ARTÍCULO: la estúpida, y evitable, muerte del futbolista del Córdoba juvenil; fiel retrato de Espena.

Tenemos una sociedad desquiciada, guiada únicamente por las emociones irracionales y los intereses espurios con fines pecuniarios. El fallecimiento de este joven (aunque adulto de 18 años) deja claro que algo muy gordo falla en esta sociedad, tanto en los ciudadanos de a pie como en las autoridades policiales y políticas.
¿Qué dirá la autopsia sobre posibles sustancias estupefacientes en el fallecido?
Viendo el comportamiento DEMOSTRADO que tuvo el finado, todo apunta a una pérdida de juicio enorme, lo cual me parece muy extraño en alguien que no esté bajo la influencia de sustancias estimulantes (alcohol muy incluido) que sumadas al cansancio de una noche de juerga discotequera, y sin dormir, tengan estas funestas y esperpénticas consecuencias. ¿En qué cabeza cabe colarse en una estación de tren, a casi 2 kilómetros de los andenes, y subirse al techo de un tren averiado sito en la zona de talleres? Porque así falleció este hombre: electrocutado al tocar la catenaria y caer – seguramente ya cadáver – entre 2 vagones.
Y nadie en la estación se percató de ello: ni de su intrusión en esa zona, ni del enorme ruido y luz que emana al electrocutarse de esta horrible e imprudente manera, ni del cadáver (pusieron el tren en movimiento – ¿es qué nadie pasó cerca de él para ver el cuerpo que descubrieron los de Televisión Espantosa?). ¿Tanta cámara de vigilancia y ninguna grabó esto, salvo la de una gasolinera aledaña, de la cual los «caballero-caballero» sacaron la imagen de la causa REAL del fallecimiento? ¿Cómo no cotejaron las cámaras de seguridad y vigilancia de la zona, en esas primeras horas del día de los hechos? Aplicaron un protoLOCO con perros, drones y militares incluidos… ¡sin hacer lo más obvio: cotejar las imágenes de las cámaras donde, obviamente, estaba todo grabado: desde su entrada ala estación, su intento de colarse en un tren, cruzando vías para evadir el control de entrada; y su subida al techo del tren con tétrico desenlace! Y preguntar por los bares y barrios aledaños a la estación, con la foto del chaval que ya rulaba por las redes tras la denuncia de desaparición de sus padres. ¡CÓMO SE PUEDE TRABAJAR TAN MAL!
Demasiado poco nos pasa en este país de subnormales
El primer culpable de lo acontecido es la víctima. Sigo sin entender esa manera de comportarse. Tras perder el tren, cualquier persona racional saca otro billete para el siguiente y FIN de la historia. Dicen que este hombre iba sin dinero (y, supongo, sin tarjeta bancaria con la cual podría haber sacado el billete) y sin batería en el móvil para hacer «pagos desde el móvil». Bien… pues coge el cargador que le ofrecieron unos empleados de la estación y ya tiene la posibilidad de comprar el billete o de llamar a sus padres para que lo compren por él y se lo envíen al tlf. Y de fallar esto, y si los padres /amigos tienen coche, que vengan a recogerle (menos de 2 horas). Y si falla eso, un taxi o uber (175 euros) y que paguen los padres .
¡Es que no doy crédito a la disparatada decisión si no es por lo que dije del cansancio e influjo de sustancias! Los propios empleados de la estación relatan que el chaval estaba muy nervioso y alterado.
Ahora todos los aprovechados y la sociedad estúpida se lamenta y homenajea al finado… sin que nadie diga la brutal, e irracional, imprudencia que cometió. ¡Y así nos va! En este país somos 4 gatos los que tenemos el mínimo intelecto, civismo y raciocinio. ¡Ni siquiera los señalados como culpables: segurratas de 2 patas que no le dejaron viajar de polizón y empleados de adif y renfe han salido (o no ha trascendido) a decir que ellos no tienen culpa de nada y que la culpa es del fallecido.
Miles de personas homenajeando al futbolista en las puertas del estadio del Córdoba y cantando el himno a capela y etc. de imbecilidades jurgolerdas. Cartas de amigos, escritos de exoneración de falsos implicados en el suceso, como la chica con la que el finado ligó en la discoteca y a la que acusaron de su desaparición «porque tenía novio y se enfrentó con el finado, por celos». Que si subió a un coche donde le secuestraron, que si le atropelló un coche porque el chaval decidió irse andando a Córdoba, que si el cadáver lo pusieron ahí sus asesinos… y miles de sandeces más en este país sin ética y raciocinio.
