ARTÍCULO: El pelo de las bolas de billar y el perrodismo espenol.

No perdáis detalle de este pantallazo de «K.O. Diario» con las letras en ese orden, sí.

A ver, Rodrigo Villar, aprovechando tu apellido te voy a contar un chiste que me contó un guardia armada (a la sazón, mi querido y añorado tío Higinio, de Ciudad Real –DEP– que, por cierto, un día me dio una pelota de goma de esas que se usaban para «empelotar» a los díscolos. ¡Joder, cómo pesaba eso! y no botaba en absoluto… ¡vota, vota, idiota y bota mi pelota y no me toquéis las ídem). Más o menos, así contaba el chite mi tío:

En la clase de Jaimito la profesora pregunta que le digan el nombre de objetos esféricos con pelo. Uno dice: «el coco», otro: «El kiwi»… y salta Jaimito: «Las bolas de billar». Todos ríen y, aún así, Jaimito insiste: «¡Las bolas de billar!». Y la profesora trata de convencerle de su error, ante lo cual, Jaimito espeta: «¿Cómo que no tienen pelo las bolas de billar?» y, dirigiéndose a un compañero de clase, grita: «¡Villar, enséñale los huevos a la profesora!»

Pues algo así es tu artículo, Rodrigo Villar. ¿Cómo cojones – con o sin pelo, porque ahora los «machos» se los depilan… la padre (lo he escrito a posta, o a postE) que me parió depilarse los güevos… – puedes redactar tamaña mierda de titular? No te conozco, ni ganas de hacerlo, pero el periodismo debería dejar de ser perrodismo. ¿Qué es eso de «tragar» en un titular? Sé que tus lectores son indoctos, pero – precísamente – tu labor es sacarles de esa inmundicia intelectual, no echar más leña al fuego, gilipollas. ¿Qué te costaba escribir: «(…) no acepta el veto (…)». ¿En serio no sabes escribir ni medianamente bien? ¿o escribes para oligofrénicos? Normal… tu amo era el líder de un diario deportivo y, sobre todo, jurgolerdo… ¡qué sabréis vosotros del noble arte gramatical español!

De verdad… ¡qué nivel, Maribel, tenemos en el perrodismo espenol!

De la noticia en sí, y de las aledañas, mejor ni hablo. Sé que vosotros sois inteligentes para asombraros con ellas, por vosotros mismos.

PD: de toda la vida me han gustado, eróticamente, los pezones de las mujeres. Desde esta afamada foto que ahora nos recuerda el de las bolas de billar… ya no me gustan. Menos mal que esta foto me ha pillado con 48 años y ya tuve tiempo de disfrutar de los pezones de las mujeres que me los ofrecieron. Nunca lo sabré, pero creo que si esta foto me pilla con 10 años, me hago maricón, seguro; o travelo, porque la que se aprieta la teta izquierda a su seno (Ipene Moncerdo) va vestida de hombre.

Re-PD: ¡la madre qué me parió!

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