ARTÍCULO: De la pesadilla femirroja sólo saldremos con cojones.

Lo que hasta hace, a penas, 2 décadas era una chaladura más del populacho, se ha tornado en eje axial de toda la nación («de naciones» me cago en vuestra puta madre, espenoles): el feminismo.
La desquiciada de la foto de cabecera no es la otrora charo descerebrada que bramaba, por las esquinas y contra los hombres, esa ancestral androfobia y misandria que es, en síntesis, el odio al hombre que la fea mal follada de toda la vida tiene desde que el primer chico la rechazó y se fue con «la guapa». No olvidéis que la femirroja es un ente odiador. Mucho más que a los hombres odia a las mujeres, pero las necesita para saciar su psicopatía de la manera más rápida. Fijaos en el ejemplo de la Tucán e Ipene Moncerdo. Nadie se odia más en el mundo que estas 2 mutuamente.
La tipeja repugnante de la foto es la mujer con más poder de España, a años luz de Ana Botín o la reina experrodista, republicana y abortista. ¡No es cuestión baladí el asunto al que hemos llegado!
Por eso hay que afrontar esta situación como lo que es: una guerra entre las femirrojas (y sus jefes, los satánicos del NOM) y la civilización occidental. Así que a ver si nos dejamos de chorradas y pasamos a la acción de verdad. ¿Cómo? – me preguntará el pusilánime – Pues defendiéndonos de todos. En el caso de los 4 tíos de verdad que quedamos, dando duro – muy duro – a todos los aliades y manginas que nos topemos (que son la mayoría de antiguos hombres) y no dando pábulo a las femirrojas a que nos denuncien. De ellas han de encargarse las mujeres de nuestro bando, que las hay a patadas pero la mayoría permanecen ocultas; ya va siendo hora de que salgáis al frente.
Y un consejo doy a todos los hombres amenazados y/o amedrentados por las femirrojas.
No os achantéis. Ya lo he contado otras veces, pero a mí me han atacado muchas (la mayoría amigas, amantes o conocidas) y no me he acobardado nunca, sino que he contraatacado. Y aquí estoy, sin una sola denuncia de las decenas con las que me amenazaron (todas falsas, obvio). Si estas psicópatas huelen tu miedo, es como si hubieran probado tu sangre: no saciarán su sed de mal hasta que te desangren por completo. El acoso más asqueroso lo sufrí de una antigua amiga que se enamoró de mí, y para hacerme pagar «mi rechazo» (comillas porque no era tal, me la hubiera follado 20 veces y éramos buenos amigos; pero yo tenía pareja) empezó a meterse conmigo en plan femirroja (cosa que no era antes, sino no hubiera sido mi amiga. Es curioso como TODAS las, que he he conocido se han convertido a esta secta y antes no eran femirrojas en absoluto) cada vez con más frecuencia, hasta que un día rebosó el vaso de su estupidez y me espetó que me iba a denunciar por «mi terrorismo machista». A lo cual yo le contesté – y por escrito en correo-e. para que viera que no me achanto– que yo iría a la cárcel, seguro, o mínimo al calabozo, por su denuncia falsa; pero que cuando saliera, bien de la trena o del calabozo, iría a por ella y la mataría. Tal cual. Ella me conocía de sobra, por eso sabía que lo decía (y lo digo) totalmente en serio. Tardó minutos en disculparse, pedirme perdón febrilmente, reiterar que se le había ido la olla, que no iba a denunciarme y que desaparecía de mi vida para siempre. Y así ha sido.
En todas las revoluciones de la historia (hasta las injustas, las que trajeron regímenes totalitarios) han sido los oprimidos, las víctimas, los que se han tenido que levantar en armas, en legítima defensa. Ahora nos toca a nosotros, a los antigloblalistas, a los negacionistas, a los hombres y mujeres que sabemos seguir ejerciendo el mejor oficio sobre la Tierra: ser hombre (ser humano).
PD: ¿en serio no os da vergüenza estar sometidos a la gorrinaca bollera Pan, a Ipene, a la Tuca´n y a etc. etc. etc. ¿EN SERIO NO OS DA VERGÜENZA Y, encima, las estamos haciendo multimillonarias con nuestros impuestos?
¿Encima de todo eso, hemos de aguantar qué nos insulten a diario, qué nos metan en la cárcel, qué destrocen nuestras vidas, qué hagan que nos suicidemos y etc. de barbaridades? Ya está bien. Todo tiene un límite y este se rebasó en 2004, con la ley de asesinó ZP… así que imaginad como esta el asunto 19 años después.
Re-PD: «caballero-caballero» sois los culpables de todo, por implementar esta barbarie. Vais a pagar más temprano que tarde. Ya andáis por ahí, llorando con vuestras pistolitas diciendo que «os pegamos mucho».
RequetePD: Sarracenos, gozáis de impunidad, sobre todo para violar y masacrar a nuestras mujeres, gracias a las femirrojas y a los «caballero-caballero». Caeréis igual que ellos. Esto va a ser un imparable «efecto dominó», porque nosotros somos muchos más que vosotros, ellEs y los maderos.
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