ARTÍCULO: España no existe. Espabilad, zombis, y buscad el antídoto.

No pierdan detalle de la foto de cabecera. No tiene desperdicio alguno. Es más nutritiva que un puerco.

«Ataques racistas» llaman a que 3 beodos le digan al mulato sarraceno, menor de edad, de la foto (el que hace el gesto de mónguer, ISLAMile Yamal) que es eso: un mulato sarraceno menor de edad.

Podrían haberle gritado que es el «líder» de un equipo fascista ultracapitalista antiEspañol que juega en Espena; y que jamás debería participar en competiciones nacionales, pues ellos son separratas de 2 patas.
Podrían haberle gritado que es el «líder» de la Selección de España, ese país al que ellos dicen no pertenecer y al cual expolian.
Podrían haberle gritado que los de blanco (el supuesto equipo de los que gritaban) son su verdadero equipo, porque entre negratas extranjeros estará más a gusto que entre españoles, que son casi toda la plantilla del FCBarçalunya. Paradojas mutando en aporías, a pasos de 7 leguas, como las botas.No olvidéis castrar al gato. Ratas power.

Podrían haberle gritado que este país ya no existe. Qué somos una caricatura de toda la ENORME labor que hizo el Franquismo, hasta 1955 (entrada «obligada» en la ONU), y que los españoles de antaño supieron soportar hasta casi el final del siglo pasado, pese a todo, pese al PSOE, sobre todo.

Estamos invadidos. Mantenemos al invasor. No tenemos propiedad privada, a penas (yo CERO salvo mis objetos personales y mis libros; y mis recuerdos: lugar dónde jamás podrán robarme estos hijos de Satán, estos amigos de Alá). Pero el problema (que rima con pena ,en asonante) no son los problemas de verdad, sino que 3 notas gritaron 4 verdades a un jurgolerdo que jamás debería haber pisado este país. ¡Segregacionismo, no racismo! Repetid conmigo.

Su padre, navajero trapichero sarraceno catalufo. Su madre, a saber, pero no viven juntos; obviamente. Y los malos son 3 capullos que se habrán gastado 200 pavos para ir a gritarle a un sarraceno al «Real Madrid Estadio» tras meterles un golazo, que es una pelota que entra dentro de 3 palos cerrados con una red.

A mí no me extraña nada de esta pútrida sociedad; salvo el milagro de que podamos seguir con vida entre tanto cretino, entre tanto hijodeputa.

El día que los invasores sepan el poder real (no Madrid, sino de realidad) que tienen… ese día las calles de toda Espena rezumarán rojo, sin nada de gualdo. Rezumarán nuestra sangre. La de nuestros ancestros y la enorme vergüenza de haberles denostado y vilipendiado de esta manera. Ultraje, no de ultras de jurgol, sino de lo serio. Almas desesperadas, las suyas. Cuerpos sin vida, los nuestros.

Ya no se trata de los lloros de Boabdil «el chico»; ahora son cosas muy severas, tal vez serias dejadas en manos de menas. Y nuestros hijos han nacido esclavos. Les hemos parido esclavos. ¿Para qué les hemos traído si no podemos/queremos/sabemos darles una vida digna? ¿Vamos a equipararlos con un mena sarraceno? ¡Qué va! yo ni lo atisbo. Porque un mena indocto criminal sarraceno hijo de mil hienas es ya más español que cualquiera de los hijos de españoles. ¡¿es qué sólo yo he estado en países sarracenos, para contemplar su barbarie y que sean muy felices pero que no se arrimen a mi vida,a mí país, a mi patria, al terruño que fecundaron mis queridísimos ancestros!?

Ese es el drama. Pensad en ello. Tal vez si dejáis de gritar «¡GOL!» volverán banderas victoriosas que jamás debieron ser arriadas, pero lo fueron. Golpes, necesitamos golpes, no goles. Recordad la bandera de Espena colgada del revés, ante el Alá de Marruecos y Perro Sandez. Jamás olvidéis esos detalles demoledores, como las medias lunas sarracenas que adornan la camiseta de los putos jurgolerdos del Barçalunya (y la publicidad sarracena de los negratas de blanco, esos otrora españoles madridistas).
Vamos a honrar a nuestros ancestros. Va por ellos, no por nosotros. Mi madre no me parió para esto. Vaya que no. No murió en mis brazos para que yo deje morir ahora todo su legado, toda su sapiencia, bondad y trabajo.

NO. Y griega punto.

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