Y en todos los estadios, fijo, minutos de silencio, y todos los clubes e instituciones deportivas publicando notas de pésame mientras NADIE advierte de la total e irracional imprudencia que llevó a la muerte de este hombre, para que sirva de ejemplo a esta sociedad destartalada y desnortada; y no vuelvan a suceder hechos como este que, lamentablemente y de maneras diferentes, acontecen por doquier en Espena. Todavía recuerdo el vídeo de un borracho demente que, en Ciudad Real capital, saltó la valla de las vías de la estación de allí, trepó a una catenaria y se electrocutó (no murió en el acto, desconozco si sigue con vida). Pero nada… este país a seguir en su caos, ese que interesa tanto a las élites económicas. Y los que hablamos razonablemente, tildados de demonios. ¿Cómo te atreves a no lanzar tu condolencia por este fallecimiento y, encima, culpar al fallecido, fascista de mierda? Eso pensarán los espenoles, de este artículo. Me la suda el pensamiento de un demente.
octubre 17, 2023 a 2:46 pm
Don César, estaba escuchando en un programa de radio este caso y por lo visto tenía comprado billete de vuelta, pero como se le quedo tieso el esmarfon no pudo demostralo y no le dejaron pasar a la estación.
Sea como fuere, coincido contigo que es sintomático de la decadencia y las formas de vida tan raras que se han impuesto. Ahora con todas esas mandangas de las «app» (ojo que no es un acrónimo y me he molestado en buscar el significado), los código qr, hasta para la más trivial de las acciones humanas debe estar subordinada a toda esta escoria tecnológica.
Han conseguido embrutecer tanto a la sociedad y emascularla con dispositivos que «piensan» por ellos, que cualquier atisbo de raciocinio y bien hacer ha quedado postergado, creo que para simepre.
Todo son «protolocos», app, qr, y quien no entra en ese corral de majaderos es un retrógado, fascista, etc. etc.
Es una pena que el proyecto vital de un joven se haya truncado, pero hay que combatir los origenes de esta idiocia que sojuzga al hombre, porque, de una manera u otra, seguirán perdiéndose vidas valiosas.
Un abrazo,
octubre 17, 2023 a 3:06 pm
Para mí alguien que toma una decisión tan disparatada y temeraria no es alguien habilitado para la vida en sociedad. Imagina a este hombre al volante de un vehículo, por ejemplo. Hay que tener un mínimo de raciocinio y civismo para vivir en sociedad, y lo que hizo el finado es todo lo opuesto a es
Yo tuve 18 años y jamás mi juventud me llevó a cosas tan disparatadas. Ahora exoneran al hombre fallecido «porque era joven y de joven se toman esas decisiones»)… pues ya tenía edad para conducir y provocar la muerte de algún inocente, vista su manera de comportarse. Pero si he visto a jóvenes y adultos, bajo los efectos de sustancias estupefacientes (muy habituales en las fiestas de donde salía este hombre) hacer cosas iguales o peores. En un momento de calentón puedo entender actos como el del fallecido… pero no de esa manera y con 3 horas de tiempo para optar por una solución fácil y racional a su problemilla del billete, que no dejaba de ser un mero problemilla subsanable fácilmente.
Pero nadie habla de ello, total… un futbolista, haga lo que haga salvo darle un beso a una mujer, estará siempre bien. Y si le pasa algo malo (no hace falta mortal, como en este triste caso) la sociedad le apoyará.
octubre 17, 2023 a 3:09 pm
Y perdió el tren, no es que no pudiera mostrar el billete en el móvil. En estos casos, sacas el DNI, te buscan y te dejan entrar dándote un billete físico. Además, según la madre, iba con una tarjeta de crédito. ¿Por qué no la usó para comprarse un billete? ¡es todo tan delirante! Pero nadie habla de ello… no vaya a ser que parezca que te alegras del fallecimiento de este pobre descerebrado (ese día lo fue al 200%) o que te acusen de haberle matado tú… que este país es ESTE PAÍS.
octubre 17, 2023 a 6:07 pm
Es delicado este asunto porque está el sufrimiento de una familia detras.
Produce una honda tristeza (por las consecuencias) que este joven tomara ésas decisiones tan desacertadas. Todos en la vida hemos tenido nuestra hora «tonta» en la que hacemos cosas que nos debemos, por euforia (etílica) o inconsciencia juvenil. Pero gracias a Dios estamos para contarlo, lo que nos permitió darnos cuenta de que fuimos afortunados y de la estupidez que cometimos.
De todos modos, también está el factor de la soledad. Nos quieren solos, porque somos más débiles, ese joven, en otros tiempos, hubiese ido acompañado (como íbamos nosotros) por amigos que le hubieran ayudado a solventar tan nimia incidencia sin ningún problema.
Creo, en definitiva, que es un cumulo de condicionantes, que en general debilitan a los jóvenes de esta sociedad tan tecnificada y tan deshumanizada y que, en este caso, termino en un drama.
octubre 17, 2023 a 6:29 pm
Para mí no es un asunto delicado porque su familia sufra. Todas las familias (hasta de los criminales más repulsivos) sufren. El hecho de haber metido a su hijo para que aspirase a ser futbolista de élite, dice muy poco de sus padres en esta sociedad donde ya se sabe que el jurgol es uno de sus factores más destructores.
