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RAFAEL LÓPEZ: (cine) Dos joyas del cine negro español.

Posted in © RAFAEL LÓPEZ opina on mayo 1, 2026 by César Bakken Tristán

Dada mi filiación por las películas en blanco y negro, tal vez piensen: “este arretranco de maño nos zahiere, inmisericordemente, con esas antiguallas de películas en blanco y negro, y ahora habla de cine negro y en español ¡hasta ahí podíamos llegar!”. Acepto la reprimenda, pero valga como disculpa que no he encontrado un mejor título para el artículo del día de hoy.

El “cine negro” va asociado a ese tipo de intrigas policiacas, detectivescas y similares, y siempre ha sido motivo de atención por los directores y guionistas de todos los tiempos, y de todos los lugares. Indudablemente la potencia del cine estadounidense ha opacado la interesante producción de otras latitudes. Humildemente, quiero aportar mi grano de arena para destacar producciones propias, hechas al más alto nivel.

Como dice el título del artículo, les voy a presentar dos auténticas joyas: la primera es “El cebo” de Ladislao Vajda, realizada el año 1958; y la segunda “El expreso de Andalucía” de Rovira-Beleta, del año 56.

Dos trabajos de gran pulcritud, sin fisuras, ni estridencias. No me duelen prendas en calificarlos de primer orden. En la primera la acción está situada en Suiza, sin apenas rostros hispanos. Por el contrario, la segunda cuenta con una pléyade del fabuloso fondo de armario de aquellos primorosos años, destacando la presencia del imponente Jorge Mistral ¡qué década la suya!.

Ahora tienen ambas cintas disponibles en una plataforma televisiva de amplia difusión, ya que cuenta con un tremendo catálogo de películas en español y producciones hispanas (como no me pagan por hacer publicidad no nombraré ni a la plataforma, ni al catálogo de marras, pero, si disponen de la primera, con la opción de buscar seguro que encuentran los títulos reseñados). La ventaja es que la calidad de imagen y sonido es notablemente superior a las copias de internet que yo les ofrezco y, aunque en cualquier formato son merecedoras de su dedicación, ¡a nadie le amarga un dulce!

Estoy convencido de que algún seguidor de este insigne blog pensará: “¡Pardiez!, aún no he visto sus anteriores recomendaciones, y me viene con más, este tío”. También he pensado en esa, hasta cierto punto justificada, critica y, para contrarrestarla, les contaré algo: por causas inconfesables (en público) accedo, de Pascua a Ramos, a una de esas cuentas de correo electrónico de tipo particular tan comunes hoy en día. Siempre que sales de la misma, te aparece un carrusel de presuntas y “estimulantes” noticias, como por ejemplo: mira lo que ha dicho fulano de fulana; que si haces esto o aquello es sinónimo de no sé qué; que las redes arden con las declaraciones de un don nadie, etc., etc. Todo muy grotesco, porque los titulares jamás muestran nada, sólo insinúan burdamente. Por supuesto, nunca he accedido a semejantes contenidos basurientos, porque yo me informo, de lo realmente interesante, aquí, en el blog de Don César, vamos “a lo puro macho”, sin chorradas y dando la cara.

Por lo expuesto anteriormente, les recomiendo sin rubor esta feraz cascada de recomendaciones cinéfilas, con la prevención de que, si ustedes se informan a través del acerado ojo del señor Bakken (a través de su canal de telegram, o de este blog), quedan eximidos de atenderme a mi. Por el contrario, si lo que hacen es ver la televisión, o seguir esa especie de “noticias de interés”, que mencionaba en mi párrafo anterior, les aseguro que no van a obtener ninguna indulgencia de mi persona.

No les robo ni un segundo más de su tiempo y confío disfruten tanto de estas películas como yo.

https://m.ok.ru/video/7249645472419

https://m.ok.ru/video/7416228219560

RAFAEL LÓPEZ: (cine) El Buñuel mejicano.

Posted in © RAFAEL LÓPEZ opina with tags , on abril 23, 2026 by César Bakken Tristán

Comentaba, en mi anterior recomendación cinematográfica, que yo también he sido un torpe borrego al tener infundadas filias hacia el cine yanqui, ya que, en la mayoría de las ocasiones, era inmerecida.

También he comentado, en más de una ocasión, la formidable utilidad del blog de Don César para vigorizar el espíritu crítico y no seguir las turbias señales de la mediocridad reinante.

Realizo este prefacio porque estos errores también los he cometido con “los de casa”. Me refiero a mi paisano don Luis Buñuel, cuya obra ha sido glorificada a los altares del Séptimo Arte, por tirios y troyanos, y que, desde mi punto de vista, esa sublimación de su figura debe realizarse más mesuradamente. No cuestiono su calidad y originalidad como director, porque, saber, ¡vive Dios! que sabía. La cuestión es que a sus películas más valoradas, esas más personales, les ocurre, salvando las distancias, lo mismo que a “La pasión de Cristo”, es decir “con una vez basta”.

