RAFAEL LÓPEZ: ¿Por qué me tuve que juntar con unos malditos?

César y Luys son unos tíos más raros que la calentura (baturra expresión), reconózcanlo, me da igual que estén delante (cibernéticamente hablando), ¡vamos no sean tímidos!, que levanten la mano los que piensan lo mismo que yo. De verdad, me ha tocado tener una paciencia de cojones con ésta pareja de malditos, todo lo contrario que con Karen, que es una delicia como Compañera galeote de ésta estarranclada balsa de náufragos, que se mantiene a flote, con gran sacrificio, entre las procelosas aguas mediáticas y cibernéticas.

De no haber tenido tan fúnebre encuentro, yo estaría, ahora, feliz como una perdiz, leyendo el ABC, El Debate (no se para que lo fundaron los disidentes del ABC, sí es más de lo mismo), elDiario.es, El Mundo, El País, la Vanguardia, el Manifiesto Comunista, o las interesantísimas noticias deportivas del Marca o del As, nunca me acuerdo de cual es, pero es ése que lleva unas estupendas fotografías, de unas damiselas ligeras de ropa, en la contraportada (seguro que el señor Bakken, siempre tan al día de las noticias futbolísticas, sabe a qué periódico deportivo me refiero).

Pero en vez de ser un lector ‘espenol‘ estándar, cuasi acorde con mi curriculum vital, me he vuelto un ser de carácter áspero, y totalmente refractario hacia ésos notables medios de comunicación. ¿Y qué leo, pues?, ¡sorpréndanse!, porque soy devoto de dos tíos raros que hablan de conspiraciones globales; de abusos políticos, sanitarios, judiciales y policiales; de que el poder está corrompido, hasta las trancas, y que el Ejército, la Policía y la Guardia Civil son unas siniestras instituciones al servicio de un Estado totalitario y liberticida.

Pero aún hay más (siempre hay más), esas lecturas han alterado, de tal manera, mi percepción de las cosas que, cada vez más, parezco, en algunos aspectos, un ‘replicante‘ de éstos malditos con sus locuelas y febriles teorías (no lo soy, a nivel físico, porque yo soy más joven, más rubio y más barbudo).

A veces, éstos tíos raros que frecuento últimamente, se toman un pequeño descanso, y entonces escriben sobre La dama de las camelias, sobre la última película de animación infantil, o realizan una sublime crítica cinematográfica sobre la penúltima recomendación cinéfila del señor Coleto. Ésos relatos me descolocan porque utilizan una prosa primorosa, totalmente alejada de ésas arrabaleras redacciones político – sociales. Pero infatigables, ante el desaliento, vuelven a la carga con sus aceradas cargas de profundidad, contra una sociedad, enteramente, agusanada que humilla, y expolia, a sus compatriotas: primero, robándoles con impuestos abusivos; segundo, robándoles con impuestos confiscatorios; tercero, robándoles con impuestos requeteduplicados; y en cuarto lugar, con tantos crímenes, corrupciones, traiciones y felonías, que parece cómo sí Dios hubiese perdido la paciencia con nosotros, y no le diese importancia alguna a que estemos en las manos de unos psicópatas globalistas (tanto monta, monta tanto).

Hace un par de años, cuando todavía era puro, habría cogido con tenacillas los contenidos de los artículos de los señores Bakken y Coleto. Al poco de conocerlos, en la intimidad de mis noctámbulos insomnios, susurraba ¡Se han pasao!, ¡Qué lenguaje más soez!, ¡Que azoteas más estarrancladas!, ¡Ven conspiraciones, y miserias, donde sólo hay probidad y filantropía!, ¡qué se habrán creído para escribir lo que escriben! y cosas aún peores, que la censura del tirano me impide expresar.

Pero mientras garabateo estas líneas, a mediados de marzo del 2022, observo con una mezcla de rabia, desasosiego, incredulidad y tribulación que, la mayor parte, de esos incómodos augurios, de ésos cáusticos análisis, de ésos delirantes relatos, son, y eran, verdad, y qué ése par de malditos tenían razón al mostrar las ignominias cometidas por ésta patulea de carnuzos socialcomunistas y globalistas.

Porque éste yugo globalista, totalitario, sanguinario y criminal que atenaza a los españoles, mediante las pútridas actuaciones, y omisiones, de sus siniestros sicarios locales (los institucionales y los que actúan por estar sumisamente apesebrados y corrompidos), han convertido a España en una atroz, y gigantesca, ergástula.

