ARTÍCULO: Toda guerra invasora es un crimen. Toda guerra defensiva es nobleza, miseria, drama y cojones.

El titular de la foto de cabecera es del mass mierda “El inmundo”. Parece que todavía hay gente que cree en “crímenes de guerra” sin darse cuenta de que reconocer eso es loar y defender el resto de aberraciones de una guerra.
La guerra es el negocio y regocijo de militares y políticos. Son ellos – cualquiera, de cualquier país o época – quienes deberían morir, vivir, matar, recibir medallas, recompensas, escarnios y etc. Pero la guerra siempre es la lucha de un puñado de sanguinarios cobardes contra población civil inerme y animales; una barbarie donde los políticos (casi) nunca se ven afectados. ¡Y qué fácil es ir a un país ajeno, sin familiares, amigos ni propiedades; y masacrar a los inocentes que viven allí y son familiares, amigos de todos, y tienen su vida – su propiedad privada – ahí. Y saquearles, y recibir soldadas, y desolarlo todo, y violar, y matar a sangre fría y gozándolo… y etc. de barbaridades que hacen los militares invasores.
La única excepción son las guerras defensivas, como lo es la que libra buena parte del pueblo ucraniano, y libraron tantísimos pueblos antes. Eso sí… muchos de estos pueblos fueron, antes o después, invasores; así que su guerra tampoco la defiendo.
La única que si puedo decir que fue una guerra – revolución imprescindible, fue la última guerra civil nuestra (contrastando con la fatuidad y estupidez de las 3 anteriores, las carlistas). La lucha de los valientes españoles contra el comunismo internacional, fue épica, y de no haber sido por la aberrante IIGM hubiera supuesto el inicio de un cambio sociopolítico internacional y la erradicación del comunismo mundial.
Pero el NOM de la época tenía otros planes para la humanidad, como bien se ha visto.
Este asunto da para un ensayo que sólo escribiré cuando alguien me pague por hacerlo, el resto de mis opiniones sólo las sabrán mis amigos que así me la demanden. Lo único cierto es que “el bando nacional” no tuvo más remedio que defenderse de los psicópatas comunistas (muchos camuflados con el puto eufemismo “socialistas” y “demócratas”) y anarquistas. Y que nadie olvide que los generales al frente de tamaña épica sin precedentes en la Historia, y que jamás ha repetido pueblo alguno, eran todos militares de la II República, con todo lo que eso denota de “revolución” y no de chorradas como “golpe de Estado” o “fascismo”.
La división azul es lo único que siempre reprocharé al bando nacional, así como aceptar la ayuda alemana e italiana… pero “la geopolítica internacional es así, y nosotros no vamos a ser los únicos imbéciles que no nos beneficiemos de ella” (Rata chepuda Che Pa blenin, dixit, aludiendo a la financiación internacional de Podemos, a manos de comunistas y musulmanes), debieron pensar los revolucionarios espeñoles, viendo la tremenda ayuda soviética a los republicanos , y a los mercenarios brigadistas internacionales.
Me quedo con la excelente dedicatoria de Camilo José Cela en su novela infumable por la técnica narrativa de no poner puntos y aparte: “San Camilo, 1936”:
“A los mozos del reemplazo del 37, todos perdedores de algo: de la vida, de la libertad, de la ilusión, de la esperanza, de la decencia. Y no a los aventureros foráneos, fascistas y marxistas, que se hartaron de matar españoles como conejos y a quienes nadie había dado vela en nuestro propio entierro”.
Pues eso: que las guerras son civiles o injustas e innobles.
Yo mataría a cualquiera que entrara en mi casa o hiciera daño a mis familiares y amigos, en las suyas, dentro de mi país. Pero jamás iría a la casa de nadie. El mundo es enorme y cabemos todos sin tener que invadir al vecino. Las cerraduras son el mayor fracaso de la sociedad. Pero es que yo no soy un cobarde que arropado por un montón de ídem – armados hasta los piños – y estúpidas ideologías (que siempre son intereses de las élites económicas y resto de satánicos) masacra al prójimo, para expoliarle y dar rienda suelta a su psicopatía.
Pues eso, aplicaos el cuento de que ningún motivo legitima a los comunistas rusos haber invadido Ucrania. Supongo que su barbarie – especialmente de los moros chechenos – estará haciendo a más de 1 pro-ruso, replantear su estúpido y genocida pensamiento; sin que ello signifique apoyar a los ucranianos. Como nos enseña la cita de Cela, esa no es nuestra guerra. Pero sí podemos opinar de ella, añado.
El domingo aplaudí a un ucraniano, por su cumpleaños que inauguraba su mayoría de edad. Obviamente no sabía su nacionalidad ni conocía a sus acompañantes, pero al estar comiendo en un muy buen restaurante de un amigo mío octogenario, y ver que una mesa le cantaba el “reestaaños feliz”, me uní a los aplausos, desde la espléndida soledad de la mía. Y cuando “el pater familia” exclamó, jocoso, que hoy ya era mayor de edad el chaval, le dije yo: “Pues que pena, le van a hacer votar y trabajar en breve”. Al irse todos los comensales del reestaaños, vino para saludarme y decirme que era un refugiado ucraniano que acababan de acoger.
Refugiados ucranianos, en la Sierra de Madrid…comiendo chuletones celebrando su restaaños, este mundo se ha ido a la mierda, definitivamente.
Deja un comentario