ARTÍCULO: ¿Las «zorritas peperas»del Carnaval de Torrevieja son, además, extraviadas mentales severas?

Eso sí, menores totalmente protegidas porque obligan a tapar sus rostros al compartir sus pútridas fotografías…

En un ¿país? donde se consienten, fomentan y financian todo tipo de aberraciones humanas sobre la Tierra, ¿a quién le extraña que el PartidoPederasta (Mayoría absoluta en Torrevieja) organice este aquelarre pederasta y pedófilo (no son la misma cosa aunque similar de nauseabundas) y, encima, lo defienda diciendo que: «el carnaval es una crítica social, no se puede descontextualizar». ¡Y mi polla con cebolla, hijos de la grandísima puta! ¿Para criticar el asesinato nos ponemos a matar gente por las calles, en carnaval todo vale, malditos degenerados? Luego sacan leyes para proteger a los menores de «la pornografía»… es apabullante lo de esta sociedad.

La pederastia hace décadas que está legitimada

Primero asimilando que culturas bárbaras como la sarracena, india, muchas asiáticas y – en parte – hispanoamericanos y la etnia gitana tengan legalizada la pederastia desde siempre y, encima, digamos que son culturas milenarias muy superiores a la occidental. Segundo en «las artes», como novelas/películas del tipo «La pequeña», «Lolita» o «El lago azul», entre miles de ejemplos. Tercero en las calles, dejando que niños y niñas se vistan como putos y putas. Y EL ÚLTIMO Y MÁS IMPORTANTE PASO: en las escuelas y en la legislación (este último a punto de corroborar, a nivel penal, lo que ya aprueba – y financia – a nivel educativo). Y todo orquestado/ordenado por los de siempre: ONU y OMS. Temblad ante este vídeo OFICIAL:

Yo fui nene, lo juro, por eso me revuelven las tripas los cerebros de todas esas menores zorritas

Los 4 sensatos que critican esta aberración pederasta suelen caer en el error/horror de exonerar a los menores. A ver… los principales culpables son los padres, pero no por fomentar (que también) esta pederastia, sino por CONSENTIR que sus nenas lo hagan. Pero las menores (algunas casi adultas ya, pues en esta abominación había zorritas y zorras de todas las edades) han de tener criterio propio para discernir tamaño mal, por muy menores que sean… ¿a ver si resulta que, como a sus pútridos padres y compañerEs adultEs de comparsa… gozan siendo zorritas?
A mis 7 u 8 años puedo demostrar (y mis compañeros de clase y vecinos hacían lo mismo) que los menores no éramos unos descerebrados, como ahora. 2 ejemplos prácticos muy didácticos:

A nivel emocional sé que soy un privilegiado desde que nací, pero que los demás sean más débiles no avala su estupidez. Para una fiesta de Navidad del cole, tuve que participar en una breve escena teatral vestido como Robin Hood / Peter Pan (para que os hagáis una idea). Mi Madre –que era costurera y modista, entre otras muchas cosas además de excelente madre – me confección un excelente disfraz. Pero tenía un «pero» que eran una polainas/ leotardos de mi hermana, que yo debía ponerme y, por supuesto, me negué.

Obviamente, mi madre hubiera matado (aunque se le habría adelantado mi padre) a cualquiera que me hubiera querido disfrazar como a las nenas de Torrevieja. Aunque las polainas / leotardos son unisex, en mi mundo de entonces eran prendas femeninas y, por lo tanto, yo no me iba a vestir con ropa de niña. Llegamos al acuerdo de que me pondría un pantalón (en el cole no hay camerinos, obvio) encima de las polainas / leotardos y sólo me los quitaría para los 2 minutos que duraba mi actuación. Y lo hice por deferencia a mi Madre, porque a una Madre sensata pocas cosas hay que negarle.
Esos mismos años me obligaron a disfrazarme de vaquero para el carnaval del Municipio (enorme, Leganés, cientos de miles de habitantes ya en esos años), no para desfilar, cosa que jamás he hecho ni haré y en nada; odio desfilar para que el vulgo me aplauda. Hay una foto que no tengo a mano icónica para ver la gracia que me hacía salir a la calle disfrazado. Obviamente, a los 2 minutos mi madre me dejó que me quitara el disfraz porque YO NO QUERÍA DISFRAZARME, que no es, precisamente, como no querer tener una buena dieta y que tus padres te obliguen, sí o sí a comer; que es lo que deben de hacer.

Así que, insisto… ¿qué tienen en la cabeza las menores que se vistieron como putas, estilo «bondage» / ama dominante sadomasoquista?

Apostilla

Decir «zorrita» o «zorra » a nenas y mujeres ya es un piropo en esta sociedad destartalada sojuzgada por satánicos y un populacho cada vez más estulto, psicótico e indocto.

2 respuestas to “ARTÍCULO: ¿Las «zorritas peperas»del Carnaval de Torrevieja son, además, extraviadas mentales severas?”

  1. Avatar de Rafael López
    Rafael López Says:

    César, se notan los dos lustros y medio que nos llevamos de edad y la educación que se daba en unos u otros años.

    Jamás conocí los carnavales de joven. Por supuesto en los colegios ni siquiera era o se hacia fiesta. Creo que tan solo en Canarias y Cadiz exitía un poso tradicional al respecto.

    La anécdota que cuentas me resulta simpática y bueno del asunto del artículo, mejor no decir nada porque ya lo has dicho Tu.

    Un abrazo,

    • Poco a poco, desde la escuela nos han ido amariconando. ¡Menudas putas mierdas las fiestas de navidad y fin de curso!
      ¿sabes que, ahora, hasta al terminar la guardería hacen fiesta de graduación, a lo yanqui, disfrazados con el birrete estúpido y les dan diplomas, orla y tal…? Y así en todos los cursos, hasta que los borregos, rondando ya la treintena, vayan al paro sin haber currado un sólo día en su puta vida.

      Yo jamás me hice una mierda de esas, que en mi caso empezaba en 3ºde BUP. Menos mal que no era obligatorio, porque pudieron obligarme tanto en Derecho como en Ciencias Políticas. ¡Y hay gente que enmarca la orla y la pone en la pared, jajaja!
      Por cierto, recuerdo que en 3º de BUP y en políticas, muchos compañerEs de orla me pidieron una foto mía, de carnet, para añadirla a su orla. jajajaja. Supongo que sería para tener un documento gráfico que avalara que tuvieron la suerte de estudiar conmigo, el notas que les hacía reír, se pegaba por muchos de ellos y conseguía «derechos estudiantiles» discutiendo con docentes y administrativos.

      Y de aquellos polvos estos lodos (y polvos pederastas, por supuesto).

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