He visto: cómo se zahería a una Familia, que no molestaba ni perjudicaba a nadie, por no llevar el bozal, o querer dar un simple paseo por la calle; cómo el ejército y los cuerpos de seguridad (no merecen que los escriba en mayúsculas) del Estado actuaban como unos burdas meretrices del poder político (andan tan justos de intelecto que, además, les tenían que dictar, como si fueran críos de pecho, lo que debían escribir en sus siniestras denuncias, mientras hostigaban a inermes españoles que sólo piden pan, libertad y justicia); cómo las élites globalistas, a través de, sus viciosos y criminales sicarios locales, han implantado una sanguinaria, y criminal, agenda contra los españoles (a nivel económico, de libertades y derechos, de adoctrinamiento de la sociedad, etc., etc.); cómo nos roban, sin el menor miramiento, hasta esquilmarnos para malfurnir, después, esos dineros entre sus siniestras, voraces y elefantiásicas redes clientelares; cómo ésos emasculados miembros, de los cuerpos de seguridad del Estado, demandan entre sus convecinos sensibilidad para sus demandas salariales, mientras son incapaces de cumplir con su trabajo y su juramento, primero permitiendo los criminales, y espurios, flujos migratorios africanos, y a continuación tolerando los lacerantes delitos que, ésos malnacidos subvencionados, cometen contra los españoles (aunque la mayor parte de la culpa sean de los políticos y sus mandos, éllos también tienen una grave responsabilidad); cómo un poder político socialcomunista, pútrido, e inmisericorde, ha inoculado sus perversiones en todas las instituciones del Estado, medios de adoctrinamiento y siniestras organizaciones gubernamentales, y paragubernamentales (medios de desinformación, asociaciones, fundaciones e instituciones clientelares de todo pelaje y condición, etc., etc.), para ejecutar, a través de ellos, una represión nunca conocida en España, desde los tiempos en que el criminal, y sanguinario, Frente Popular hacía de las suyas en las retaguardias; y veo, todos los malditos días, cómo la avaricia, el egoísmo, la soberbia y la muerte desolan los páramos y eriales patrios, yermos de hombres libres que se rebelen ante esta sanguinaria tiranía de crímenes, hambres y ruinas.

¡Qué Dios bendiga a los malditos del blog!, porque he encontrado más probidad, respeto, y sobre todo lucidez, entre lobos, que entre corderos.

12 respuestas to “RAFAEL LÓPEZ: ¿Por qué me tuve que juntar con unos malditos?”

  1. Avatar de Rafael López
    Rafael López Says:

    ¡Y que Lucifer aplique los oportunos tormentos a los inmovilistas visitantes del blog!

    ¡REDIOS, vaya patulea de momias!, se me ha acabado la paciencia con tanto mamón aprovechándose de los notables materiales de mis Compañeros. Porque éstas cosas ciberneticas no lo permiten pero esa pusilanimidad no se sacia con una reprimenda, aquí hace falta sangre.

    Que tenga que comentarme a mi mismo, les aseguro que es un síntoma de la dejadez y flojera de los visitantes al blog. Muestren algún signo vital aunque sea para insultarme.

    Un abrazo insomne al tirano, que me tiene en vela por su culpa.

  2. Avatar de Francisco Javier
    Francisco Javier Says:

    Buenos días Rafael:
    En relación al artículo que publica he de decirle, si me permite formularlo de esta manera, que los dos malditos también han propiciado en mi una influencia importante, coincidiendo y discrepando, en las diferentes temáticas abordadas.
    Mi carácter se ha tornado por momentos irascible(he de reconocer que las personas que me quieren han aguantado estoicamente mis cambios de humor ante tantas injusticias y mis «discursos»; les estoy agradecido por su paciencia) ante tanto desafuero y tropelías.
    Mi percepción sobre las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad ha sufrido un cambio y bien que lo siento por los que actúan con honradez.
    Sin ánimo de cansar, un saludo.
    Fran

    • Avatar de Rafael López
      Rafael López Says:

      Cansar nunca Fran, lo que da nervio al blog son precisamente las opiniones de los lectores, sin las cuales los artículos se convierten en contemplativos cuadros de museo, y no es ésa su finalidad.

      Usted, además de beneficiarse de la libertad de expresión que ofrece el tirano en su blog, dispone de total discrecionalidad para criticar, oponer planteamientos y experiencias personales, e incluso mostrar afinidad por lo escrito. Si le digo que me enerva la cantidad de memeces que se dicen en las redes sociales (eso sí ampliamente engalanadas con multitud de emoticonos y chorradas), mientras aquí apenas hay actividad aunque sea sobre temas no tratados en los artículos de marras. Porque usted puede hablar de cuestiones informales, por ejemplo si prefiere el vino a la cerveza ( los malditos también hablamos de esas cosas, no se vaya a creer que estamos todos los días con asuntos conspiranoicos), porque la génesis para hablar de cosas interesantes, y útiles, no siempre nace de asuntos serios, lo cotidiano también es interesante, porque es distinto en cada uno de nosotros.

