente.
Como ya he escrito varias veces, yo nací con el don de la autodefensa, tal cual, nada más ser parido. Pero de eso sólo tengo la constancia de lo que me contó mi madre, que se torna en certeza lógica al enlazarla con mis posteriores recuerdos y mi forma de vida.
Tal vez el problema de los pusilánimes y paniaguados sea algo genético. No lo sé. Lo mío sé que no es genético, sino innato… que son cosas RADICALMENTE DIFERENTES. De donde me viene ese don es algo que sé, más o menos, pero que no quiero revelar; y no es nada genético, al igual que no lo es que sea incapaz de empatizar con un cobarde y/o psicópata: jamás entenderé como alguien puede atacar así a otros y como alguien no puede defenderse de quienes le atacan.
Vuelvo al título de mi artículo, queridos niños, porque es donde está la chicha que os puede alimentar toda la vida o, por lo menos, hacer que no viváis sojuzgados y hambrientos.
Todos “los malos” son psicópatas que agreden, gentuza dispuesta a matar para saciar su sed polimorfa y jamás saciada, de mal. Pero estos cabrones, en algunas ocasiones – pocas pero suficientes para frenarles – agreden a quien no deben, a los que estamos dispuestos a morir defendiéndonos, cuando ellos no están dispuestos a morir atacándonos, sino sólo a matar. Y os aseguro, al 100% que cualquier animal dispuesto a morir es muy superior a cualquier animal dispuesto a matar. Y suelen acabar viviendo, tal vez no victoriosos, pero viviendo en este mundo repleto de psicópatas e injusticias demostrables.
La historia, y la propia naturaleza, nos da millones de ejemplos de esto. Y es una suerte para ambos bandos violentos (porque los que sólo nos defendemos también lo somos), que la mayoría de los animales sean cobardes y, como mucho, pastueños. Si no fuera por todas esas víctimas inocentes, ni los psicópatas ni los valientes podríamos vivir como lo hacemos. Y no me refiero a victimas mortales, pues la mayoría de víctimas viven sin haber dado ni recibido una hostia. A ese punto de alienación ha llegado la sociedad: esclavos sin cadenas ni cicatrices de latigazos.
Espero que tras 2 años del mayor ataque a la libertad, dignidad y salud humanas, muchos antiguos pusilánimes víctimas sempiternas de los cobardes psicópatas, pasen a ser valientes.
En un mundo de valientes no hay violencia.
En mundo de valientes no debería haber PLANdemia.
Pero este es un mundo de psicópatas y cobardes.
Es mi mundo, pese a todo, y estoy duspuesto a morir defendiéndome de quien me quiere matar. Siempre lo he hecho. Por eso sigo vivo. Y seguiré muchas décadas más, cabrones hijos de la gran puta.
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