Mi columna en «El Diestro»: Sóla y borracha quiero hacer felaciones en el Waka.

Ni he visto, ni pretendo, ver el vídeo de marras donde una chica de 16 años se la mama en público a un notas, pero he oído lo que dicen quienes sí lo han visto, y las declaraciones de la feladora y su mamiy, por supuestísimo, he estado en muchas discotecas (algunas de las más famosas del mundo, como el “Ministery of sound” de Londres, y todas las de Eivissa) donde eso de la felación era como si un borracho pide una cerveza con gaseosa, es decir: pecata minuta.
Nunca me gustaron estos locales, pero a mis 47 palos me ha dado tiempo a hacer un poco de todo. ¿De verdad alguien puede tragarse eso de que “me pusieron droJa en el colacao”? ¿De verdad creen que somos tan imbéciles y tan retrógrados como para querer meter en la cárcel, por “sumisión química” a un tío al que una tía – reitero, según dicen los que lo han visto – se le echa encima para mamársela y no puede apartarla?
Más allá de las actividades sexuales de esta chica y el otro, lo terrible es esto: esta nena, a su edad, puede abortar sin pedir permiso a nadie y siendo financiada por el Estado satánico espenol. Puede dar su permiso para hacer una bacanal con personas y animales de cualquier edad. Puede estar tutelada (es decir, secuestrada) en un centro de menores y ser violada o ser prostituída o prostituirse voluntariamente. Y NO PASA NADA Y SE APLAUDE Y FOMENTA por los mimos mojigatos y, sobre todo, mojigatas que ahora piden cárcel para un tío al que se la chuparon en una discoteca; mientras lo otro que digo pasa cada 2×3 en este país de enfermos mentales, y no pasa nada.
Esta nena puede, ¡debe, más bien! Llegar sóla y borracha a casa.
¡Pero qué le pasa a esta sociedad enferma! Jamás pensé que lo de “sUciedad” podría ir tan en serio. Tenemos un gobierno de monjas y curas de la España de los años 40. Van de progres, mientras su vida es lo más conservador de la historia de este país, y tienen hijos como conejas, ellas las abortistas. Y viven en residencias de lujo, protegidas por los “caballero, caballero”. Y ahora tenemos que aguantar que cuando una chica hace una mamada pública… y acuse a otro que le ha drogado… ya ni baste el testimonio de todos los testigos, ni que esté grabado, ni que las pruebas médicas dirán lo de siempre, que ni droga ni hostias, un poco de alcohol y lascivia. ¿Es que ya una chica no puede ni beber ni enrollarse con un tío, sin que metan al tío en la cárcel y cierren el local donde pidió la copa?
Os enlazo un vídeo donde explican lo del vídeo de la pública mamada, valga la redundancia. Vídeo de la preclara Ramsey Ferrero.
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