ARTÍCULO: Delincuentes llamando a la policía y quejándose de que descubran sus delitos…

Yo que tengo ya más años de vida por detrás que por delante (a no ser que sea como mi abuela paterna, que cumple 109 años en octubre) he visto ya casi de todo, en cuanto a la necedad humana sobre la Tierra. Pero hay un hecho que JAMÁS dejará de sorprenderme y divertirme: los delincuentes que denuncian a un inocente (o supuesto delincuente) y traen a la zorra a su gallinero ilegal, es decir, hacen que las autoridades vengan a comportar el delito que denuncian, al mismo lugar donde ellos están delinquiendo; y las autoridades (“caballero, caballero” sobre todo), estupefactas. Y luego, para más inri… ¡cuándo las autoridades les sancionan, detienen y etc. se quejan a la persona a la que denunciaron ellos!
El desquicio de alguna gente me preocuparía de no ser porque yo no le tengo miedo a nadie ni a nada.
Antes de relataros este último episodio de necedad humana – del cual no soy parte afectada, salvo como ser humano sobre la Tierra y amigo del denunciado – os esbozo varios casos personales desternillantes:
1/ En el documental que realicé en los campamentos de refugiados saharauis de Argelia, el productor (Jesús Hermida “hache”) estafó a todo quisque y se quedó con la mayor parte de la subvención pública que recibió de la AECID y algún otro organismo. Yo descubrí su fraude y se lo dije, y en vez de tratar de explicarme el por qué o sobornarme… ¡me denunció! Fuimos a juicio y, obviamente, el juez alucinó al presentar yo las pruebas de que el delincuente era él…
2/ En el ático que alquilé en Hediondo Puente de Bellacos, el vecino pegado a él denunció a mi casero por un delito inexistente de servidumbre de luces… vinieron las autoridades y comprobaron que el muy cretino tenía muchas ilegalidades en su terraza… y ¡hala! multa y a derribarlo todo…
3/ Descubrí el fraude que cometían las Fundaciones Pepe Hierro, expoliando al erario… hice un vídeo al respecto y ellos me denunciaron por calumnias… sin saber que cuando se demuestra el delito que se denuncia no es calumnia… sino que ellos son los delincuentes y, como tal, son condenados.
Tengo un sinfín de historias más de estas. La última es el motivo de este artículo, porque ayer fui testigo de los reproches de unos delincuentes REALES sobre mis amigos los ganaderos inocentes pero, de momento, “condenados” y sufriendo la “pre-condena” por medidas cautelares, hasta que salgan los juicios. Estos cretinos llenaron la zona donde viven de Guardias Forestales, Seprona, Municipales y Guardia Civiles, para que hicieran de cuatreros modernos y secuestraran a las reses de mis amigos, dispersas por muchas hectáreas de montaña y campo.

Bien, hasta ahí, pues nada, rencillas ancestrales entre familias y fincas aledañas y que la Justicia decida… ¡pero resulta que en esa misma zona los denunciantes (familiares del actual alcalde comunista, que lleva 8 años, y tiene otra finca ahí mismo y él firma todas las denuncias, como alcalde que es) cometen flagrantes delitos a la vista de todos y que hasta yo – sin saber de esas leyes, vi en mis paseos naturistas por la zona. Y, claro, LA POLICÍA NO ES TAN TONTA, COÑO. Para hacer la vista tan gorda, o sobornos o nada, de toda la vida y como en las películas…
Que yo sepa: desvío de aguas de un arroyo – a través de la clásica manguera de plástico duro – para sus fincas. Vertidos de aguas residuales a dicho arroyo. Tener las casas construidas sobre dicho arroyo (delito de siempre, pero ahora más grave al infringir la nueva ley de inundaciones, por lo cual no puede haber edificaciones a ciertos metros de los arroyos ¡y ni mucho menos sobre ellos!).
Pues un par de notas coincidieron ayer con mi amigo y conmigo y frenó en seco su furgoneta para reprochar, muy airado y prepotente – a mi amigo – que el Seprona les estaba investigando y que su padre “estaba muy disgustado” ¡el padre es el que lleva años denunciando a mi amigo y trayendo al Seprona a esas fincas / viviendas ilegales y delictivas! Encima usó el chantaje emocional típico de tarados, en plan: “Con todo lo que yo he hecho por ti” y esas mariconadas que dicen los estultos cuando se saben acorralados por su propia estupidez.
¡Y acusó a mi amigo de haber llamado al Seprona! Jajaja. Menos mal que mi amigo tiene mucha paciencia, porque yo no la hubiera tenido, y le explicó – groso modo – esto que os he contado. Que él qué pollas va a llamar al Seprona si está enfrentado a ellos. Y que ellos (los delincuentes que, encima, se quejan) son los que habían traído a “la zorra” a su gallinero.
Encima, al irse – porque junto a mi amigo y, máxime, conmigo a su lado, estos chalados no tienen cojones – le gritó amenazas de que “ya sufrirás tú las consecuencias” o algo así…
De verdad, ver tanta estulticia hace que cada vez esté más y más avergonzado de ser un ser humano, porque yo ni soy, ni seré, ni fui; ni quiero ser, como la mayoría de ellos.
Menos mal que soy mortal, pero de momento vamos a gozar.
PD: no conozco de nada (ni de vista) a estos delincuentes que se han «auto-denunciado» pero sí a la psique humana. Creían que al ser familia del alcalde y beneficiarios de todos los gobiernos ancestrales comunistas del municipio, sus delitos serían siempre impunes. ¡Qué no dudo que lo sean, ojo, pues no creo en la Justicia! Pero, por lo menos están siendo investigados, según rebuznó ayer el de la furgoneta, que yo y Julio, de eso, ni puta idea.
¿O tal vez creyeron ser delincuentes como los Okupas que, ya sabéis, son impunes y ENCIMA ELLOS DENUNCIAN a los propietarios y los «caballero-caballero» detienen y multan a estos y no a ellos, los delincuentes?
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