Cintas como “Un perro andaluz”, “Los olvidados”, “La edad de oro”, “Viridiana”, “Belle de jour”, “Nazarín” etc., es decir, las más auténticamente buñuelianas, son difícilmente digeribles para repetir en su visionado (al menos eso es lo que me ocurre a mi). Indudablemente, sus imágenes quedan nítidamente registradas en la retina del espectador para siempre y, por eso mismo, no todo el mundo está dispuesto a auto zaherirse gratuitamente.

Me propongo, en este artículo, realizar un viaje por la parte de la obra del calandino desarrollada en Méjico. El germen del mismo fue la satisfacción que me produjo ver una cinta suya, de esta etapa, desconocida hasta ese momento, “Ensayo de un crimen”, que ya tuvo acogida en este magno blog, hace unas semanas.

Cuando descubrí la película antes mentada, me sorprendí porque pensaba que había visto todas sus cintas mejicanas. Así que el planteamiento ha sido muy sencillo: abordar, íntegramente, todas sus obras y ver las 4 ó 5 que, para mi, todavía eran inéditas. Ya les anticipo que, en total, son 20 los títulos que componen el periplo del de Calanda y que los desconocidos se debían, principalmente, por ser coproducciones con Francia o destinadas al mercado estadounidense.

Antes de continuar, les contaré una anécdota que todavía me hace sacar una sonrisa: buceando en el averno cibernético me encontré que a Buñuel lo califican como director de cine hispano-mejicano, jajaja. No consideren mi risa una falta de respecto hacia el país hermano hispanoamericano, es que la obra de Buñuel es profundamente aragonesa, por ende española. Resulta impensable que, nadie que vive cuatro lustros en otro país, no fagocite parte de su cultura, costumbres, etc., pero de éso a lo otro hay una distancia muy grande.

Haré una cronología y después ampliaré las tres nuevas recomendaciones que les hago hoy (son las que su título aparece en negrita):

  1. Gran Casino. 1947 → No la había visto.
  2. El gran calavera. 1949 → mi favorita y que ya tuvo acogida en el blog hace casi un lustro.
  3. Los olvidados. 1950 → ganadora del Festival de Cannes. Una película que retrata la amoralidad y la maldad de una manera áspera y sin concesiones. Una película muy dura, pero que recomiendo para quien no la conozca.
  4. Susana. 1951 → no la conocía. Trata sobre una mala mujer que consigue (al final no lo consigue, pero poco le falta) corromper a los hombres de una familia (padre e hijo) y al hombre de confianza de la misma. No la recomiendo, me resulto previsible y tediosa.
  5. La hija del engaño. 1951 → No la había visto.
  6. Una mujer sin amor. 1952
  7. Subida al cielo. 1952 → un bodrio.
  8. El bruto. 1953 → es una cinta interesante que retrata la tosca brutalidad en contraposición a la perversa y sibilina. Para quien no la conozca, la recomiendo.
  9. Él. 1953 → trata sobre la terrible influencia de los celos. Si no la conocen, véanla.
  10. La ilusión viaja en tranvía. 1954 → el lenguaje de los personajes acaba de echar a perder lo poco destacabable de esta obra insustancial. No la recomiendo.
  11. Abismos de pasión. 1954 → el imponente Jorge Mistral en una recreación del clásico literario “Cumbres borrascosas”. Sólo por la presencia del galán español, ¡qué década la suya!, ya se justifica su visionado. Es una historia seca y áspera pero totalmente recomendable, aunque requiera de estómagos resistentes para posteriores visionados.
  12. Robison Crusoe. 1954 → es una producción de Óscar Dancigers (su principal mecenas) para el mercado estadounidense. No pude encontrar ninguna copia cuyos diálogos no fuesen en inglés. Es su primera película en color y su duración es contenida, por ello, la recomiendo, pero sólo una vez.
  13. Ensayo de un crimen. 1955 → como he dicho antes, la descubrí hace poco y ya forma parte del blog.
  14. El rio y la muerte. 1955 → ¡al menos una vez!
  15. La muerte en el jardín → 1956 → es una coproducción mejicano-francesa, también de Óscar Dancigers y en color. Es lo mejor que puedo decir. No la recomiendo.
  16. Nazarín. 1959 → también premiada en Cannes. Un trabajo marca de la casa y, por lo tanto, sí hay que verla, pero sólo una vez.
  17. Los ambiciosos. 1959 → es otra coproducción mejicano-francesa. Al final no sé si hice artículo sobre esta cinta, pero estoy seguro que la mencioné, de refilón, cuando trataba la relación de la imponente María Felix con los directores españoles. Si no fuese por la presencia de la actriz mejicana, no la recomendaría, porque los únicos minutos aprovechables de la cinta son los suyos.
  18. La joven. 1960 → me ha costado mucho encontrar una copia con diálogos en español, porque está en ingles y con actores, principalmente, estadounidenses. Tiene algo de interés, pero muy justico. Hagan lo que les parezca mejor.
  19. El ángel exterminador. 1962 → otra obra marca de la casa. Si no la conocen, ¡véanla!
  20. Simón del desierto. 1965 → obra que se quedó a medias por falta de presupuesto y también muy personal del calandino. Si han llegado hasta aquí, por una más que no quede.

