ARTÍCULO: La DGeneradaT. Multo, remulto y el enemigo en casa.

Y todo gracias a los «caballero-caballero». ¿Sabrán estos sicarios de Satán que están vivos porque la ley les protege, sus homólogos empistolados, ídem; y mucha gente se beneficia – económicamente – de la mafia que ejercen? Luego están los detalles… «esas pequeñas cosas» que si los cometes tu vida se va al garete del todo. Un ejemplo práctico:

Poco antes de la PLANdemia, 2 picolerdos nos pararon en un pueblo manchego. Al volante mi viejo, de copiloto su novia y detrás yo, casi ná…

Nos pararon porque, según ellos, cometimos el delito de ir muy rápido por la carretera (5 km/h más de lo permitido por un torticero radar situado en un lugar donde cualquiera iría mucho más rápido, al ser la salida de una autovía a una carretera nacional, y en curva cuesta abajo… Bien… Los picolerdos nos esperaron en el pueblo siguiente a esta ineludible trampa.

Obligaron a mi Padre a irse a un lado y parar, le explicaron la gilipollez expoliadora de marras (Por supuesto, muy educadamente, «caballero-caballero» y yo detrás…). Le dijeron que si pagaba en ese mismo momento ¡iban con un datáfono de esos! 50% de descuento y tal… en la multa de sicarios…

Estos 2 testaferros de Satán tuvieron la suerte de que mi padre tenía ya más de 70 años, y su novia ídem. A esa edad no es normal liarse a hostias con tus agresores. Peeeeeeero… yo tenía pocos más de 40 años… y me he criado entre delincuentes peligrosos. Imaginad, sólo por 1 segundo, que ese día mi viejo se rebela ante TAMAÑA MULTA INJUSTA Y TRATO VEJATORIO DE LOS PICOLERDOS. Y estos psicópatas paniaguados le levantan la voz a mi Padre. Y le obligan a salir del coche y esas cosas que hacen CON LOS DÉBILES. De haber pasado eso, yo estaría cumpliendo hoy una condena por homicidio (no sé en qué grado y, espero, que con algún atenuante por ser en autodefensa) de 2 picolerdos que jugaron a ser Dios, siendo Satán como son. Y justo pararon al coche equivocado, en el que no sólo iban 2 ancianos – y uno al volante –, sino el Hijo de uno de ellos.

Cada vez que veo una noticia sobre un «caballero-caballero» agredido y/o ajusticiado por el pueblo… salvo que sea por etarras y rojos en general, comprendo perfectamente que la razón la tiene el detenido. En este país jamás viviremos en paz y concordia mientras existan los «caballero-caballero». El día que ellos asuman que, tan sólo, son el 0.05% de la población… tal vez dejen de sacar tanto su puta porra de los cojones. O tal vez reciban la respuesta popular que merecen y, un día no muy lejano, les llegará a todos y cada uno de ellos.

Por supuesto, mi padre pagó el injusto atraco, con el 50% de descuento que os he dicho. Hijos de puta… cómo os aprovecháis de los mayores que os pagan el salario. Porque de mi trabajo no vais a ver jamás un puto euro, cabrones, salvo el IVA… de pagar eso no me libro ni yo. Pero vuestra chulería y despotismo… conmigo no, nunca, jamás, siempre.

¡Y llevan cosida y/o serigrafiada la bandera de mi País! Nunca mejor dicho: el enemigo en casa.

Recuerdo a un entrañable amigo mío, que en Paz Descanse. Un vaquero manchego algo mayor que mi padre. Una vez me dijo: «a los guardias hay que ir por la espalda y ¡ZAZ! atravesálos con un cuchillo» . Y ese «¡ZAS!» lo gesticuló de tal manera que yo juraría que ya lo había hecho él alguna vez…

Los españoles de bien estamos entre un fuego cruzado: entre policías y ladrones. Y, tanto unos como otros, nos acusan de ser del otro bando. Y yo tuve un queridísimo tío guardia armada… y otra tía terrotista comunista (FRAP)… pero eso es otra historia… aunque sé de lo que hablo, en eso de estar en un fuego cruzado. Tanto de un lado como del otro… que se lo hagan mirar. Y nos dejen en paz a los que no somos de ninguno de sus bandos. Tal vez sea ese nuestro problema: ser libérrimos. Y nuestro re-problema: rebelarnos ante las injusticias y responder con mano dura a las agresiones.

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