ARTÍCULO: Acariciando al solípedo, con bozal (el acariciador).

Todo humano sensible (oxímoron tétrico) y sensitivo (re oxímoron retétrico) percibe imágenes que la retina retiene requetebién (mis adoradas, que no adorables, cacofonías).
Hoy he visto / padecido una de esas: 2 menores de edad mayor, acariciando la testa de uno de “mis solípedos”, con el bozal en la barbilla. Eran nena y nene, la parejita. Si alguno de mis teleobjetivos analógicos fuese compatible con mi cámara réflex digital, inmortalizaría (qué palabra más rara, casi como metacrilato) imágenes como esta.
No obstante, os dejo un par de foticos de los équidos de marras, que ya tengo impresas (¡ay! cómo echo de menos el hecho de revelar fotos… queridos niños, una vez fue un arte ,y una ardua labor, materializar imágenes) y colgadas en la casa de mi gaseosa.

Los menores de edad mayor iban acompañados por adultos (mayores de edad menor) que iban sin bozal a la vista. O sea… a ver… yo cada vez que veo a mi sobrina – menor de edad mayor –, le obligo – literalmente – a que quite de mi vista (toma ya adorada cacofonía, again) el puto bozal. Y ella sabe que lo digo muy en serio. Y aunque ella sea nena, esto no es violencia de género, sino intrafamiliar, ¿verdad? ¿Playa o montaña? ¿PPSOE o VOX?
Cada vez veo más menores de edad mayor embozalados y sus tutores sin bozal. ¿Qué pasa? ¡qué pasa! Todavía entiendo que un absurdo covidiota obligue a embozalar a sus vástagos, salvo al puto perro… ¿pero un no embozalado qué permita que sus vástagos vayan con bozal? A ver… avería, como la bruja comunista de la putatele cuando era igual de adoctrinadora, o más, que ahora.
Deja un comentario