ARTÍCULO: Los hijos no son de los padres, esos malditos secuestradores de sus hijos…

Actualment les famílies espanyoles són més nocives que el que venen els supermercats ¡Perdón, creía que estaba en el Congreso de los no-imputados! de hecho, estaba a punto de gritar: ¡Puta España! y ¡queremos más miles de millones vuestros, fascistas, y la condonación de nuestra estratosférica deuda con vosotros!
El titular de la noticia que hace de foto de cabecera es, sencillamente, kafkiano: ¡los hijos que viven con sus padres están secuestrados! No recuerdo que los massmierda publiquen noticias sobre la barbaridad contemporánea por la que el Estado, a través de sus sátrapas taifas, tiene la tutela de todos y cada uno de los menores de este país. Ya lo dijo la satánica exministra (¿ese espectro fue ministra?) Celaá:

En el caso de la noticia de los padres secuestradores hay un vídeo de los «caballero-caballero» (munipas y maderos irracionales) entrando a saco (ariete incluido) y en enorme número, para «liberar» a los hijos de sus padres. Algún indocto dirá que, en este caso, estos 3 nenes han de ser tutelados por papá Estado, ya que dicen que la madre es yonqui. Ya… ¡mi polla con cebolla! A mi sobrino lo secuestraron estos sicarios de Satán, los «caballero-caballero» alegando un inexistente maltrato paterno que «destapo» un profesor hijo de la gran puta que, por supuesto, está en mi lista y todo se andará y la venganza, en este caso, fría. Y como este, conozco decenas de casos iguales, y esas familias despojadas de sus hijos conocen centenares de casos… ergo… dudo mucho que ni el 1% de los menores tutelados lo estén atendiendo a motivos justificados.
Por más que nos joda, Celaá tenía razón
Papá Estado, ese factotum del Nuevo Orden Mundial (el sionismo con la cara lavada), ha parasitado a las familias españolas. Sus hijos son adoctrinados tanto en colegios como en redes sociales. El móvil es el nuevo padre y madre de todos los menores espenoles, tal cual. Las familias ya no educan a sus hijos. Las de clase media-baja por falta de tiempo, al tener que trabajar (suponiendo que no estén divorciados, que es lo más normal hoy en día, caso en el que el tiempo se limita aún más). Las de clase media- alta por falta de tiempo, al querer trabajar porque su egoísmo les dicta vivir alejados de sus hijos. Las de clase alta por falta de tiempo, al no tener que trabajar porque su vida son viajes, hoteles de lujo, prostitutas y comidas de lujo y etc. de cosas innecesarias y ególatras con las que justifican el abandono de sus hijos.
¡Y menos mal que muchas familias tienen abuelos, esas personas que antes fueron padres de verdad! Sin ellos la situación sería más siniestra aún, pues la labor parental de muchos abuelos es encomiable, imprescindible e insustituible.
Asumamos que la mayoría de padres ACTUALES no sirven para serlo
¿Qué hacemos con los menores, si los padres no quieren/pueden/saben criarlos y el Estado es peor todavía? Tal vez la respuesta sea lo que veo a diario, desde hace más de una década: las familias tercermundistas. Es decir: las actuales familias de Espena, los sarracenos y panchitos que tienen 5 hijos por pareja, como mínimo, y que los educan «a su manera» y a la vista de todos; para crear unos adultos, indoctos, borregos y esclavos/siervos de las élites.
Actualmente la infertilidad es un don divino. Y así nos va y mucho peor que nos irá. ¡Con la buena vida familiar que había en este país, hace menos de medio siglo! Lo han destrozado todo, hasta la base del ser humano: la familia. Que cada cual asuma sus culpas. Yo no tengo absolutamente ninguna. ¿Y tú tienes alguna, lector?
septiembre 21, 2023 a 5:41 pm
Yo, NO, don César.
Aunque lleguemos, en la mayor parte, a las mismas conclusiones, no coincido con usted en todo, pero ésa discusión, sobre nuestras diferencias, queda pospuesta hasta una agradable conversación junto a la chimenea.
Un abrazo,
septiembre 21, 2023 a 8:15 pm
Ya sabe usted que está prohibido hacer fuego en casi todos los lares de este pútrido país, chimeneas incluidas (dicen que la combustión de la madera contamina…) salvo en los municipios muy pequeños y casas de campo… pero todo se andará.
Los únicos fuegos que les gustan son los que hacen ellos para quemar nuestra Patria (y perdón por denominar así a Espena, el país que más odio del mundo y de la historia del ídem).
septiembre 21, 2023 a 10:45 pm
Lo único que contamina, mi querido cómitre, son las flatulencias que evacuan quienes sueltan esas majaderias al rebuznar.
De cualquier manera, para un caso desesperado, existen unas entrañables chimeneas eléctricas que mediante un sistema lumínico únido a una pantalla que hace el efecto de un fuego bajo consumiéndose, nos podría suplir al original (lo importante es la compañia).
septiembre 22, 2023 a 9:14 am
Tengo un chisme de esos, que además es calefactor. Me lo regaló mi parienta, por Reyes, en su candor para paliar la actual ausencia de chimenea en mi vida. Eso sí, desde hace 2 años tenemos una estufa de pellets… vuelvo a aproximarme a la chimenea que tanto me gusta.