ARTÍCULO: El peligro de confundir derechos con privilegios y/o anhelos.

Desde hace unos lustros, los paniaguados, timoratos, cretinos y estultos en general, dicen que Espena es un país fascista y con déficit de derechos para “colectivos desfavorecidos” (que son todos menos la gente realmente desfavorecida y sustentadora de todos los demás quejumbrosos paniaguados).
Es curioso y arquetípico oír a un trucha decir cosas del tipo: “España (ellos no saben que viven en Espena) es homófoba. No puedo ir seguro por la calle. Quiero poder besarme con mi noviE por la calle sin que me den una paliza. ¡Quiero conseguir ese derecho!”. A ver, “persona especial no heterosexual”, ese derecho que reivindicas ya lo tienes (lo tenemos todos), concretamente en la Prostitución Espenola y el Código Penar (vulgo Constitución Española y Código Penal).
Si a un caradura le tiendes la mano, se coje hasta el pie.
Eso es lo que pasa con estos colectivos falsariamente desfavorecidos: lejos de reconocer que tienen privilegios (y muchos, muchísimos, abrumadores), quieren más todavía, victimizándose de una forma sonrojante y perturbada. Esto opinan los más paniaguados y perversos mixtificadores de estos colectivos. Los más lelos, los que se creen el cuento de verdad… no saben que lo que buscan no son derechos, sino anhelos desquiciados de poder ponerse a chupar pollas en una cafetería o ir en pelotas por la ciudad al grito de: “¡Hetero muerto, abono para mi huerto!” (y en la variante femirroja, “Hombre muerto, abono para mi huerto” qué otra cosa no, pero el nabo delata como hombres tanto a truchas como a travelos… ¿por qué no se enfrentan a las femirrojas que les quieren matar?) que es precisamente lo que hacen, casi a todas horas, los muy cerdos.
Las femirrojas se sienten igual que los LGTBIXYZ y todo lo dicho arriba aplica igual a ellas.
Luego están las feministas miembrEs del lobby LGTBIXYZ… pero hablar de ellEs es ya masoquismo puro, y con tanto sádico a mi alrededor, no es una buena idea ser masoca.
¿Y qué decir de los comunistas que ven fascismo por todas partes para cobrar paguitas y formar chiringuitos e insultarnos a todos los que no seamos unos psicópatas como ellos? Y de los de la foto de cabecera de este artículo, mejor ni hablar, ¿verdad? Eso ya sería demasiado para cualquier mente racional y honrada… la madre que me parió…
Menos mal que soy mortal y, por supuesto, heterosexual y éticamente intachable para no acusar a nadie de algo malo que no me hacen, ni reivindicar estúpidos privilegios por encima del resto de la sociedad.; ni muchos menos vivir del dinero generado pro el trabajo ajeno.
¡MENOS MAL QUE NO SOY SUBNORMAL!
junio 9, 2023 a 6:53 pm
Un buen artículo, don César, hacía lustros que no escribías uno a ese nivel, jajaja.
Poco que añadir, porque ya lo has contado todo. En mi caso la fase de indignación severa ya la he superado, no me pongo nervioso por nada.
No es ni bueno, ni malo, sencillamente es que ahora estoy centradísimo en las próxima elecciones generales para ver como llega a presidente ese malnacido gallego y dejo todo tal cual estaba.
¡halá que ya empieza a esbarrar!, me voy a ingerir determinados censurables bebestibles y a los maricones y lesbianas pues, a los decentes nada; y a los indecentes que alcancen el infierno que, con tanta profusión, nos brindan a los hererosexuales, machistas, xenófobos, maños, holgazanes, gruñones y demás.