Gran Casino está considerada como una obra menor y un fracaso de público y critica. Participan en la cinta muchos rostros conocidos del Buñuel de aquellos años y cuenta con la presencia de dos fulgurantes estrellas de actores-cantantes, de aquellos años, como son Libertad Lamaque y Jorge Negrete. Me ha sorprendido muy agradablemente esta cinta. Es una historia sencilla, muy bien contada y que, siendo un musical, es de esos títulos privilegiados porque la mano de Buñuel consigue que las canciones no supongan un lastre, sino todo lo contrario. Me sorprende que no fuese valorada en su momento porque, a mi, me ha gustado mucho.

La hija del engaño junto a la anterior, ha sido el otro descubrimiento en este viaje. Sin ser una comedia pura y dura, me he podido reír, con algunas de sus escenas, como hacia tiempo.

Una mujer sin amor es la historia de una mujer que se casa, por las apreturas económicas de su familia, con un hombre mayor de agrio carácter. Tienen un hijo y, después de 10 años, conoce a un hombre que le brindará el cariño que nunca ha tenido con su marido y con el que mantendrá un relación extra conyugal de la que nacerá un segundo hijo. Al final, la película narra el conflicto entre los hermanos porque el de la relación ilícita recibirá una cuantiosa herencia de su padre. En fin, relaciones humanas complejas muy bien tratadas por Buñuel para mostrarnos el alma humana y los conflictos morales. Totalmente recomendable.

Como siempre les adjunto los enlaces para poder ver estas películas.

https://m.ok.ru/video/2463462722062

https://m.ok.ru/video/6913163856521

https://m.ok.ru/video/2463462656526

RAFAEL LÓPEZ: (cine) «La cigüeña dijo sí».

Posted in © RAFAEL LÓPEZ opina on abril 16, 2026 by César Bakken Tristán

Para mitigar, en la medida de lo posible, las perversas y sistemáticas extorsiones fiscales, policiales, mediáticas, etc., de estos tiempos aciagos y de tribulaciones, les traigo, hoy, otra joya del cine argentino, titulada “La cigüeña dijo sí”. En realidad fueron años en que hubo, tanto en las producciones que se hacían en España, como en países hermanos hispanoamericanos (siendo Méjico y Argentina los ejemplos más sobresalientes) obras encomiables que, por desgracia, han sufrido un ostracismo feroz impuesto por la general devoción hacia el cine estadounidense.

Yo también he sido sujeto abducido, o torpe borrego (elijan lo que prefieran), por esas filias hacia el cine yanqui. Afortunadamente ser fiel seguidor de este libérrimo blog de Don César y los años vividos (por este orden), me han permitido adquirir un criterio más afinado y critico con el que enfrentar la realidad, cotidiana e histórica, y el arte.

La película que les recomiendo hoy es del año 1955, sólo dos años más tarde que mi anterior consejo cinéfilo, “El Conde de Montecristo”, ambas de producción argentina. También se cumple en esta cinta un detalle, ya mencionado en mi artículo sobre la cinta del imponente Jorge Mistral, y es que el acento argentino está muy atenuado, por lo que puede verse con agrado sin el lastre, al respecto, que acompaña a las producciones modernas de aquellas latitudes.

Es una comedía de enredo fina y elegante, pero con la rotundidad y la sencillez que debe tener una obra para que merezca mi calificativo de primer orden. A los mandos del guion está, nada más y nada menos, que Alejandro Casona, un dramaturgo español español exiliado en la Argentina, durante la Guerra Civil. No es la única aportación patria al elenco, ya que forma parte de él, un actor muy de mi agrado, el solvente Tomás Blanco. Del resto no les puedo dar referencias porque intuyo que son argentinos y sería un fatuo si presumiera de un conocimiento del que carezco.

La duración de la cinta es ajustadísima, 64 minutos que se pasan en un santiamén y que suponen un desbordante ejercicio audiovisual de humor sutil y diálogos ingeniosos. La historia, originalmente, había sido creada como obra de teatro y bien que se nota esa procedencia en la factura final de la cinta.

Aquí viene la hiel de mi artículo: vi esta película el año pasado en un enlace que, desafortunadamente, ahora no está disponible (cosas del averno cibernético). La imagen y sonido, del único enlace que he podido encontrar, son de muy mala calidad, y es tal el pudor que me produce esta recomendación que, para aquellos que no quieran sufrir esos rigores técnicos, adjunto otro enlace con uno de aquellos entrañables Estudio 1 de televisión española con el mismo guion y realizado en el año 1979. La duración es la clásica de hora y media y el reparto principal viene de la mano de actores muy curtidos del panorama patrio como Mari Carmen Prendes, Antonio Garisa, Tina Sainz y Jaime Blanch. De todos modos considero que, a pesar de los rigores técnicos mencionados, sigue mereciendo más la pena el visionado de la versión primigenia.

Les soy sincero cuando les confieso que no soy un nostálgico irredento de las producciones hispanas de hace quince lustros en blanco y negro. No, no es así, de hecho, en mi rutina, suelo compaginar el visionado de estos clásicos inmarcesibles con películas modernas (priorizando que sean en español), pero me resulta imposible hacer un artículo sobre una película actual sin echar espumarajos por la boca. La última que vi, necesitaría del rocoso lenguaje de Don César para adjetivarla como merece.

