Mi columna en «El Diestro»:El hambre y las ganas de matar, de un perrodista yanqui fallecido en el Mundial Cagar 2022.

Resulta que un famosísimo perrodista yanqui, representante y paniaguado de la Agenda 2030, muere de un infarto, en pleno estadio de jurgol (partido Argentina- Países Bajos) en el atroz país catarí… y dicen que ha sido asesinado por lucir una camiseta del Lobby LGTBIXYZ.
En este óbito se han juntado el hambre y las ganas de comer, o mejor: la muerte y las ganas de matar. Y no le falta razón a quienes denuncian que este hombre ha sido asesinado… sí… pero como otros tantísimos: por vacunarse la pócima mortal covidiota.
Transcribo la denuncia pública de su hermano, en un vídeo: «Mi nombre es Eric Wahl. Vivo en Seattle y soy hermano de Grant. Soy gay y soy la razón por la que él usó la camiseta del arcoíris en el Mundial. Mi hermano estaba sano. Me dijo que recibió amenazas de muerte. No creo que mi hermano falleciera. Creo que le mataron y solo pido ayuda«.

Y ahora desgrano toda esta barbaridad que habéis leído:
No, querida víctima sin serlo, por vanagloriarte de ser gay y, por eso, la causa del asesinato de una persona. Sois vosotros los que asesináis y torturáis sin parar, al ser un atroz colectivo parte axial del NOM. Encima, te arrogas ser la causa de la muerte de tu hermano, al indicar que si se puso esa atroz camiseta (en la foto de cabecera se ve) fue por ti. O sea… estás diciendo que la causa de tu acusación de asesinato, has sido tú y por ese motivo.
Mira, indocto trucha, lo primero que hay que usar en la vida es el sentido común. A tu hemano no lo mató nadie, sino que colapsó porque llevaba semanas enfermo por culpa del veneno covidiota. Él mismo lo relató desde que aterrizó en Cagar hace casi 1 mes, obviamente sin decir que todo lo mal que se encontraba y sus visitas a hospitales de allí tenía algo que ver con el veneno que se inoculó voluntariamente.
Pero mira, voy a aceptar esa atroz mentira victimista que has rebuznado.
Tu hermano fue a un país donde los gays son ejecutados (oficialmente si son musulmanes y extraoficialmente si no lo son…) o metidos en la cárcel. El problema no es ser gay, como tu idiocia y falso victimismo apuntan, sino que la cultura islámica y la occidental son radicalmente opuestas, salvo para lo económico; ahí las élites de ambas culturas se dan la mano. Si tu hermano, como parte de la élite occidental, va a un país enemigo donde la sharía es legal, lo mínimo que ha de hacer es no provocar y, como lo hizo, asumir las consecuencias de su estupidez. Pues a todos los que pisan Cagar les han dejado claro las normas del país que gentuza como sois tú tu hermano (era) fomentáis.
Te dan igual los derechos humanos, los atroces crímenes cometidos en Cagar por el Mundial del que tu hermano se lucraba a tope.
Son muchísimos millones los occidentales que han estado en Cagar las últimas décadas, un país con sólo 3 millones de habitantes, la inmensa mayoría sojuzgados y esclavos de unos pocos jeques y sus fuerzas armadas. Se calcula que sólo por el Mundial, ya han pasado más de 1 millón… y ninguno ha ido a luchar contra ellos, sino todo lo contrario. Tu hermano se creyó muy empoderado, como os pasa a todos los del lobby siervo del NOM… y recibió su merecido al ir de chulo e inerme, a la boca del lobo… y querer ofender al lobo como hizo. En países islámicos vuestro poder de satrapía se anula.
Vuelta a la realidad informativa y ni caso a estos chalados del lobby LGTBIXYZ
Pero, insisto: nadie ha matado a su hermano sino que se ha suicidado él jeringándose y ahora tú quieres sacar réditos económicos con esta campaña a lo “Black Lives Matter” donde la familia del yonqui criminal peligroso fue indemnizada con muchos millones de dólares por un crimen que no cometió nadie, salvo él por llevar esa forma de vida.
LEER EN «EL DIESTRO»: https://www.eldiestro.es/2022/12/el-hambre-y-las-ganas-de-matar-de-un-perrodista-yanqui-fallecido-en-el-mundial-cagar-2022/
diciembre 11, 2022 a 8:31 pm
Estupendisimo artículo César.
Aburren estos maricones desabridos con sus chorradas. Se victimizan mientras se enorgullecen, ridículamente, por su condición sexual. Al mismo tiempo, éstos carnuzos adoctrinan en las aulas y pervierten a los niños.