ARTÍCULO: Prohibir fumar en terrazas, otra farsa recaudatoria; pero que apoyo.

El puto tabaco es la gallina (fumadora) de los huevos de oro: por el lado impositivo y por el sancionador; sin mentar aquel esperpento de las zonas para fumadores, que dejó ingentes cantidades de dinero, para luego ser prohibidas, jajajajjaaj ¡ESPENOLES, ES QUE SOIS GILIPOLLAS, JODER!
Si el Ministerio de Satanidad se interesara por nuestra salud, aquí no habría existido la PLANdemia ni tantas aberraciones que fueron, son y serán. Por lo tanto, lo del tabaco le suda el coño a MeMeMí, y seguro que ella fuma… ¿nunca habéis pasado por un hospital? Sus puertas y escaleras internas de emergencia están atestadas de fumadores… la mayoría de los cuales son satanitarios. En el Marañón tuvieron que poner enormes carteles enmarcados (lo del marco no es baladí, porque significa que es para que perdure en el tiempo) pidiendo a los satanitarios que cuando salieran a fumar, por lo menos se quitaran la bata y el uniforme concreto que lleve cada uno. Yo he visto hasta a cirujanos, vestidos como tales, echando un piti.

Fumar sólo en casas particulares y con el consentimiento expreso de todos sus moradores
Y si hay vecinos cerca, con las ventanas cerradas, añado. Sois asquerosos, fumadores. Respeto que destruyáis vuestra salud (yo hago lo propio a golpe de viBir – vino y birra – pero al hacerlo no hago que quienes me rodean tomen un buchito por cada vaso mío). Fumar en la calle es de degenerados, así de sencillo. Humeando a todo quisque. ¡No hay mayor egoísta y agresor que un fumador callejero! Por no hablar de las colillas y la ceniza.
Pero como el tabaquismo es una enfermedad prácticamente incurable, el puto Estado espenol sabe que seguirán fumando y sus asquerosos «caballero,caballero» les recaudarán unas cantidades ingentes de pasta, a modo de multas y sanciones. Y los no fumadores, y enfermos respiratorios como yo, tendremos que seguir siendo agredidos (en mi caso es intento de asesinato) y estando siempre ojo avizor para eludir el humo de estos drogadictos «bienvistos» en esta repulsiva sociedad.

MeMaMí, a mí no me (mis adoradas cacofonías) engañas, pero ojalá apruebes esta medida tan necesaria para la salud de los que no fumamos. ¡No prohíbas jamás el tabaco, que cada uno, en su casa o en su local particular, fume y se envenene con el consentimiento de todos los que entren o habiten en él! Yo que me tiré muchos años sin pisar, a penas, bares y restaurantes (en Madrid son asquerosos y yo vivía en un ático), doy fe del infierno que era ir por la calle… había que ir siempre (SIEMPRE ES SIEMPRE) por la carretera, pues en cada puerta de bar y local había algún hijo de puta fumando y llenando todo de humo en 10 metros cuadrados a la redonda.
Apostilla
A los fumadores en exterior deberían obligaros a tragaros la colilla después de cada cigarro echado. Igual así se os quitaba ese nauseabundo vicio. Eso o que hubiera una ley que nos permitiera partiros la jeta, insolidarios de mierda, asesinos de los que no fumamos. Y a los que fumáis sin filtro, tragaros en mechero.
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