ARTÍCULO: ¿a cuánto está el kg. de ciruela del mono?(la viruela del memo).

Y la pregunta del millón: ¿con condón sí da, o no da esta nueva «enfermedad» venérea que deja al VHS, que diga, VIH (sida) a la altura del betún?

Muchos dicen que no cabe un tonto más, cuando la realidad es que los no tontos sobramos desde hace muchas décadas. Un ejemplo para que la mayoría de la población lo entienda: aborto la misión del ejemplo, pues la mayoría de la población jamás entenderá nada.

La ciruela del mono la van a implementar cómo, dónde y cuando quieran. Y nos la van a meter como plato principal de nuestra dieta, junto a toda la puta mierda que ya nos hacen comer, porque de PUTA MIERDA estamos ya rebosando. Precisamente, hace unos días un amigo me regaló mogollón de ciruelas de un ciruelo que tiene en un terruño. Y aquí empieza una de mis historias totalmente prescindibles e innecesaria, porque mi vida hace lustros que está por detrás, no en el presente y – ni muchísimo menos – en el futuro.

En 2001 no sólo hubo una odisea en el espacio, precursora del falso alunizaje de 1969, sino que fue el año donde yo, que soy un vividor de cojones, viví mejor que nunca y – como siempre – sin dinero y escurriendo al máximo inhumano lo poco que me pagaban por trabajar. Me centro sólo en lo de las ciruelas.

En el enorme apéndice de campo padanio manchego en Cabañeros que alquilé un año (a solípedo entre el 2000 y el 2001) había árboles frutales, cultivos, plantas floridas y esas cosas que ya casi no existen en los hogares de humanos. Y, entre ellos, un ciruelo. Yo comía las ciruelas directamente del árbol, a veces a bocados cual cuadrúpedo. Por cierto, ¿sabéis por qué las jirafas tienen el cuello tan largo? La respuesta suele ser: para llegar a las hojas. Y no, la respuesta es: «para que le llegue hasta la cabeza».

Eran tiempos sin estelas químicas. Y como yo sólo le echaba agua al terruño y nada a las cosas que brotan de él, pues podía comer directamente del árbol. Con los años tuve que empezar a pelar todo, por los pesticidas y etc. Ahora ya cómo por mero interés de preferir morir envenenado que por inanición.
Fin de la historia porque, a veces, prefiero ya ni compartir mis ubérrimos e hipermnésicos recuerdos, en este mundo actual de hijos de puta e indoctos donde los monos crearon el «SIDA», los murciélagos el «COVID» y ahora, de nuevo, los monos lo de la ciruela. ¡Viva la zoonosis, coño»

Apostilla

«yo que te conocí ciruelo, tus milagros me los paso por los huevos». Y el que no sepa el por qué de esto, pues tiene un serio problema y, por supuesto, pasará de covidiota a monidiota y tiro porque me toca.

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