En fin, no les quiero aburrir más con mi verborrea juntaletril, porque sería un sacrilegio que la lectura de mi artículo conllevase más duración que el visionado de esta deliciosa cinta.

Reitero mis disculpas para aquellos osados seguidores del blog que vean la película recomendada.

RAFAEL LÓPEZ: (cine)El Conde de Montecristo.

Posted in © RAFAEL LÓPEZ opina on abril 7, 2026 by César Bakken Tristán

¿Quién no ha leído, o visto, la historia sobre Edmundo Dantés, la inmortal obra de Alejandro Dumas y Auguste Maquet, el más famoso ‘negro’ de la historia?

Han sido incontables las versiones (tanto para televisión como para el cine) que se han realizado de esta obra. Desconozco la inmensa mayoría de ellas, pero ello no me impide calificar la propuesta cinematográfica que les hago hoy, como de primer orden.

Es una película argentina del año 1953. El acento de aquellas latitudes, un lastre total en la producciones modernas, está muy atenuado (en aquellos años esas cosas aún se respetaban y cuidaban). También la duración de la cinta es un motivo más para darle una merecida oportunidad. Los 105 minutos en que se condensa esta historia es un metraje ceñidísimo dada la magnitud de la novela.

Sin embargo, el factor principal de mi elección es la imponente presencia de Jorge Mistral. El de Aldaya tiene a sus espaldas una filmografía estupenda, pero la de los años 50 es una cosa seria (algún título suyo ha engalanado este insigne blog de Don César Bakken). Estoy convencido de que los señores Dumas y Maquet soñaron con nuestro compatriota cuando escribían esta obra, porque si ha habido un actor a la altura del personaje, ése ha sido Jorge Mistral.

Igual que uno se toma un eupéptico (vulgarmente ‘digestivo’), antes de una comida copiosa, para coadyuvar al esfuerzo gástrico, he considerado oportuno, una vez pasada la Cuaresma, vigorizar mi ánimo cinematográfico con esta deliciosa cinta, para así poder atender las rocosas y sicalípticas empresas a las que estoy emplazado. Y les realizo esta íntima confesión porque me he comprometido a ver unas películas, de las modernas, de Berlanga y, tal como les decía, al principio del párrafo, estoy convencido de que deviene imprescindible un eupéptico cinematográfico.

APOSTILLA

Si usted va a enfrentarse, por primera vez, a esta inmarcesible película, le auguro un gran deleite en su visionado; pero, además, le aseguro que, toda su vida, le servirá como perfecto fiel con el que valorar al resto de versiones. No encontrará lujosos efectos especiales; ni alharacas, ni fatuas florituras, por parte de los actores; ni nada superfluo. Va a descubrir un trabajo limpio, contado con sencillez y naturalidad, y sin chorradas que le distraigan de la trama axial de la historia.

Esos factores, que mencionaba antes, siempre han sido sinónimo de calidad. Pero, hoy en día, entre tanta acémila con pretensiones dedicándose a estos asuntos audiovisuales, resulta extraordinario encontrar un trabajo de tanta pulcritud.

Es más, si se dan las circunstancias expresadas al inicio de esta Apostilla, descubrirá, con amargo sabor, como debería haber tomado un buen “digestivo” antes de meterse entre pecho y espalda la mayoría de las versiones que se han realizado de este clásico.

RAFAEL LÓPEZ: (cine) «La señora de Fátima».

Posted in © RAFAEL LÓPEZ opina with tags on marzo 31, 2026 by César Bakken Tristán

Dentro de mis dos pentalogías dedicadas a la obra del gran Rafael Gil, hubo títulos que dejé en el tintero por un cribaje, entre arbitrario y obligado.

Hoy vuelvo mis pasos tras el director matritense con esta cinta del año 1951 ¡qué década tan prodigiosa la suya y, por ende, la del cine español! Bien pueden calificarse, a aquellos primorosos años, como la etapa de oro del cine español.

También han espoleado mi ánimo los persistentes efectos de mi anterior recomendación cinematográfica. Porque sí, en contra de lo que pensaba, he necesitado una dosis adicional de antídoto ¡y eso que la primera cucharadita era, nada más y nada menos que, “El beso de Judas”!.

Les traigo una producción marca de la casa, con don Vicente Escrivá a los habituales mandos del guion y con un elenco de primerísimo nivel, todos rostros muy conocidos y frecuentes en la filmografía del señor Gil: Juan Espantaleón, José Nieto, José María Lado, Julia Caba Alba, Rafael Bardem, mi paisano Fernando Sancho y un largo etcétera de lo más granado del estupendo fondo de armario patrio de aquellos venturosos años. Hasta el insulso fernando rey es capaz de no emborronar el resultado final. En las cuestiones técnicas están los habituales colaboradores de don Rafael, lo cual es sinónimo de calidad y finura.

