ARTÍCULO: ¿Los policías nacionales no tienen padres?¿Quién ha educado a estos subnormales?

Si alguien hablara con el (casi) inútil (como casi todos los jóvenes) de mi sobrino, sobre lo que le dije cuando me comentó que iba a hacer las oposiciones de madero, podría imaginar lo que yo sentiría si los hijos que jamás quise tener se hubieran hecho maderos (o milicos o cualquier cuerpo armado al servicio de Satán, que son TODOS). Por supuesto, abortó la intención… por su bien.

Por ello empatizo, sin conocer a ninguno ni ganas de hacerlo, con los padres de estos descerebrados armados en servil servicio inservible (mis adoradas cacofonías) al ser humano e imprescindible para los satánicos que nos sojuzgan. Imaginad la vergüenza que han de sentir esos padres, viendo como sus hijos son el ariete del mal, la destrucción de la bondad, la quiebra de la fraternidad, la muerte de la razón, el cese del intelecto, la anulación del amor, la extinción del intelecto y la destrucción de miles de años de evolución humana e instauración de la barbarie.

Encima… el propio Sistema que ellos mantienen y fomentan, les mata a ellos, les envenena como al resto y protege a los que les mataron, matan y matarán. Para cualquier padre es una tragedia tener un hijo psicópata, subnormal o inútil total. Si juntamos estas 3 cualidades, obtenemos un madero. Ya que el intelecto de estos robots armados hasta los dientes no da para más, y su maldad da para mucho más… ¿no puede haber aunque sea unos padres, por ejemplo los del tal Iván (no de sarraceno taliván, sino de nombre de pila, si es que está bautizado) de la portada del artículo, que les diga: «hijo, estás defendiendo a los que te quieren matar y atacando a los que se defienden también de ellos».

Como eso jamás acontecerá, porque de casta le viene al galgo ser rabilargo y la mayoría de seres armados legalmente son castas y los que no tienen genética psicopática y oligofrénica, pues os dejo con la canción de siempre. Si, de momento, no podemos derrotarlos, por lo menos podemos reírnos de ellos cantándoles la verdad de su vida y de su ¿profesión?

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