LUYS COLETO: Las pistas (y autopistas) de Ómicron, película de ¡¡¡1963!!!

Omicron, buenas partidas con el videojuego de…Gates. Juas. Y, en otros lares, explicando el masónico ojo que todo lo ve, sumatorio de delta y omicron, firma y rúbrica de los fautores de la farsa. Reciente ejemplo, amigacho de Gates, Seth Berkley, director general de GAVI (The Global Vaccine Alliance), explicando que «la vacunación necesita un empuje tecnológico mediante sistemas de identificación digital seguros que puedan almacenar el historial médico de los niños». Y masónicos fautores de todas las farsas, bélicas incluidas. Y vinculando ambas, pues: Shangai, demolición controlada de la economía mediante, su puerto, el más activo del mundo, chapado. Ains, cadenas de suministros de los ciberpoligoneros.
Esclavizar a toda la humanidad
Por aquí también les hablé, cinematográficamente de las dos versiones de Omicron. Amplío el foco de la mejor, la primera, la italiana. 1963, guión y dirección de Ugo Gregoretti. La película de 102 minutos de duración narra cómo un alienígena del planeta Ultra ocupa el cuerpo de un terrícola con el fin de aprender la mejor forma con la que poder invadir nuestro planeta y esclavizar a toda la humanidad (¿ kakunas?).

Durante toda la interesante peli, por momentos muy jocosa, se hallan omnipresentes los hospitales y centros sanitarios donde los miedos y terrores, angustias y zozobras son utilizados para controlar, engañar y manipular al personal. Todo ello subrayado mediante dos explícitos carteles anunciadores de que muestras de forma nítida contundente que los humanos son esclavizados, utilizados por el personal sanitario como auténticas ratas de laboratorio.
Leyes del futuro…¿ presente?
Y otra casual casualidad, juas: la productora encargada de esta película italiana tiene un nombre extremadamente sospechoso, Lux Ultra Vides Film. Nadie da puntada sin hilo, obvio. O el prota leyendo La revolución sexual, del perseguidísimo Wilhelm Reich. Y la cinta, con los aliens conquistando, finalmente, a la humanidad y elaborando toda una serie de abracadabrantes nuevas leyes. Plano final.

Primera ley: Abolición de las fiestas y del descanso nocturno
Segunda ley: Prohibición de amar, de hablar y de pensar. Las cabezas de los que piensen y amen serán cercenadas.
Tercera ley: Abolición de los sentimientos, de la voluntad, de la piedad, de la compasión, de la dignidad y de todas las enfermedades infecciosas de origen prehistórico…
…Si esto son casualidades…y la excelente serie Futurama, “prediciendo”. En fin.
Deja un comentario