La historia versa sobre la aparición de la Virgen María a tres pastores, en la localidad portuguesa de Fátima, y esta tratada con el firme y respetuoso pulso del señor Gil. Es una cinta emotiva, pero con la contención que ostentan las grandes obras, es decir sin alharacas, pero con una poderosa rotundidad.

En estos tiempos aciagos y de tribulaciones, volver a estas grandes obras de hace quince lustros supone un descanso para el guerrero (incluso de los ancestrales) y, también, una preparación para las duras empresas que, en breve, tendremos que afrontar. La fortaleza en nuestras convicciones va a ser puesta a prueba, y estas películas son el mejor “alimento para el espíritu”.

Me quiero ir despidiendo con una contrapunto entre la cinta y la España actual. En la película se observa como los ‘rojos‘ portugueses estaban colonizando las instituciones públicas y aplicaban una política taimada contra la Iglesia. Por supuesto sus fines eran el clásico “copia y pega” de la revolución bolchevique en Rusia. Al ver la cinta y mirar a los yermos campos y desvencijados muros de la patria, comprobé lo “imberbes” que eran esos socialcomunistas lusos en comparación con los que tenemos hoy aquí, agusanando el formidable legado que nos dejaron nuestros Padres y Abuelos.

Pero lo más hiriente, para un católico, es comprobar como esos heresiarcas con sotana, que copan los centros de poder de la iglesia, se allanan, servilmente, al enemigo. Hay una escena en la película en la que un criminal funcionario rojo amedrenta a los tres pastores con echarlos al fuego, si no se retractan. Ninguno ‘rebla’ (finalmente no culmina su amenaza), pero al ver la escena, no pude evitar pensar que, aquí y ahora, serían esos íncubos con alzacuellos de la conferencia episcopal los que llevarían al cadalso a esos tres inocentes muchachos.

Confío que les guste, tanto como me ha gustado a mi.

RAFAEL LÓPEZ: (cine) La pasión de Cristo.

Posted in © RAFAEL LÓPEZ opina with tags , on marzo 29, 2026 by César Bakken Tristán

Les presento una película cuyo visionado recomiendo realizar, pero una sola vez en la vida. Por su contenido, considero innecesario verla más veces, porque las imágenes quedan tan nítidamente grabadas en la retina que su repetición resultaría más un estéril sufrimiento, que un sacrificio.

La cinta es “La pasión de Cristo” del año 2004, dirigida por Mel Gibson. La ficha técnica y demás aspectos (búsquenlos si tienen interés) resultan superfluos ante el hiriente relato visual de los hechos acaecidos contra Jesús de Nazaret durante los dos últimos días de su vida terrenal. Creo que podría haberse reducido algo el metraje, de las dos horas que dura la cinta. Para mi, los ‘flasback’, que se desarrollan en la película, no aportan gran cosa, distrayendo, la mayor parte de las ocasiones, de la continuidad de la narración. Al igual que tampoco ayudan las escenas a cámara lenta. Es una película muy “visual”, desde mi punto de vista, demasiado visual.

Además de los textos bíblicos se tuvieron en cuenta, para el guion, las visiones de la Beata Ana Catalina de Emmerik. La película es de una gran dureza y para un católico resulta muy dolorosa (creo que a cualquier persona, con un adarme de sensibilidad, le resultará igual). Ya les digo que contener las lágrimas me ha resultado imposible.

También me brotan, siempre que la veo, en la excelente “El beso de Judas” del gran Rafael Gil, cuya tematica es parecida, pero desde la original perspectiva de Judas Iscariote. Esta última cinta, cinematográficamente me parece muy superior, más fina. Tiene un trasfondo moral más complejo y completo.

Tal vez, en otro momento de mi vida no hubiese sido capaz de realizar una crítica a la película recomendada, pero un lustro remando, en esta estarranclada balsa de náufragos, te enrecia cultural e intelectualmente, permitiéndome acometer empresas antaño inimaginables.

Ya he comentado el asunto de los ‘flashback’, pero tratar tan “carnalmente” el zaherimiento sufrido por nuestro Señor Jesucristo, le quita potencia en cuanto a su legado intangible. Por ejemplo, en la escena final yo la hubiese cortado en ese sudario cuyo “contenido” terrenal, delicadamente, se proyecta fuera de él. La imagen posterior de un vigoroso Jesús, con algunas de las marcas del martirio, resultaría mucho más poderosa si la tuviéramos que imaginar que viéndola.

Representar a Jesús en el cine resulta una tarea imposible, por muchas dotes, para la escena, que tenga el actor que realice el papel. Jim Cazievel, hace un buen papel en la cinta de Gibson, especialmente por la exigencia física de la mayoría de las escenas. Sin embargo, esa traslación al personaje queda lastrada ya desde el principio, al dejarle el ojo derecho a la funerala. Esa mirada de Jesús, que en la cinta del señor Gil, está dotada de toda su magnificencia, en la de Gibson, físicamente, se reduce a un solo ojo, casi siempre sanguinolento, que, en ningún momento, alcanza a transmitir todas sus potencias.

