ARTÍCULO: Los «caballero,caballero», la guardia pretoriana de la corrupción política.

En este mundo traidor nada es verdad ni es mentira, todo depende del color del cristal con el que se mira.

Cuando se comete un delito grave y flagrante, ¿quién es más culpable, el delincuente o el que hace la vista gorda? Para mí, INDUDABLEMENTE, el segundo. Porque el primero puede tener alguna eximente o excusa (que no justificación del delito grave, ojo, eso es injustificable, a no ser que la ley sea torticera; ojo también con eso, pues infringir una norma injusta queda legitimizado) pero el segundo es un cobarde, un bufón, un pelele del PODER que mira para otro lado por intereses económicos que, resulta, no tenemos los mortales loables, honrados y gallardos… luego… si nosotros podemos vivir sin tacha, ellos también podrían. Pero no… es muy fácil eso de decir: «sigo órdenes» «estamos atados de pies y manos por los jueces» y etc. de chorradas que, lejos de exculparles les acusan al 100%.

Quien se mete a funcionario armado es la mayor escoria sobre la Tierra y lo justifico sencillamente.

Voy a explicarlo con un sencillo silogismo, nivel Barrio Sésamo:

Los políticos son corruptos y legislan contra el pueblo.

Los «caballero, caballero» protegen a los políticos.

Luego, los «caballero, caballero» son corruptos y van contra el pueblo.

Es vox populi que la delincuencia de los políticos (la profesión más nauseabunda del mundo, tras la de sus esbirros, los «caballero, caballero») llega a cotas extremas en Espena. Y no lo digo yo, lo dicen sentencias judiciales, investigaciones periodísticas y contubernios desvelados por las propias hienas políticas enfrentadas. NADIE puede negar esto, porque lo reconocen todos, solo que aplicando el «y tú más» u obviando la viga en el propio ojo mientras se señala – casi a ciegas, por la viga – la paja en el ojo del rival político.

Si robar a 1 ladrón tiene 100 años de perdón, defenderle tiene 100 años de castigo. Esa es la condena que habría que poner a todos y cada uno de los «caballero, caballero» que defienden a los políticos, es decir: a todos. No hay mayor paradoja sobre la Tierra que el hecho de que los garantes de nuestra seguridad y bienestar, A LOS CUALES PAGAMOS NOSOTROS, sean los que protejan a los psicópatas que sojuzgan al pueblo, y que buena parte de ese pueblo no se enfrente a ellos y, encima, sean partes de ellos; pues la mayoría de «caballero,caballero» son pueblo y ni se percatan de ello, porque ahí entra ya la psicología inversa y la disonancia cognitiva; y se tornan las mismas hienas que los políticos que defienden… Terrible panorama.

Y en el aspecto de la psique totalmente destrozada que impera en los cuerpos de seguridad del Estado, ni entro… ¿qué puede mover a un ser humano que nació del vientre de una mujer, como todos, a desviarse tanto de la vida en comunidad humana armónica sobre la Tierra? ¿Cómo puede Satán ser tan poderoso y dejar a Dios (el que sea) desvencijado como está?

Los «caballero, caballero» no son seres humanos. O si el ser humano es eso, muchos de nosotros no lo somos. Pero uno de los 2 bandos sobra en la sociedad, está claro. Pero… ¿de qué vivirían ellos si no fuera por nosotros, sus acreedores y esclavos al mismo tiempo? jajajajaa ¡Es la hostia! el oxímoron «esclavo acreedor» es la mayor verdad sociopolítica actual.

Pues nada… termino con un legendario silogismo mío, publicado hace 13 años en mi libro: «versolipsis»:

Los policías pegan ejerciendo su profesión.

A los profesionales les pagan por trabajar.

Luego, a los policías, les pagan por pegar.

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