ARTÍCULO FOTOGRÁFICO: Viajar a Madrid/Mordor requiere hacer fotos.

Para los no duchos en las fantasías de «El Señor de los anillos», aclaro que Mordor es algo así como la capital del mal y significa «Tierra negra» en la semántica de esta saga literaria / cinematográfica. Las urbes, para mí, son lugares malignos y, por lo tanto, «la mía» – Madrid capital – es Mordor. Sólo con creatividad (o enajenación mental transitoria) he podido disfrutar de esta otrora loable, amable, histórica, próspera y culta ciudad; sin ella, pisar el sucio pavimento madrileño sería poco menos que morir paso a paso. Villana y Cortesana (neologismo mío derivado de que Madrid es Villa y Corte) es, sencillamente, insoportable ya.

«Las torres de Mordor»

Mi manera «creativa» de soportar Madrid suele ser haciendo fotografías, vídeos, cortometrajes y documentales, en este caso con el puto móvil dizque inteligente. La de cabecera fue tras salir de los Juzgados de lo civil, junto a Plaza de Castilla. Bien mirada, la foto es bonita y muy simbólica, que es lo que busco yo en mis trabajos audiovisuales. Las Torres Kio comiéndose a multitud de edificios, entre ellos a los 4 rascacielos del fondo, en Chamartín. Mientras tanto, los ingenuos ciudadanos se dirigen voluntariamente al matadero urbano, en sus vehículos particulares y en el transporte público; mientras el cielo amenaza tormenta.

«Reciclaje,jejejeje…»

Ya en un andén de Chamartín, me topo con papeleras de malévolas risas. Igual es mi chaladura, de tanto pisar Mordor, pero ahí veo una cara riendo a mandíbula batiente y ojiplática como el 2 de oros. Una papelera hastiada (luce entre quemada y desgastada) con 3 partes para reciclar, las cuales desembocan en una misma bolsa…

«La urbe son salidas cerradas»

Mea culpa al no llevar ninguna de mis cámaras profesionales, por lo cual no se aprecian los 6 carteles, desvencijados, de «SALIDA» en las 4 construcciones blancas sitas en un aparcamiento abandonado (también en su subterráneo, salvo parte de planta baja) en el Centro Demencial de Pinar de las Rozas. Ya no es Mórdor, pero sí parte de mi viaje en tren a la Sarracena Sierra de Madrid. Y el cercanías es casi más Mordor que Madrid. Si se viera bien, su simbolismo sería la desolación agorofóbica de sentirse atrapado, y solitario, en un ecosistema de cemento donde las salidas claustrofóbicas están cerradas (las puertas, bajo los carteles, están selladas).
Pero como dicen que dijo Séneca: «La soledad no es estar solo, sino estar vacío». En este caso, hago una alegoría de la libertad personal y la plenitud espiritual con ese punto de fuga hacia el horizonte – precedido de cipreses enhiestos (símbolo natural de espiritualidad) que sobreviven entre el cemento – con un cielo que nos conmina a avanzar hacia allí, pese a las indicaciones – en primer plano – de las flechas pintadas por los orcos (habitantes principales de Mordor) que nos obligan a elegir sentidos diferentes.

«Sin título»

No la titulo porque se explica sola. Es la gran paradoja social en la que vivimos, donde nos crean soluciones en las que el problema es que no hay solución. Menudo galimatías eso de acceder a un martillo rompecristales, rompiendo el cristal… Debería haber fuera, por lo tanto, otro martillo rompecristales accesible… ergo… este dentro del cristal sería una aporía. Esta fue la primera foto que tomé ayer, «rail to Mordor». Foto clásica en mí. Porque pasan las décadas y nadie resuelve una mejor manera de romper la aporía.

«¿Manumiso o inservible?»

En el mismo vagón, algún bárbaro tuvo la idea de romper el cristal para acceder al martillo rompecristales, pero no lo usó, de ahí que pudo ser el propio martillo quien lo hiciera, para salir de su encierro, pese a no saber liberarse luego de su atadura. El simbolismo está acrecentado por el grafiti del tren ganadero de enfrente, con un grafiti, que son – para mí – el culmen de la decadencia artística. Tal vez quien rompió el cristal no sabía de semiótica y no supo utilizarlo, pues tanto el texto «rompecristales» como las pegatinas «ventana de emergencia» y el símbolo de dar un martillazo al cristal, son – tautológicamente – claros.

«BuRROcracia»

Qué mejor ejemplo gráfico de la inutilidad y gasto innecesario. ¿Para qué sirve esa pegatina enana que indica un enorme extintor que se ve desde la otra punta del vagón? Algún usuario aspirante a funcionario, o paniaguado actual «yo me saqué mi plaza» dirá algo así: «Es que sólo lo ven los que están en la parte frente al extintor». Suponiendo que tengan la vista tan aguda para que los de atrás vean la puta pegatinita… vale… aceptable… ¡Pero es que hay otro extintor y pegatinita para los de esa parte!.

APOSTILLA

La perspectiva mental creativa puede cambiar la realidad mezquina.

RE-APOSTILLA

Una ex-amante cordobesa muy letrada (era profesora de Derecho) estaba bastante malograda del melón y fue a un psicólogo y psiquiatra que le dijo que debería tomar pastillas «de por vida». Le habló de mí, porque estaba enamorada de mí (lógico, por otra parte…) y me dijo que el loquero le dijo que yo no estaría nunca como ella ni tomaría pirulas «gracias a tu creatividad». Una verdad como un templo, eso que me dijo le dijeron. No así como la mentira que ella me dijo cuando se dio cuenta de que yo no iba a avanzar más en nuestra «relación» que compaginarla a ella con otras muchas amigas/amantes.

Mi hipermnesia lo recuerda nítidamente: «Ya sé que nunca te gustaré como pareja, así que mejor dejar de vernos, porque me hace daño. Eso sí, cuando quieras que te la chupe, llámame». Y es que esta mujer hacía unas mamadas memorables y hasta el final y le encantaba hacerlo en cualquier lugar más o menos discreto… bueno, que no cumplió su promesa cuando la volví a llamar para eso…

Y me callo o me caerán muchas hostias de un maño gruñón menos sicalíptico que una nonagenaria monja de clausura.

Una respuesta to “ARTÍCULO FOTOGRÁFICO: Viajar a Madrid/Mordor requiere hacer fotos.”

  1. Avatar de Rafael López
    Rafael López Says:

    jajaja, don César

    Has refrenado tu sicalipsis justo a destiempo, jajaja.

    Antes de leer tu (casi en su totalidad) excelso artículo fotográfico, ya había redactado uno mío en el que te tengo muy presente. Sin embargo tus escudriñadores ojos tendrán que esperar unas semanas para posarse sobre él, ya que es la quinta entrega que he realizado sobre el cine franquista transgresor.

    Un abrazo,

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