La presencia visual del demonio (lo pongo en minúsculas, porque se le da una imagen simplista) resulta innecesaria. Presentarlo acompañado de una sierpe, en los primeros minutos, sólo se puede justificar por la nula confianza del director en el intelecto del espectador. Ese insustancial remedo visual de la Muerte, en la cinta “El séptimo sello” de Bergman, aquí en forma de demonio, les aseguro que no aporta absolutamente nada.

Don Rafael Gil, es más sutil en su obra. Nos presenta a Jesús, casi siempre de espaldas o en planos alejados, para no enfrentar la ciclópea tarea de los primeros planos, pero cuando lo hace consigue trasladar gran parte de la trascendencia de esa “mirada”. Precisamente uno de los personajes dice una frase de una rotundidad demoledora: “tú no sabes cómo mira ese hombre”. Tengo que decir que impone más esa frase y la evolución del personaje que la dice que todo lo proyectado en la cinta estadounidense.

Don Rafael Rivelles está soberbio en el papel de Judas y el resto del primoroso elenco está a un grandísimo nivel. Además, la cinta del señor Gil sí permite posteriores revisionados donde emocionarse y deleitarse con una obra maestra (en este insigne blog de Don César, pueden encontrar un artículo mío con un enlace para poder ver esta película).

Les adjunto un enlace donde ver “La pasión de Cristo, en versión original con subtítulos al español. En la cinta se habla en arameo (el idioma que hablaba Jesús en su ámbito personal/familiar), hebreo y latín. Soy consciente de que hay versiones dobladas, pero pierden con el cambio. Debo advertirles que la calidad de la imagen no es todo lo buena que yo quisiera, pero estoy convencido de que disculparán esa deficiencia.

Complemento esta recomendación cinematográfica con el tema “Getsemani” del musical “Jesuscristo Superstar”, en la vibrante voz de Camilo Sesto. Les aseguro que hasta un maño medio sordo, como yo, reconoce la muy superior interpretación de nuestro compatriota respecto de la versión cinematográfica que se realizó de esta obra. Además tiene la virtud de ser en español (ya lo dijo el emperador Carlos I de España, “el español es el lenguaje para hablar con Dios”).

El cantante de Alcoy puso un gran empeño personal para traer a España este musical. Además de apostar económicamente, realizó el papel protagonista, complementando el elenco grandes voces del panorama patrio, destacando especialmente Angela Carrasco. Tal fue la calidad del montaje que hasta su propio autor, Andrew Lloyd Weber, consideró que era la mejor adaptación de su obra realizada en todo el mundo.

Sin que suponga demerito del tema musical recomendado, considero también superior un tema 100% patrio. Me refiero a “La roca fría del Calvario”, canción de la zarzuela, “La Dolorosa” del maestro Serrano. Escuchar este conmovedor tema, por ejemplo, en las primorosas voces de grandes tenores, como Alfredo Kraus o Pedro Lavirgen, supone una experiencia de primer orden.

El sobresaliente talento español al acercarse a la figura de Jesús, a través de personas cercanas a Él (Maria, Judas), brinda una intensidad emotiva muy superior respecto de las producciones anglosajonas. Los creadores foráneos, carentes del misticismo hispano, van, a calzón quitao a retratar directamente al Redentor ¡cómo si éso fuese posible!

Les indicaré la única escena de la película donde he observado un hálito de éso que he tratado de explicarles en el párrafo anterior. Es una escena sin diálogos, donde la esposa de Pilatos le entrega unos inmaculados paños a María, para que pueda enjugar la sangre derramada por su Hijo, durante el terrible martirio al que lo han sometido. Esa sutil y delicada ofrenda a la Madre doliente expresa mucho mejor, y más dramáticamente, la grandeza de las figuras de Jesús y María.

Por último indicar que la imaginería de los pasos procesales españoles ofrece unos retratos de Jesús realmente primorosos y sobrecogedores, imbatibles para cualquier actor de carne y hueso (por mucho maquillaje y efectos especiales que utilicen).

https://m.ok.ru/video/9729185221363

RAFAEL LÓPEZ:(CINE) «Ensayo de un crimen», de Buñuel.

Posted in © RAFAEL LÓPEZ opina on marzo 20, 2026 by César Bakken Tristán

Retorno al cálido y confortable hogar de mis recomendaciones cinematográficas, para traerles, hoy, una sobresaliente película de mi paisano Luis Buñuel, cuyo título es “Ensayo de un crimen”.

Es una cinta del año 1955, enmarcada en su etapa mejicana, que desde mi punto de vista presenta sus títulos más notables y digeribles. Porque, siendo sincero, les confieso que algunas de sus películas me desagradan por cargar en “exceso la mano con sus cosicas”.

No es el caso de esta cinta. No quiero desvelarles la trama para que obtengan un mayor deleite en su visionado. Desde luego la obra tiene muchísimos detalles marca de la casa, pero sin estridencias. Llama la atención el finísimo ajuste y sutileza de los ‘flashback’ que se van desarrollando durante la trama (Don César me corregirá, que de estas cosas, y otras muchas, sabe).

En fin, la película te atrapa desde el primer instante, tarea que no siempre resulta fácil, pero que el calandino consigue casi siempre. Es una trama dinámica, pero tomándose las cosas con la calma que requiere contarlas bien.

