ARTÍCULO: ¡Ha llegado a su casa, el charcutero!

En estos aciagos tiempos de tribulaciones autoinmunes (cainitas, sociopolíticamente hablando), hay que tener más sentido del humor que nunca, para soportar los pocos lustros de cuasilibertad que nos quedan. Cuando seamos un califato sometido al globalismo sionista internacional, ni humor, ni amor, ni honor tendremos; todo será horror.

Hablo muy en serio en este delirio que expongo:

Busco socios capitalistas para mi nueva empresa de charcutería a domicilio (únicamente con productos porcinos). El formato es como el tapicero y el chatarrero, y nuestra carta de presentación será la misma: recorrer los municipios en furgonetas que pregonen: «¡Ha llegado el charcutero! a la puerta de su casa. Se charcutea a todo tipo de vecinos. ¡El charcutero, oiga, el charcuteeeeeeeeeeeeeeroooo porcino!»

Como primera toma de contacto, y captación de clientes, haremos un buzoneo con una pequeña muestra de 30 gramos de embutidos porcinos. Y haremos repartos gratuitos de puerco curado en las plazas municipales. A los alcaides municipales les obsequiaremos con un lote de productos cárnicos porcinos de primerísima calidad. Especial ahínco tendremos en obsequiar a la sionista Israel Díaz Abuso/Cayuco (y los alcaides peperos) pues ella, como sionista, no come cerdo al igual que sus amigos sarracenos, parte de su jodido Madrid «de todos los acentos».

Antes de ser un califato, agotaremos todos los productos marranos que tengamos. Venderemos a precio normal de charcutería, pero servido en las puertas de las casas. Algunos de nuestros lemas serán:

  • «Del cerdo me gustan has los andares»
  • «Somos los nuevos mozárabes»
  • «Moriscos welcome, sarracenos go home»
  • «Viva el vino, el puerco y el conejo de 2 patas sin burca ni velo»

APOSTILLA

Si la empresa triunfa, abriremos la filial «Telemarrano», que será una entrega a domicilio.

2 respuestas to “ARTÍCULO: ¡Ha llegado a su casa, el charcutero!”

  1. Avatar de Rafael López
    Rafael López Says:

    Querido César, es tan buena la idea que seguro no encuentra ningún tipo de financiación.

    Un abrazo,

    Rafael López

  2. Obvio. Pero siempre me podré dar el gusto de hacerlo por mi cuenta… eso sí, sólo una vez y sin reparto gratuito. Pero el paseo y el altavoz, sí…

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