CINE: El guion es lo más importante de una película.

Hace mucho que no soy docente audiovisual, y sé que jamás lo volveré a ser, ni dar conferencias ni mucho menos volver a ganarme la vida en el mundo creativo, que está dominado por la corrupción, la estupidez y los intereses económicos. Así que aprovecho mi BLOG para hacer, de alguna manera, lo que debería seguir haciendo de manera profesional, en un mundo normal.

Anoche vi la peli, de 1979, When a Stranger Calls” o “Llama un extraño”, en espenol. Es un ejemplo perfecto para explicaros que el guion es lo más importante, pues en esta película no existe guion, salvo una concatenación de diálogos y situaciones que les ocurren a los protagonistas de la cinta. Es el peor guion que he visto, y mira que los he visto malísimos a miles.  

Usaré una analogía con la música orquestal, para hacer más didáctica mi chapa. Al igual que en una partitura está toda la obra musical, en el guion (literario más el técnico) está la peli. No hace falta rodarla ni visionarla, para “verla”, leyendo la partitura o el guion, cualquier experto en la materia ve la peli y oye la música.

Fijaos en este vídeo minuto mío, en el cual destrozo parte del adagio de “El concierto de Aranjuez” y mirad luego el virtuosismo de Paco de Lucía, con la misma composición:

Mi corto está bien, pues no pretende ser un concierto, al igual que si lo de Paco de Lucía fuera una peli sería nefasta. Cada cosa tiene su sitio en la creatividad, esto es palmario. Como lo mío es una coña (vulgo comedia audiovisual), puede gustar más o menos, pero es una obra coherente con su género creativo. Otra cosa es que me cojan como flautista para sustituir a la guitarra solista en el Concierto de Aranjuez… eso sería terrible, por mucho que a mí me guste tocar el adagio (completo) con mi flauta dulce. Gusto y criterio son enemigos acérrimos, cuando no van de la mano con coherencia. Esto es taxativo al 100%.

De hecho, “Llama un extraño” es tan mala porque no es una comedia (da igual que te guste o no esa comedia, pero este género audiovisual sí soporta la ausencia de guion,al igual que el cine de animación de comedia, o que esté escrito con los pies), pero el género de esta peli es Thriller/terror /suspense. Aquí no se permite currar sin guion aunque para muchos esta sea una peli de culto… “para gusto los colores” puede decir alguno. ¡NO! Releed el párrafo anterior si creéis eso.

“Lama un extraño” nos muestra una serie de situaciones INVEROSÍMILES, donde por arte de magia (eufemismo de “por la falta de talento del guionista”) los personajes aparecen en el lugar adecuado para que la trama se desarrolle sobre ruedas y sin sentido alguno; al más puro estilo Hitchcock, otro que tal baila y al que, salvo en “Psicosis”, le podéis aplicar lo mismo que para la peli de marras, aunque Hitchcock era conocedor de la carestía de sus guiones y su tramas eran sencillísimas, sin las pretensiones de la peli que uso como ejemplo en este artículo. El tito Alfred se divertía dirigiendo actores y con el uso virtuoso de la cámara, no pretendía nada más… por lo cual su cine lo tolero, pese a que no me guste en absoluto, pero tiene cierta coherencia narrativa y excelencia visual, que no es poco.

«Llama a un extraño» y el cine del rechoncho director inglés, son ejemplos perfectos de que casi todas las películas tienen argumentos buenos o aceptables, interesantes vaya… que son desarrollados patéticamente el el guión… vamos, que muchas no soportan ni hacer su sinópsis.

La credibilidad y la verosimilitud devienen cuestiones claves para distinguir un guion bueno de uno malo. Casi todas las películas son (y deben serlo) increíbles, para recrear situaciones imposibles de darse en la vida real o imposibles de hilvanar en un guion, por muy bueno que sea. Pero la trama y, sobre todo, su desarrollo; jamás han de ser inverosímiles (hay exceltes pelís, como: «La huella» o «El golpe» que la cagan colosalmente a este respecto, en un momento de la peli… que para mí las desvirtúan en su totalidad, pese a que disfruté y disfrute viéndolas. Pero explicar esto es largo, lo haré en otro artículo) Es decir, por muy fantástica que sea la trama, 100% increíble… ha de ser verosímil. Por ejemplo: en una peli de súper héroes no puedes, de golpe y porrazo, otorgar a un súper héroe unos poderes que no tiene, para salir de un apuro de la narración. Si Batman no vuela por sí sólo, no puedes ponerle a volar sin el uso de sus juguetitos, por ejemplo, por mucho que el personaje solo pueda solventar un nudo de guion de esa manera inverosímil.

Me gustaría seguir con esta chapa, pero a modo de conferencia multidisciplinar, con proyector incluido, pero de momento no puede ser. Si alguien quiere contratarme, a tal efecto, o contactarme con alguien o algo que quiera, podéis dejármelo en los comentarios a este artículo, que yo encantado de reengancharme a una mis profesiones.

Os recomiendo, encarecidamente, ver la película. Entenderéis perfectamente lo que acabo de explicaros, creo, de una manera tan sencilla como didáctica. De momento, os dejo con una secuencia que he encontrado en Jewtube. Una secuencia del inicio de la peli, que nos da la falsa esperanza del virtuosismo de la misma, pues es una secuencia buena y augura una peli tremenda… pero nada más lejos de la triste realidad, según avanza la cinta. Alcanza cotas tan grotescas y patéticas el guión, que os resultará difícil verla entera, os lo aseguro.

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