El sonido y la imagen son de buena calidad y, como siempre, les adjunto el enlace para poder disfrutar del ajustado metraje de la cinta.

No quiero despedirme sin antes advertirles de que no corren instintos homicidas por mis venas, por el hecho de mi recomendación de hoy, o de la anterior, titulada “Por favor, maten a mi mujer”.

En fin, no creo que, el hecho de que me haya surgido un fuerte impulso de adquirir una caja de música de plata con una bailarina sobre su tapa, sea una inquietante influencia de esta película … no, creo que no la tiene… ¡vamos éso creo! …

RAFAEL LÓPEZ: Hijos de perra.

Posted in © RAFAEL LÓPEZ opina on marzo 17, 2026 by César Bakken Tristán

Hacia unos cuantos días que había observado el cartel de marras, pero el hecho de ir conduciendo no te permite obtener el detalle necesario, con el que expresar una opinión mínimamente contrastada.

Esta mañana he perdido minuto y medio de mi tiempo (el intervalo en el que transcurre cada cambio del semáforo, asociado al paso de peatones por el que paso todos los días laborales a eso de las 8) para cerciorarme adecuadamente del susodicho cartel.

Sólo por identificarlo diré que su lema es “Declara la guerra al hambre”, seguro que ustedes lo habrán visto también. El patrocinador del mismo son nuestros impuestos ¡obvio!, aunque oficialmente indique que es una campaña de “manos unidas”, por supuesto avalado por toda la purria buenista y globalista internacional.

La estética del cartel no deja lugar a dudas: han buscado a una recién adolescente negra, de facciones agraciadas, con un vestuario y maquillaje acorde a la intencionalidad, levantando una cuchara sopera. A la joven en cuestión, visto el romo y feo panorama de las modelas y artistas de todo pelaje, le auguro un futuro brillante en el mundo de la moda o el entorno audiovisual.

Pero vayamos al lío, que me estoy liando otra vez, como es frecuente en mis materiales, jejeje. ¡Qué casualidad! que cuando las trompetas patrias retruenan con el “no a la guerra” (se entiende al ataque sionista contra Irán, porque hablar de la guerra en Ucrania, no toca), surge espontáneamente esta campaña para rascar nuestros bolsillos, por enésima vez, en aras de un buenismo repugnante.

Son unos hijos de perra.

¡Cuánta hipocresía! A estos bastardos les importa el hambre lo mismo que a mi los viajes espaciales. Ese vomitivo aprovechamiento de una coyuntura supuestamente favorable a sus eslóganes, dice mucho de esta piara de indoctos y malnacidos.

Podían haber utilizado para la foto a uno de los millones de desnutridos negros y marroquíes que nos invaden con la anuencia de las criminales elites colaboracionistas peperas y sociatas. Esos seres de luz que traen cultura, bienestar, progreso, cotizaciones al quebradísimo sistema de pensiones y todas esas cosas tan buenas.

Los lectores de este blog, que además atiendan los magníficos artículos de Don César, saben de sobra de lo que estoy hablando, porque Él con pluma más ágil y lucida que la mía, lo ha explicado en 1.001 ocasiones.

De todos modos, si hoy tiene un día no excesivamente malo, y quieren coger un cabreo de un par de cojones, deténgase un minuto y medio de su ajetreada rutina diaria y vayan a ver, a pie, el cartelico en cuestión.

RAFAEL LÓPEZ: El sacrificio. Cine.

Posted in © RAFAEL LÓPEZ opina with tags on marzo 1, 2026 by César Bakken Tristán

“Dios quiere nuestro sacrificio, no nuestro sufrimiento” escribía G.K. Chesterton, una de las mentes más brillantes del siglo XX. Sus citas son un manual, de primer orden, para entender muchas cosas.

Estamos en la Cuaresma, fechas de profundo recogimiento y meditación para los católicos. En realidad, deberían ser para todos, porque siempre es útil equilibrar, al menos una vez al año, nuestros actos con nuestros pensamientos y creencias.

Vivimos tiempos aciagos y de tribulaciones, donde los acontecimientos y la voracidad mediática nos empuerca, de tal manera, que no disponemos de un instante para pensar en lo importante. Y lo importante no es lo que nos cuentan, sobre tal y cual cosa que “incendia” las redes, lo importante somos nosotros mismos, nuestra dignidad, nuestra fe y nuestro compromiso.

Ayer me impuse una penitencia, no hay periodo eclesiástico más idóneo: consistió en ver una película española moderna. La cinta, en cuestión, trata sobre una joven que se quiere meter a monja de clausura. No citaré el título, ni los premios “de postín”, ni las voluptuosas subvenciones de dinero público, porque no lo merece. En todo y en parte, es una cinta globlalista fetén, por más que intente tratar un asunto profundamente religioso.

Cinematográficamente hablando me pareció infumable, por duración (más de dos horas, para no contar nada) y por una trama insípida hasta más no poder. Un maño mediosordo, como yo, se irrita con las producciones modernas, porque disponiendo de unos tremendos medios tecnológicos, contratan a unos actores con unas voces deplorables, un sonido de cuarta y unos diálogos de quinta. Incluye la cinta de marras numerosas canciones corales (no se si queriendo imitar a “Los chicos del coro”, la celebérrima película francesa), sin que ello redunde en una mejora del resultado final (éso si, alarga su metraje innecesariamente).

