ARTÍCULO: Esperanza Aguirre encarcelada por el crimen de los marqueses de Urquijo.
¡Ah! no, qué me he liado cual pata de romano. Pepe Lomas (octogenario de Ciudad Real capital – mi pueblo, por cierto –) encarcelado por defenderse de un intruso, criminal multirrencidente sudaka de 35 años, y condenado a casi 300 mil pavos de indemnización a los familiares del criminal.

Resulta que en 2011 2 madridistas beodos (os lo juro por Arturo, así lo dicen las noticias, que venían de ver un partido del Real de Madrid, bufandas en cuello, y pedos como clientes del bar del Congreso) entraron en el palacete malasañero (Malasaña, Madrit. Espena. Exuropa. Inmundo. Sistema Soez) de Espe y los picolerdos se les tiraron encima, como los perros siervos del sistema que son. No llegaron ni a atisbar la puerta interior del palacete ni las del resto de pisos alquilados en la enorme finca de la mujer de un conde, o duque o alguna barbaridad similar.
En 2012 otro incauto fue detenido en el mismo lugar, esta vez sin entrar en el patio de cuadras del palacete (caga y vete, o cómetela como el concejal sociata de Illescas) sino sólo por dar un golpe en el portón. Los picolerdos que custodian la choza, otra vez cual perros que son, a por el «agresor».
Pepe Lomas no es Esperanza y ni la tiene, al igual que todos nosotros
Si este manchego librero jubilado hubiera estado casado con Fernando Ramírez de Haro y Valdés, XVI Conde de Bornos, XV Conde de Murillo otro gallo le hubiera cantado, pues los picolerdos del interior de su finca hubieran ajusticiado al criminal sudaka que allanó su morada. Pero qué va. Él vivía sólo (creo) y no era el marido del Haro ese, que es el de Espe. Y cometió el tremendo error de llamar a los maderos y no de que éstos habitaran su casa, como pasa el el palacete del Haro este caga y vete.
Pero lo peor no es eso, siendo muy grave, lo peor es esto:
Resulta que ni el marqués de Haro ni la hiena que lo parió han condenado al plebeyo manchego, sino que ha sido un tribunal plebeyo. El propio vulgo fagocitando y tornándose en antropófagos (no confundir con coprófago, que eso es el ex-edil del PSOE en Illescas con el que hice la escatológica rima de antes). Curiosamente 7 destarladEs mentales lo han condenado. 7 como los diputados terroristas de Junts per Catalufia que gobiernan Espena entera.
El tétrico efecto dominó de ser espenol
En un país normal a Pepe Lomas le hubieran dado la medalla al mérito civil y un premio por habernos librado de un delincuente allanador de moradas.
En un país medio normal, los maderos hubieran hecho la vista gorda y se hubieran desecho del cadáver.
En un país casi medio normal, la fiscalía no hubiera pedido condena alguna para Pepe Lomas.
En un país casi anormal, el jurado hubiera exonerado al procesado.
En un país anormal (es decir: Espena) Pepe Lomas va a la trena y paga indemnización a los familiares del criminal.
Quedaos con toda la retahíla del efecto dominó: criminales, maderos, juristas y vulgo. Son mayoría. Hay que asumirlo y comprender que no podemos hacer nada coherente y virtuoso en este país. Ellos son mayoría, insisto.
Apostilla
He dicho lo de los marqueses de Urquijo, porque a esos 2 los asesinaron en su vivienda (en 1980) y una de sus descendientes se ha casado con uno de los «descendientes» de Espe, Carapolla Almeida. Todo en orden en este país de hijos de puta. La masonería ancestral campando a sus anchas y el vulgo soportándola y manteniéndola. Y los «caballero-caballero», ese regalo divino para los sátrapas, sin darse cuenta de nada y de que ellos, y sólamente ellos, son el mal real. Yo sí lo sé. ¿Lo sabes tú? Cuando acabemos con ellos podremos acabar con el resto, con esos de los que todo el mundo se queja. Eso sí que es el verdadero «efecto dominó» de la Revolución que necesita Espena: acabar con los «caballero-caballero» y los milicos. ¿Habrá parte de ellos que nos ayuden, como hicieron en la Revolución de 1936? Ni de coña.
abril 15, 2024 a 4:08 pm
El artículo es muy bueno, aunque me hayas obligado a recurrir al diccionario para alguna palabreja ¡no tienes remedio, don César!
Desde luego, existen pocos casos que ilustren mejor la decadencia y degeneración que vivimos.
Un abrazo,
abril 15, 2024 a 4:20 pm
Por desgracia los casos se acumulan y ya no sabemos cual usar como paradigma de esa decadencia. Es un sin par sin parar.