La conducta de este hombre fue inaceptable y (casi) nadie la critica, y así nos va. Amén del desembolso económico para el erario, que supuso su ineficaz búsqueda. De no haber sido futbolista no lo hubieran hecho, hay muchos ejemplos. Las «locuras» que hemos cometido (por lo menos yo y todos los casos que conozco, eran temerarias y podrían haber acarreado la muerte – también de inocentes – pero nunca tan descabelladas como lo que hizo este hombre. Por no pagar un billete de tren… Las locuras de las que te hablo las hace gente que no se pueden tener en pie o que van totalmente enajenados por la droga. Algo que se aprecia a simple vista. Si, en este caso, ni los de RENFE-Adif, ni los segurratas, ni los maderos (alguno, en la estación debió verle o ser informado por los segurratas), ni los testigos han dicho nada al respecto salvo que «estaba muy alterado» ya no sé qué pensar de lo que habría tomado, para que no se le notara físicamente. Por cierto, al segundo intento de colarse en el tren, cruzando las vías, los segurratas deberían haberle puesto a disposición de los maderos de la estación, porque eso es un delito penal. Fíjate… si por una vez hubieran hecho bien su trabajo, este hombre estaría vivo y sólo debería afrontar una multa.
Eso es lo que ha de trascender: los segurratas no hicieron bien su trabajo y dejaron a su libre albedrío a alguien que cometió una de las locuras más grandes que yo he visto. Supongo que el mayor infierno que estarán pasando sus padres es tratar de entender como su hijo pudo comportarse de tal manera. Por desgracia, lo he vivido con amigos fallecidos por motivos parecidos, pero no tan temerarios e irracionales.
Tener hijos es un deporte de riesgo hoy en día y la promesa de padecimientos inimaginables. Los que tenéis hijos mayores de edad y «criados» os librais, pero los que tienen hijos menores no saben, por desgracia, lo que están haciendo. Esta sociedad ya no es grata a las familias y cuanto antes se comprenda, mejor nos irá a todos los adultos.
octubre 17, 2023 a 11:50 pm
Con todos los respetos, César, alguien (como los padres de este joven) que pagan tan alto precio por la temeridad de su hijo, no merecen la dureza de tu análisis (aunque este fundamentado).
Al menos eso es lo que pienso.
octubre 18, 2023 a 9:23 am
Lo que estos padres no merecían (hablo sin conocerlos de nada, pero supongo que eran «gente que no lo merecía») era tener un hijo capaz de cometer tamaña barrabasada delictiva y echar la culpa a terceras personas (como la gentuza que acosó a la chica con la que – parece ser – ligó el delincuente finado por su incomprensible comportamiento).
Vivimos en una sociedad emocionalmente destrozada, sin raciocinio alguno. La sensiblería es lo que impera y ha arruinado la sensibilidad, que es lo válido. Casi nadie ha comentado que toda la culpa fue del fallecido y que nada podían hacer los de la estación, ni segurratas ni maderos para evitar un acto tan irracional. ¡Tras la que lió en la estación como sospechar que se iba a colar a 2 km. de ésta, saltando una valla y encaramarse a un tren en reparación! ¡Es una locura inconcebible y, sin que sirva de precedente, los maderos no tienen CULPA ALGUNA. Demasiado han hecho, en este cao. Y menos mal a las cámaras de la gasolinera, que si no seguirían las especulaciones.
Hay que estar muy loco o con una enajenación temporal colosal, para hacer eso. Decir lo contrario es de ser un insensato y fomenta que sigamos como estamos. No podemos proteger a los culpables, sean hijos, padres, primos, hermanos, amigos o etc. En la VIDA EN SOCIEDAD, en el civismo y la convivencia armoniosa no hay parentesco que sirva. Sigo esperando un comunicado de esos padres pidiendo disculpas por acusar a ciegas, y de todos los mentecatos que hicieron lo mismo. La tétrica realidad les ha superado a todos.
Precisamente YO SÍ RESPETO el dolor de sus padres y amigos, porque analizo la vida desde la cordura y no con la sensiblería irracional que nos ha llevado a ser una sociedad totalmente destruida. «Refugiados bienvenidos» por ejemplo…
octubre 19, 2023 a 1:03 pm
[…] 2/ Si queréis averiguar el motivo del fallecimiento, pedid las grabaciones de la discoteca y sus aledaños, y del recorrido entre la misma y la estación; para comprobar si este chaval noiba sobrado de copas o influenciado por sustancias… ¡era una discoteca, nosalía de misa, joder! ¿cómo podéis ser TODOS tan hipócritas? Nadie, en su sanojuicio, haría lo que hizo este chaval, como explique en este mismo BLOG libérrimo. […]