ARTÍCULO: todavía se habla del falso alunizaje del 69.

Al final de estas breves líneas os enlazo mi vídeo a este respecto del falso alunizaje o del colosal «alucinaje» de 1969 y los 3 años siguientes. ¿Pretendemos que la gente se pispe de las estelas químicas, si se la metieron burdamente doblada en 1969 y, a día de hoy, todavía la opinión general es que sí que alunizamos?
A ver… voy a ser suave pero inmisericorde con los subnormales, porque su necedad nos afecta a todos y para muestra el botón de la PLANdemia. Ahí va mi suavidad, casi tibieza: ¡sois una banda de oligofrénicos simulando ser humanos, cuando sois amebas, seres unicelulares pero que por alguna desgracia divina tenéis constantes vitales y hasta sabéis caminar erguidos, conducir y limpiaros el culo cuando cagáis los residuos de los alimentos que jamás sabréis de donde vienen porque sois totalmente inútiles, improductivos y creéis que las lechugas crecen en las estanterías del supermercado.
¡No podemos tolerar que estos imbéciles, dogmáticos de la más burda estupidez, nos sigan desolando! Todo el que haya visto mi vídeo, que enlazo ahora (reitero) ha despabilado sobre la jodida chabacana farsa del alunizaje yanqui. ¡Pero cómo cojones puede ser la gente tan imbécil! ¡ES QUE NO DOY CRÉDITO A LO QUE SIENTEN MIS SENTIDOS! Igual soy un avestruz con apariencia humana, y por eso no comparto casi nada con mis supuestos compañeros de especie animal (ya de raza ni entro… Alá-bado sea Alá y Burda, vulgo Buda, y los Testículos de Jehová y etc. de sectas que dominan el orbe mientras el catolicismo agoniza. ¿Hay algún occidental, blanco de piel, en la sala? Si queda uno, seguro que se ha dado rayos uva. Y, hablando de uvas, ¡qué viva el vino!).
mayo 15, 2023 a 3:09 pm
El artículo es estupendo, pero el final apoteósico.
Sabes que yo, hasta que ví tu video, era uno de ésos que creian en las imagenes de la llegada a la Luna. Tengo que reconocer que no hay nada mejor que juntarse con malditos para espabilarse. Al principio cuesta y despues … también, jajaja.
No, en serio, es díficil asumir que nos han engañado en tantas cosas. En la vida cotidiana también sucede parecido, pasan los lustros y observas como las certezas de adolescencia y juventud se desvanecen a una velocidad pasmosa.
En fin, ¡que viva el vino de Cariñena (el que quita las penas) y el de la Mancha, también!
mayo 15, 2023 a 3:16 pm
jeje. ¡Qué viva el vino! insisto, don Rafael.