En un momento de la película uno de los peronajes ¿creo que? habla vascuence. Como parte del dinero público proviene de esa región etarra y son tan altaneros ellos, no tuvieron ni la cortesía de poner subtítulos en español (ése es el nivel). También la acción se desarrolla ¿supuestamente? en esa región, “tan católica” y supremacista a la vez, ¡vaya empanada mental!.

Sin embargo, mas allá de cualquier valoración de índole técnica, la cinta trata de contar una historia de temática religiosa, sin abordar, en ningún momento, la misma. Que lejos quedan aquellos sobresalientes referentes, en celuloide, de don Rafael Gil.

Está pringada de proguez, ¡demasiada proguez! Hay un escena, realmente siniestra, en el que las monjas oran “por los inspectores de la agencia tributaria, para que hagan bien su trabajo”. Estoy convencido de que algún discípulo de Satanás escribió ese dialogo.

No puedo destacar, positivamente, a ninguno de los personajes y a ninguno de los actores. Si la temática hubiesen sido los “atascos mentales” de una adolescente, hubiera tenido medio pase, así no.

He recomendado en este magno blog de don César Bakken, notabilísimas cintas de temática religiosa. La diferencia entre ellas y el bodrio que vi ayer, es que las antañas y sólidas películas sí tratan sobre la Fe (amén de ser muy inspiradoras a nivel místico), la que vi ayer no.

RAFAEL LÓPEZ: La oxidación.

Posted in © RAFAEL LÓPEZ opina on febrero 24, 2026 by César Bakken Tristán

La oxidación es un fenómeno que afecta a cualquier material orgánico, e inorgánico, que se ve expuesto al contacto con el oxígeno. En términos coloquiales, dadas las características de la estructura atómica de los mismos, se asimila, generalmente, al producido en los metales, especialmente en el hierro.

Pero no quiero hablar de invariables procesos físicos y químicos, sino de otro tipo de oxidación, el que atañe a las ideas y a las personas. Es un fenómeno bastante instructivo porque permite delimitar la vigencia de las mismas.

Anoche, después de varios lustros sin hacerlo, tuve la osadía de visionar la mayor parte de la gala drag queen de Las Palmas de Gran Canaria. Quería conocer, de primera mano, como andaba el gremio y un evento de estas características.

Utilicé para realizar mi valoración, como no podía ser de otra manera, un contraste perfecto: mis recuerdos de hace 20 años cuando visioné, por primera vez, este especta-culo de luz, sonido, bailoteos, depilaciones salvajes y fuegos artificiales.

Recuerdo que, en aquella ocasión del año 2006, me supuso un choque bastante considerable, porque, realmente, no estaba preparado para algo así.

Siempre que dejas un tiempo prudencial entre dos situaciones de similar naturaleza, observas, incluso sin ser el más lúcido de los seres humanos, los cambios acaecidos. Indudablemente, existe un factor privativo de evolución/involución personal, por el que, teniendo los mismos ojos, provoca que la mirada sea diferente.

Pero también opera la propia naturaleza del acontecimiento en si, y ésa es la esencia de mi artículo: me resultó un evento oxidado. Por supuesto siguió contando con todo tipo de recursos escénicos, esos que salen del erario público mientras no hay dinero para atender “las cosas de comer” de los contribuyentes. De todos modos, no quiero entrar en esa cuestión porque no es el objeto de mi artículo, y además supondría alargarme.

Por supuesto, estuvieron presentes las “reinvidicaciones” del colectivo lgtbi+, siempre tan martirizado. No faltaron las loas a la diversidad cultural, étnica y ‘entrepernil‘; tampoco se quedó en el tintero la mención a lo inclusiva, resiliente, tolerante y feliz que es la población de la capital grancanaria. No tengo nada en contra de ellos (la libertad individual es algo que respeto muchísimo, amén de ser infinitamente superior a la que nos conceden a los siervos tributarios), pero resultaría interesante que se dieran una vuelta (debidamente ataviados) por el emblemático paseo de Las Canteras. Podrían comprobar lo extendida que está la invasión de marroquíes y lo tolerantes que son esos “seres de luz” (los negros también están muy presentes, pero en cuantía algo menos numerosa). Porque a todos ellos les han regalado el carné de españoles fetén, aunque no hablen español y sean unos holgazanes que viven a costa de nuestros impuestos.

Así que, por ir terminando, ese mensaje de liberalidad y transgresión del evento no es que esté oxidado, es que está muerto. Como espectáculo tiene medio pase (siempre y cuando uno cauterice la herida y deje de verlo en unos cuantos años); como exaltación de las bondades y “derechos” de esos colectivos “marginados” y de paso, el enésimo aquelarre anti-franquista (es curiosa su “homérica” lucha contra Franco, cuando el primer carnaval se celebró en 1976) y/o anti-fascista, ya no dice nada, suena todo a oxidado.