      Y por cierto a mi me gusta el morapio ¡y tinto!, todo lo demás, excepto el coñac, son bebidas para imberbes, aunque sus consumidores lleven barba.

      Un abrazo y a seguir comentando.

      • Avatar de Francisco Javier
        Francisco Javier Says:

        Buenas tardes Rafael:
        Gracias por sus palabras.
        Por supuesto que hay lugar para cuestiones más livianas, Rafael.
        En relación a cuestiones enológicas, he de decir que soy un abstemio contumaz, por lo que me pierdo el deleite del morapio y demás variedades. Ah y tengo barba, jeje… . Esa característica de abstemio, en mi caso, no nace por cuestiones filosóficas, religiosas, de salud…
        También tengo algo de maldito como todos vosotros.
        Espero que no pasemos a engrosar ninguna lista negra de malos ciudadanos…
        Un abrazo y buena tarde.

  3. Avatar de Rafael López
    Rafael López Says:

    Siempre he sentido una gran filiación por la cultura helenistica pero tenían un concepto completamente censurable: creían que el vino, a palo seco, sentaba mal al organismo y le añadían un poco de agua. Con razón las borrachuzas legiones romanas les dieron luego pal pelo.

    Según información que me facilitó don César, el señor Coleto también es abstemio como usted. Le recomiendo que ante tamaña coincidencia, y para prevenir males mayores, adquiera el saludable hábito de tomar un vaso de vino en las comidas (grandes expertos nutricionistas, como el profesor Francisco Grande Covian, lo consideraban muy beneficioso).

    Y si le gusta el cine, seguramente habrá visionado «El halcón maltés» y recordará esa estupenda escena cuando acude Bogart, por segunda vez, al hotel del gordo y, mientras éste último le está sirviendo una copa le dice «desconfío de quienes dicen basta porque no están seguros de aguantar la bebida».

    Buena tarde, también, para usted y los suyos.

  4. Avatar de Francisco Javier
    Francisco Javier Says:

    Decía Tucídides en el sigo V a.c: «Los pueblos del Mediterráneo comenzaron a salir del barbarismo cuando aprendieron a cultivar el vino».
    Me alegra compartir ese hábito con el señor Luys. Le agradezco el consejo(como hacen en mi familia) pero soy bastante terco en el asunto de marras, a pesar del beneficio para el organismo.
    La he visionado pero hace bastante que no la he vuelto a ver.
    Un saludo.

    • En el tema del alcohol hay 1.001 capítulos a debatir, y ninguno de ellos tiene nada que ver con su salubridad o insalubridad, cino con el control absoluto de la población, según les interese a os gerifaltes que estemos más o menos amargados. El alcohol es lo mejor que tiene el ser humano, pero – como todo lo bueno – está censurado, pereguido y prohibido. Esto último de prohibido, lo digo porque a los pobres nos suelen dar morapios tóxicos, ya que los elixires grandiosos, se los guardan para ellos, y es los pagamos nosotros con el expolio de los impuestos.
      Trasegar es lo mejo que hicieron, hacen y harán los humanos. No en vano, los guiris dicen «bebidas espirituosas» . Y sin espíritu no somos nada.
      yo respeto a los abstemios, pese a que no les comprenda. Porque no beber es no ser… pero eso es muy largo de explicar. Y, además, algo os echereis al gaznate… tipo nauseabundos refrescos, terribes infusiones, infartantes cafés, leche, zumos procesados, aguas residuales… y etc. de bebidas no alcohólicas, que son anti humanas. Ser abstemio es el paso previo a ser vegano, es decir: a no ser humano.

      • Avatar de Francisco Javier
        Francisco Javier Says:

        Buenas tardes César:
        Respeto a los que disfrutáis del alcohol. Está relacionado con el control de la población, sí, como casi todo; pero también cabe el abordaje desde el prisma de la salud.
        Pero el hecho de ser abstemio no creo que te haga peor ni mejor que los beben.
        Particularmente tiendo a tomar zumos naturales, algún odioso café, leche y sobre todo agua.
        César no veo y no estoy de acuerdo las similitudes entre un abstemio y un vegano; pero que uno por el hecho de ser abstemio sea el paso previo a no ser humano no lo comparto de ninguna manera.
        Un saludo cordial

