Mi columna en «El Diestro»: “Mis tetas” y la actual destrucción de la infancia.

Lúgubres momentos vivimos, hoy en día, en la sociedad espenola, otrora española. Y cada hora que pasa tenemos más claro la iniquidad de la ensalzada Transición, ahora descarado “Régimen del 78” y hacedor del narcoestado español y madre de Espena.
Los españoles de bien que eran adultos en el franquismo, siempre contaron maravillas de aquella época, y sino maravillas nada criticable más allá de los conflictos socioeconómicos que toda sociedad – de ayer, hoy y mañana – tiene. Los españoles de mal que eran adultos en el franquismo, siempre contaron pestes de aquella época. Los españoles, tanto de bien o de mal, que nacimos en “democracia” crecimos bajo el yugo de los anteriores españoles de mal, y así nos va ahora y lo que te rondaré morena.
Este artículo se centra en infantes y púberes, de antes y ahora.
En los ochenta los niños de mi generación no estábamos asomados a la ventana de Satán, no porque no quisiéramos, sino porque no existía dicha ventana que son las nuevas tecnologías, con internet y las redes sociales como sumos sacerdotes negros. A lo más que aspirábamos por entonces, en cuestiones sexuales y de identidad ídem, era a 2 cosas:
1/ chistes de este tipo: Una señora va por la calle, gritando: “¡mis tetas, mis tetas!”, que es el nombre de su perro, que se le ha perdido. Le pregunta a un señor: “Perdone, ¿ha visto a “mis tetas”? Y este le contesta: “No, pero me gustaría verlas”.
2/ Siempre había algún amanerado en el barrio o alguna marimacho que eran objeto de cierta burla velada, pero no de discriminación ni – muchísimo menos – acoso o agresión alguna. Estaban plenamente integrados y hasta mejor tratados que el resto, porque eran “los raritos” y no se ocultaban, sino que ostentaban su condición diferente a la norma general. De hecho, los amanerados solían integrarse en grupos de chicas y las marimachos en los de chicos.
Dios mío, ¿por qué me has abandonado?
Eterna soflama del protagonista del buen libro de Unamuno “San Manuel Bueno, mártir”, un cura católico que había perdido la fe. Ahora podemos decir algo así: “humanidad, ¿por qué me has abandonado?”.

Llevan décadas destrozando a infantes y púberes, poco a poco, cual ventana de Overton o rana cocida a fuego muy lento. En nuestra gloriosa época sin móviles, ordenadores ni putatele (sólo había 2 canales y, salvo la infausta “La bola de cristal” a los niños y adolescentes nos dejaban en paz). Y en el colegio se enseñaba, no se adoctrinaba, pese a que los programas curriculares fueran el inicio de la apertura de la ventana y de la cocción de la rana… ¡pero ni siquiera nos hablaban de la España decimonónica, imaginaos del franquismo! Por lo menos en mi colegio y en el instituto no se tocó nunca esta época. Pero los que ya peinaban canas siempre añoraban los años de franquismo o los odiaban, pero todos tenían los mismos valores (grosso modo) en cuanto a la educación y protección de los menores y al cariño hacia la patria común.
El odio es más fuerte que el amor.
Es por esto que los odiadores del anterior Régimen crearon el actual. Y salió lo peor de todos ellos, eso que España creyó exterminar en 1939. Pero qué va, estaba hibernando gracias a la complacencia y pueril confianza del Régimen franquista y la efectividad de la democracia como régimen dictatorial con piel de cordero. Y de los polvos del 78, estos lodos actuales.
No hace falta que relate la total y absoluta destrucción de los menores de edad, la pederastia legitimada, el secuestro sistemático de menores, su prostitución, el tráfico de órganos, el destrozo de los advenedizos trans-tornados y etc. Está todo en el BOE y en cualquier massmierda, redes sociales y centros de educación. No ocultan nada, sino que se vanaglorian y jactan de ello… mientras cada vez nos odian más, su odio empieza a dar pavor y sus peores efectos los veremos en los próximos 3 lustros, cuando todos estos menores adoctrinados, robotizados y psíquicamente destrozados, sean adultos y nosotros seamos cada vez más mayores, muchos incluso ancianos dependientes de ellos. Una broma la barbarie y crímenes de lesa humanidad de la PLANdemia, comparado con lo que viene… si no damos un duro y definitivo golpe en la mesa, hoy mismo, para revertir la situación y que Espena sucumba por completo bajo la antigua España, el país con más y mejor historia del mundo, cuna de civilización y concordia en medio mundo. Y aunque esta barbarie sea a nivel occidental… ¿por qué no volver a la autarquía del primer Franquismo?
Os muestro un antiguo – y breve – vídeo mío sobre “El odio”. Para quien guste.
febrero 27, 2023 a 5:24 pm
No me metere en fregaos innecesarios dando mi opinión sobre el excelente material videográfico que acompaña a tu artículo, aunque para un maño gruñón, otoñal y holgazan el amor siempre puede más que el odio. Esta afirmación no mengua la vigorosa presencia del odio como fuerza motriz del ser humano, pero el amor verdadero, don César, es el amor verdadero.
Respecto de tu artículo, me tienes domeñada la voluntad ultimamente, simplemente Amén.
Y, en fin, el enésimo material tuyo que debería ser contenido didactico para estudiantes y no las guarradas pornográficas que les tratan de inocular a criaturas de tres y cuatro años. Los promotores de semejantes crimenes deberían estar como las bombillas (y no traduzco que una vez te lo conté a Tí y me dijiste que me había pasado, ¡que ya es decir!)
Un abrazo,
febrero 27, 2023 a 9:45 pm
jejeje, Don Rafael, si en lo de «las bombillas» te pasaste… imagina!!!!! Cómitre berberisco total, como te cataloga don Luys.
febrero 28, 2023 a 7:23 pm
jajaja, por arrobas doy el tipo, por voz sí me la prestas y por lo de gruñón dispongo de solvencia acreditada. En lo de berberisco tengo algún recelo, pero que son esas pequeñeces entre Amigos.