ARTÍCULO: La policía nacional mata a un trabajador de Metro de Madrid.

Cualquiera que haya visto una película con “policías y ladrones”, sabe que las víctimas inocentes son las más recurrentes en estos casos. Ciudadanos que caen abatidos en un fuego cruzado que les suda la polla a ambos bandos. Una vez más la realidad supera a la ficción o se ve reflejada, cristalinamente, en ella.
En el suburbio madrileño, cada vez más y más marginal (yo me crie al lado y ya no tiene ni punto de comparación, a peor) llamado Villaverde (“Somos de Villata” nos decían a los de Leganés, algunos de sus vecinos. “¡Soy de Villaverde y te voy a matar!” me gritó un día uno, que parecía obviar que yo era de Leganés y claro… no me mató, precisamente) 3 rateros de poca monta, que no dan ni para el guion de una puta mierda de serie de Nesflis, roban un coche. Al volante un sarraceno que os va a pagar las pensiones, panda de gilipollas más dóciles que el borreguito de Norik.
¡Qué mejor idea pudo tener la policía que perseguirles, a toda hostia, como en las películas!
Total… están en Madrid, donde la vida humana vale menos que la de las mascotas. ¿Qué podía salir mal? ¡La madre que me parió! ¿En serio? ¿En vez de dejar que se lleven el puto coche, que ya aparecerá más tarde abandonado, o establecer controles de carretera para darle el alto… SE PONEN A PERSEGUIRLO A TODA HOSTIA.
Resultado obvio: el coche del sarraceno ladrón (valga la redundancia) que os va a pagar las pensiones, insisto, pierde el control y se empotra contra el pequeño vehículo rodado de un currante del metro de Madrid y lo mata. Ya imagino a los maderos, todo ufanos y gallardos, pipas en mano, sacando a los 3 delincuentes heridos del vehículo sin tan siquiera atisbar que ellos acaban de matar a ese ciudadano inocente.
Insisto: ¿qué podía salir mal en una persecución de coche en plena urbe? De verdad… estamos vivos de milagro y los ciudadanos honrados estamos, PERMANENTEMENTE, en ese fuego cruzado entre “policías y ladrones”, 2 grupos de psicópatas a los cuales nuestra vida les importa una puta mierda; 2 grupos a los cuales pagamos con nuestros impuestos, porque me juego todo lo material que tengo – que es nada – a que estos 3 hijos de puta recibían paguitas o algo similar, devenido de nuestros impuestos.
De no haber perseguido al coche, como en las putas pelis, ese trabajador estaría ahora durmiendo o haciendo lo que le saliera de los cojones, menos estar muerto. Los 3 delincuentes estarían en la calle (porque en este estercolero de país los delincuentes de verdad no van a la cárcel) y los policías seguirían paseándose con su multitud de armas en el cinturón. Lo peor de todo es que el muerto no podrá vengarse en esta Dimensión. Pero espero que en la próxima haya una especie de juicio final (no soy católico, pero es la mejor manera de expresarlo) y los maderos sean condenados con la severidad que merecen. De los 3 rateros, ni hablo, esos no irán a la próxima Dimensión, porque ya viven muertos en esta y son mantenidos por el NOM (si a los ciudadanos honrados y gallardos los maderos nos dejaran vivir en paz… no habría delincuentes de este pelaje… pero sin delincuencia se quedan sin trabajo y la rueda que mueve la delincuencia es DESCOMUNAL, solo mirad las decenas y decenas de funcionarios y trabajadores paniaguados de todo tipo que intervinieron en el asesinato de este ciudadano de Villaverde: todos “tan contentos” haciendo “su trabajo” que es perpetuar el caos y la injusticia; y el crimen de inocentes).
Termino con el tuister de limón que puso el hijo del asesinado por los maderos. Yo no hubiera escrito eso (amén de que ni tengo ni tendré tuister de fresa). Hubiera puesto una denuncia en los Juzgados contra el operativo policial que asesinó a mi padre y contra los 3 hijos de puta que lo motivaron. Estos 3 desgraciados tocaron las palmas, y los maderos gritaron: “¡olé!” y se pusieron a bailar hasta terminar matando a este hombre. Les hubiera dado igual atropellar a una niña, a una anciana, a una mujer con falda, a un hombre con sombrero, a un grupo de adolescentes volviendo a casa cantando su borrachera, a ti, a mí, a vosotros, a nosotros… a TODOS menos a ellos; pues ellos iban dentro del coche (o coches) que perseguían, a toda hostia, al coche robado conducido por el que os va a pagar las pensiones.
¿Es más importante un coche que la vida de un ser humano no delincuente ni madero? Está claro que sí. El coche fue la excusa para ejercer la psicopatía de ambos bandos: “policías y ladrones”.

junio 30, 2023 a 12:54 pm
[…] refiero al asesinato de un trabajador de metro, en Madrid (aquí mi artículo al respecto) y al de un delincuente magrebí, en París (aquí mi artículo). Francia está vandalizada, […]