  5. Francisco, yo sí creo que ser abstemio es el paso previo a no ser humano, porque el agua es la base de toda bebida alcohólica… y precisamente las bebidas azucaradas son muy dañinas, por «derrotar» al agua. El alcohol es hidrosoluble, y por lo tanto los alcohólicos añadimos mucha más agua a nuestra dieta, que el resto. Me refiero a agua que hace falta al organismo, porque el organismo necesita nutrirse con lo que le hace falta.
    Si a esto le sumas «mi estilo de vida» es decir: hacer muchísimo ejercicio físico, tanto aeróbico como anaeróbico… el cuerpo te da las gracias al desgastarlo con ejercicio y nutrirlo como es debido. Obviamente, en el alimento sólido ni entro ahora. Pero te aseguro que el alcohol es la base de la dieta de cualquier adulto. Es un tema de muy largo desarrollo, obvio.
    Más allá de alergias y traumas mentales… la única satanización del alcohol son el uso que hacen de él los que no son alcohólicos. Es decir: los que se emborrachan. Eso sí que es nefasto y muy peligroso. Pero los alcohólicos no tenemos nada que ver con los borrachos y, de hecho, somos sus antagonistas.
    Saludos!

  6. Avatar de Francisco Javier
    Francisco Javier Says:

    Buenas noches César:
    Sin duda el alcohol tiene un aporte de calorías importante pero no es un nutriente. Las bebidas azucaradas son una bomba para nuestro organismo como está bien estudiado.
    De acuerdo en diferenciar entre beber y emborracharse, éstos últimos son los que han «manchado» el arte del buen beber.
    Ciertamente el agua constituye las 2/3 partes de la composición del ser humano, pero reitero que no equivale a comenzar a dejar de ser humano…
    Saludos, César.

    • Claro, hombre. Era una expresión, casi licencia literaria. Pero sí me cansa que muchos abstemios (no es tu caso) se vanaglorien de serlo, como si fuera algo meritorio. Los alcóholicos (por lo menos yo) solemos hablar, raras veces del tema y siempre para cometar catas y etc.
      Pero ese halo de virtud que muchos abstemios se arrogan es lo que, para mí, les hace ser menos humanos. Pero el alcohol, como casi todo, es cuestión de cómo le siente a cada uno. No tiene mucho misterio más. Lo que ocurre es que hay mucho alcoholacha que no sabe beber, los que se ponen finos a chupitos, pro ejemplo, eso sí que es insalubre y, como mínimo, causa úlceras. O los que toman cubatas constantemente (con refrescos… eso sí que es todavía peor que tomar sólo refrescos, ya de por sí muy nocivo).
      Recuerdo la última vez que estuve 16 días sólo bebiendo agua y un poco de te verde, sin azúcar. Y fue porque en el Sahara no hay alcohol, a no ser que lo lleves tú o seas de una ONG, que ellos sí se ponen finos filipinos. En el aeropuerto de Argel, a la vuelta, el productor se acordó de que allí ya se podía soplar y nos invitó a una birra. Te puedo asegurar que a mí ya se me había olviado el alcohol… somos animales de costumbres y creo que no lo hubiera echado de menos jamás. Pero al tomarme esa simple birra, tras 16 días de abstinencia… me pillé el puntillo de cuando era adolescente. Si me llego a tomar algo más fuerte, o unas birras más, me emborracho ipsofacto. Y eso sí que es malo, a parte de patético a mi edad.
      Yo puedo beber litros y litros de cerveza y vino, pero poco a poco y haciendo ejercicio. A mí me sienta de maravilla. Nunca he vomitado ni cosas de esas… pero al que le siente mal, o no sepa beber, sí que le recomiendo dejarlo. Eso de «un par de copas de vino al día son muy saludables» me parece una gilipollez, pero respetable. Y esos de un par de copitas suelen ser los que se emborrachan los fines de semana y eventos «donde se bebe», porque su cuerpo no está hecho al alcohol. La mayor parte de la satanización de la bebida es por los accidentes que causan los borrachos y… ahora las de «sola y borracha quiero llegar a casa». Cada vez hay más alcoholismo malo por estúpidos eslóganes y hábitos así… amén de la gente que mezcla drogas con alcohol.
      Yo nunca he sido drogata, pero cuando se fumaban porros en los bares… me pillaba cada pedo del copón, con el ambiente de porros. Por lo cual dejé de ir a esos lugares.
      Saludos.

  7. Avatar de Francisco Javier
    Francisco Javier Says:

    Buenas tardes César:
    Hay gente que se vanagloria por el hecho de ser abstemio, en mi opinión una tontería como otra cualquiera. El respeto es lo que debiera primar, pero que le vamos a hacer…
    Encantando de leer tus experiencias relacionadas con el arte del beber. Como eres un tío deportista y te alimentas bien llevas bien el beber(hace tiempo que apenas hago deporte, a ver cuando me pongo…); eso creo que marca la diferencia respecto a personas que se alimentan peor o llevan una vida sedentaria.
    » Sola y borracha…» otra obra de ingeniería social más
    Un saludo!!

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