ARTÍCULO: El “narco prostitucional” y Espena.

Y la risa de Yolanda Ida… de verdad… esa sonrisa psicopática madre de 100 desgracias presentes, pasadas y futuras. Risa heraldo de desgracias, oráculo de siniestros, simiente de podredumbre, odio y cieno. Condena, mortal de necesidad, de un país sin estado, sin nación, sin patria ni ciudadanos. Risa pútrida llena de fauces desgarradoras de todo atisbo de cordura. Germen del puro mal, maldad total, matriarcal devoradora de Saturnos infectos sin necesidad de hijos.
¿Cuántas veces ensaya la risa, al día, esta puta desquiciada? ¿Cuántas veces modula, al día, su estúpido tono de voz maternal? ¿Cuántas veces ensaya, al día, sus aparentes cambios de humor para resaltar esta o aquella cuestión emocional que llegue a los oligofrénicos votontos espenoles?
¿Cómo podemos seguir en este narco-Estado del bienestán los psicópatas? ¿Cómo podemos seguir tolerando que menten, constantemente, a la puta vestida de verde que es la Constitución Española, esa prostitución inversa pues sus putas somos nosotros y pagamos la cama? De verdad… la vergüenza de habitar en este país es algo sin parangón, por lo menos para alguien como yo, con el mínimo intelecto, ética y raciocinio; para darse cuenta de toda esta podredumbre y – como dije antes – cieno (“segismundiano”). Nada más he de añadir que no se haya escrito antes, por mentes preclaras cuyas palabras estos hijos de la gran puta jamás leyeron. Segismundo, sólo en ti creo y, de tener un templo, sería tu fiel devoto, de devoción no de voto, jodidos votontos espenoles…
Recomiendo leer esta magna obra española sobre la libertad y la causa de su pérdida. Y que cada imbécil aguante su vela en este país sin norte, sin presente, sin futuro y con un pasado invisible ya.
¿Cómo hemos podido llegar a esto? ¡Ay mísero de mí, y ay infelice!
Deja un comentario