ARTÍCULO: Estado español, ¿por qué me has abandonado?

Los que denominan a España «Estado español», no sólo sojuzgan a los españoles, sino que los expolian y – hozando en la ignorancia e iniquidad más espantosas – gozan de todo lo que España construyó para eso que, despectivamente, llaman «Estado español». El feudalismo ha vuelto para quedarse.

No voy a nutriros (o aburriros) con asuntos historiográficos, politológicos, líricos, sociológicos ni filosóficos, no: voy a hablaros desde el mero, y muchas veces bendito, sentido común de cualquier loable analfabeto ancestral, con el corolario del mismo sentido común perverso de los actuales analfabetos que han destruido a España y, dentro de muy poco, al Estado Español. Os hablaré del sentido antropológico del espíritu de tribu, hacedor de pueblos y éstos de países.

Todos mis ascendientes han habitado la actual parte española de la Península ibérica.

Mis descendientes no habitarán nada, porque decidí no traer hijos a este mundo y, menos, a este país; ya que mi familia era muy pobre y mis padres mera clase media baja, que antes era casi la clase alta de ahora (y tengo 50 y ningún años, imaginaos a qué ritmo va nuestra destrucción), sé que mis hijos serían unos parias, y eso jamás, porque sin mucho dinero ya no hay vida en esta zona del mundo. Y porque mi moral y espiritualidad jamás tolerarán que mi afortunado intelecto, gallardía, laboriosidad y ac(p)titudes para ser millonario dominen mi vida (cosa que siempre acontece a costa de los demás. Mi Dios no me puso en esta Dimensión para maltratar a gente noble e inocente; sino para combatir a los hijos de puta que sí lo hacen).
Este país está sojuzgado por los españoles que lo odian y los invasores que se lucran de los paniaguados odiadores y, por ende, de nuestro expolio y sometimiento. Mis ascendientes – junto a los del resto de españoles – contribuyeron, con su trabajo y servidumbre al Estado, a construir todo lo que es este país. Toda la infraestructura que ellos hicieron posible construir es ahora usurpada por los odiadores e invasores, que jamás hicieron nada para levantarla. Es más, a los que lo hicieron, ni les dejan descansar en paz (impuesto de sucesiones, funerarios, donaciones y etc.) porque somos un país dirigido por necrófilos nigromantes que no sólo gozan matando, sino rematando.
En este sentido, permitidme la excepción que confirma la regla de no hablaros hoy de nada historiográfico, para mostraros el botón del uso que llevan décadas haciendo de la figura de Francisco Franco.

Cualquier antropólogo diletante sabe que los países no surgen de la nada, sino de una comunidad de intereses de sus habitantes. Ganas me dan de hablaros, entre 1.001 cosas más, del Russoniano Contrato Social, pero no; fiel a mi promesa os preguntaré que, ¿en qué cabeza no psicótica, oligofrénica, expoliadora y paniaguada cabe qué?:

  • Los españoles de todas nuestras generaciones aquí tengamos muchos menos derechos que los que no tiene ni a sus padres.
  • Los españoles de todas nuestras generaciones aquí no tengamos ningún derecho, comparados con los invasores inmigrantes legales (nacionalizados o no) y con sus descendientes, invasores de segunda generación.
  • Los españoles de todas nuestras generaciones aquí sirvamos, desde nuestra absoluta ruina y miseria económicosocial, a los invasores inmigrantes ilegales.
  • Los españoles de todas nuestras generaciones aquí tengamos la obligación de pagar por todo, trabajando sin parar; mientras que los españoles, que además odian a España, expoliadores paniaguados y los inmigrantes – muchísimos ya nacionalizados o hijos de ídem – cobran por todo nuestro trabajo.
  • Los españoles de todas nuestras generaciones aquí seamos llamados «fascistas», encima, y seamos perseguidos no sólo económicamente, sino socialmente.
  • Los españoles de todas nuestras generaciones aquí seamos llamados racistas y xenófobos por los reales (y contrastables) racistas y xenófobos.
  • Los españoles de todas nuestras generaciones aquí aceptemos, de toda la vida, a una pequeña parte de inmigrantes, a los necesarios laboriosos que se integran y maridan perfectamente con nosotros.
  • Los españoles de todas nuestras generaciones aquí no seamos apoyados por los inmigrantes del punto anterior.
  • Los españoles de todas nuestras generaciones aquí estemos depauperados gracias a otros españoles, muchos de todas sus generaciones aquí: los maderos, picolerdos y milicos; que hacen posible toda la satrapía de odiadores e invasores.
    APOSTILLA
    • Los españoles de todas nuestras generaciones aquí ya no somos ni españoles, sino esclavos del Estado Español.

2 respuestas to “ARTÍCULO: Estado español, ¿por qué me has abandonado?”

  1. Avatar de Rafael López
    Rafael López Says:

    Querido don César:

    Como suele ser habitual es sus estupendos artículos, practicamente no deja opción a realizar matización.

    En atención a las muchas ocasiones que ha tenido que corregir gramaticalmente mis textos, le comentaré un pequeña errata en el quinto párrafo, en el que dice «Mis descendientes» y en ese caso, por el contexto, debería decir «Mis ascendientes».

    Usted sabe que nosotros nos entendemos hasta con errores de gramatica. Creo, incluso, que la mayoria de los lectores tampoco tendrán mayor dificultad en comprender el sentido del texto, a pesar de ese pequenísimo ‘lapsus calami’, jajaja.

    Un abrazo y felicidades por el artículo.

    Rafael López

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