ARTÍCULO: Me juego la vida, a diario, por los dueños de perro.

Más bien me refiero a que me juego la libertad y parte de mi integridad física, porque yo a un perro que me ataque lo mato y a los dueños, qué mínimo que defenderme de ellos a hostias. Resultado: cárcel.
Todavía no he tenido que matar a can alguno (pobres seres casi unicelulares maltratados por sus amos), pues he sabido repeler todos y cada uno de sus ataques, sin llegar a eso, pero todo llegará viviendo como yo en una zona agreste de dueños hijos de puta que los dejan siempre sueltos y sin bozal, no los tienen educados y ellos mismos son unos criminales en potencia o en acto. Y los encargados de velar por nuestra seguridad (en este caso maderos locatis, sepronazis y picolerdos) mirando hacia otro lado y no haciendo caso a su obligación de perseguir a estos hijos de puta ni atender a las denuncias ciudadanas.
Hoy puedo escribir esto gracias al güasap, tal cual y tan rocambolesco
Estaba sólo en lo alto de un pequeño monte cerca de la zona urbana e iba a bajar al pueblo por un sendero pegado a un arroyo. No había nadie, ni animal humano ni cuadrúpedo. Justo iba a bajar cuando me suena un mensaje en el móvil. Ese minuto que he perdido en leer y responder, me ha salvado. Porque en cuanto he guardado el móvil he visto a un enorme perro, de unos 30 kg. (creo que era un mastín, pero a mí las marcas de los chuchos me importan lo mismo que la vida de los comunistas) remontando la colina, desde un recodo de ese arroyo donde yo debería haber estado hacía 1 minuto. En lontananza la voz de un adulto hijo de la gran puta llamando al chucho a gritos, pero sin aparecer, y tras el chucho un adolescente corriendo despavorido a muchos metros detrás de la bestia. Y no, ahí no hay ganado alguno, no es un perro de pastoreo. Ni es propiedad privada, no es un perro de vigilancia. Es una zona pública, una especie de gran parque pero en pleno monte.

Menos mal que soy «perro viejo»
En una situación donde otras personas correrían, haciendo que el perro fuera indefectiblemente hacia ellos, tratándoles cual presa y sintiendo que están protegiendo a sus putos dueños… ¡que estaban a 100 metros y sin contacto visual conmigo! ; yo doy unos pasos hacia adelante y me quedo quieto. En este caso que voy con bastón de montaña, lo uso a manera de lanza y le grito al perro: «¡NO!» y otras cosas, con la mayor cara de mala hostia que haya habido sobre la faz de la Tierra. Como los hijos de puta de los dueños gritaban a su puto chuchazo, pues el perro mira hacia atrás, ve a uno correr despavorido, y se viene arriba, obvio… He pensado: «¿pero cómo se puede ser tan hijo de puta de arengar al perro a que me ataque, sin darse cuenta?». Menos mal que el perro, finalmente – y tras ladrarme como si me hubiera comido a sus crías – se ha parado a varios metros de mí, porque yo seguía impasible y gritándole. Ya tenía una gran navaja táctica preparada para hacer filetes de chucho.
El milagro del güasap
Como he indicado, si llego a bajar al arroyo, este perro me sorprende a 5 metros y se me tira al cuello, visto lo que ha hecho estando yo a 100 metros y sin hacer ruido ni nada que pudiera molestar al estúpido animal con dueños todavía más estúpidos. Ahora estaríamos hablando de un perro muerto y de muchas personas heridas o muertas, yo incluido (en lo de herido, a mí un hijo de puta de estos sólo me puede matar a tiros y estando yo durmiendo); pero yo en la cárcel.
Está prohibido que los perros vayan sueltos (y sin bozal los peligrosos o algunas marcas grandes). No sólo van sueltos y sin bozal, sino que están mal educados y los dueños no se pueden hacer con ellos. Y muchos de ellos te los achuchan, que no ha sido el caso de hoy, pero si otras muchas veces. Mueren niños casi todos los meses, por ataques de perros. Mueren adultos casi todos los meses, por ataques de perros. Muerden por doquier, a cada hora. Y esto sólo en Espena. Y todo es ilegal, a parte de inmoral y maltrato animal y humano BRUTAL.
Estamos rodeados de auténticos psicópatas… y no me refiero sólo a los nauseabundos dueños de este tipo de perros, sino a los «caballero,caballero» que les dejan hacer lo que quieran… muchos de ellos son esos mismos dueños, jajajaja. Vivir para ver y morir para salir, por fin, de esta pútrida Dimensión no apta para seres humanos.
Apostilla
Llevo años denunciando esto en comisaría, en radios, en prensa, en los Ayunta-mientos de los municipios donde he residido… y jamás, DIGO JAMÁS nadie ha hecho cumplir la ley ni el sentido común. Pero a mí no me achantan. Sé que soy carne de presidio por ejercer mi autodefensa y la de otras personas que vayan a mi lado, o inocentes desconocidos que sean atacados. Lo asumo, pero yo no voy a estar recluido en una casa de alquiler porque ahí abajo esté lleno de hijos de puta muy peligrosos… para peligroso yo, CERDOS. Y si no fuera por la ley, otro gayo les cantaría a toda esta purria de descerebrados. Si viviéramos en acracia, esta Dimensión sí sería apta para seres humanos.
Re-apostilla
De lo cerdos que son casi todos los dueños de perros, dejando que sus chuchos meen y caguen en la calle, ni hablo ya. Eso sí que es la rehostia.
Requete-apostilla
La foto de cabecera es de una descerebrada que fue atacada por un noble mastín al que molestó. En este caso, el perro sí hizo bien. Aquí tenéis la noticia y el vídeo:
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