AERTÍCULO: ABCerdos y la obsesión pederasta de los massmierda, esos siervos de Satán.
Podría decir tantas cosas sobre la imagen de cabecera de este artículo… pero tantas que… ¡cojones, voy a decirlas!

A ver ABCerdos, siervos de Satán, sicarios del Nuevo Orden Mundial… a ver, José Ramón Navarro-Pareja… (José Mamón Nefasto- Pajera) voy a intentar ser sutil para no cagarme en tu puta madre y finiquitar este artículo, pues a buen entendedor pocas palabras bastan y sólo con leer las barbaridades que has escrito en esa foto de cabecera (el artículo no pienso leerlo, no hace falta, sería como leer los motivos físicos de la muerte de un fusilado).
Este pederasta mezcla la niñez (más o menos, hasta los 12 años de existencia humana) con el porno, la disfunción eréctil, los problemas de relación de pareja, la «formación afectivo sexual» y la violación. A ver, hijo de mil putas hienas en celo: ¡DEJA A LOS NIÑOS EN PAZ!
No hace falta que siga con este artículo. Vosotros, 4 lectores que tengo y bien orgulloso que estoy de ser parte de esa élite social, sabéis de sobra lo que podría escribir a este aberrante respecto pederasta de meter problemas adultos (y adúlteros) en la mente y el cuerpo de los inocentes niños. Asco es muy poco para describir el odio que os tengo, malditos perrodistas pederastas. Si de mí dependiera, os pasarían a cuchillo, precisamente delante de los niños, para que siempre tuvieran en su inocente mente esa imagen (como eso que dice «el experto» que tienen al ver porno) y supieran que han de defenderse de gentuza como vosotros, malditos malnacidos.
Apostilla
Ahora resulta que el porno es heterosexual y sólo salen tías. No hay maricones, trans, travelos, animales… no… el porno también es FEMINISTA. ¡pero qué asco me dais, hijos de mil putas hienas en celo!
enero 28, 2024 a 6:16 pm
Acertada critica, don César.
Realmente el porno afecta, con independencia de la edad, no por cumplir 18 años ¡hala! ya puedes ver cualquier contenido. Personalmente opino que ni con 60, porque existe una sensibilidad individual independiente de la edad.
La edad natural no configura unas capacidades para hacer unas determinadas cosas, es la madurez personal, según su propia experiencia vital, la que permite afrontar las cosas.
Cualquier legislación de regulación de la pornografia, cuando es incesante el bombardeo, que se somete a niños, adolescentes y adutos, a través de la televisión y de internet con contenidos pseudopornográficos, a estas alturas, que se ha permitido de todo, es de una hipocresia nauseabunda.
Estos hijos de perra en su afan de «perfeccionar» a la sociedad, la están convirtiendo en una degeneración mayúscula, y los siervos tributarios ya consideramos una liberación vivir en una ergástula ajena a tanta inmundicia (no lo digo en serio, porque los que sobran son ellos).
¡Ay, Señor, llévatelos pronto!
Un abrazo,