RAFAEL LÓPEZ: Mi cine.

El 27 de junio del 2021, Don César Bakken Tristán publicó, en este magno blog suyo, mi artículo número 100. En aquella ocasión, además de comentar el hecho de esa icónica presencia temporal, recomendé unas entrañables canciones del gran Jośe Velez. Por aquel entonces, hacía ya 8 meses que había iniciado mi singladura en esta estarranclada balsa de náufragos y todavía manifestaba ciertos malos hábitos a la hora de mi actividad juntaletril. Sinceramente, creo que me he desecho de buena parte de ellos, durante estos últimos cinco años.

Escribí, en la posdata del mencionado artículo, lo siguiente: “Desconozco si llegaré a los 1.001 artículos, o, si tal vez, no alcance ni el 101; pero sí sé que, en cada ocasión que coja la pluma, de hoy en adelante, será como si fuese a ser la última”. Realmente, el espíritu de esa reflexión es el que me ha guiado desde entonces. Ese escribir de manera más honda, con mayor transcendencia y también exposición me ha permitido adquirir lo que considero una evolución personal, combinada con una satisfacción limpia. No ha estado el camino exento de altibajos, pero puedo decir que lo mejor de mi actividad como articulista y/o escritor está presente en este último periodo. Para llegar a él, también han coadyuvado mis materiales menores, de aquellos primeros 100 artículos, porque la práctica ha sido mi maestra.

Antaño le concedía importancia a las efemérides numéricas, temporales, astrales, etílicas, etc. El fijar y alcanzar unos objetivos creo que se sustentaba en una falsa necesidad de seguridad. La realidad es que esas inmaduras asociaciones nunca sirven para nada de provecho.

Hace más de tres lustros realicé una lista con mis 100 películas preferidas. Como pueden comprobar mi filiación por los números redondos y los objetivos simplistas vienen de mucho antes de conocer a Don César. Mi actividad en el blog me ha permitido realizar monográficos sobre grandes directores y descubrir cintas inmarcesibles, tanto de forma autónoma como por las recomendaciones del señor Bakken Tristán. La influencia de ese renovado bagaje me ha llevado a reestructurar mi lista de películas predilectas.

Podría haber esperado a que este artículo fuese el número 200, o que mi lista también tuviese un número redondo de referencias, pero ya esas cosas me resultan pueriles.

Debo informarles que la lista esta ordenada cronológicamente, siendo la primera la más antigua. Considero estúpido clasificar, otorgando una valoración, porque todas son buenísimas. En alguna ocasión, habrán accedido a esos contenidos de internet en los que anuncian con gran vehemencia: “las diez mejores películas”, “las veinte mejores actrices”, “los treinta mejores actores”, ¡memeces!, ¡auténticas memeces!

Les facilito, a continuación, mi lista de películas consentidas (las que aparecen en negrita son obras en español, ya sean patrias o de los países hermanos hispanoamericanos):

Mis películas predilectas

  1. La momia. 1932 → Karl Freund ► Estados Unidos
  2. Sucedió una noche. 1934 → Frank Capra ► Estados Unidos
  3. Al servicio de las damas. 1936 → Gregory La Cava ► Estados Unidos
  4. El pequeño Lord. 1936 → John Cromwell ► Estados Unidos
  5. Capitanes intrépidos. 1937 → Victor Fleming ► Estados Unidos
  6. Dejad paso al mañana. 1937 → Leo McCarey ► Estados Unidos
  7. La diligencia. 1939 → John Ford ► Estados Unidos
  8. Ninotchka. 1939 → Ernst Lubitsh ► Estados Unidos
  9. Historia de una noche. 1941 → Luis Saslavsky ► Argentina
  10. Casablanca. 1942 → Michael Curtiz ► Estados Unidos
  11. El asunto del día. 1942 → George Stevens ► Estados Unidos
  12. Laura. 1944 → Otto Preminger ► Estados Unidos
  13. El sueño eterno. 1946 → Howard Hawks ► Estados Unidos
  14. Gilda. 1946 → Charles Vidor ► Estados Unidos
  15. Los mejores años de nuestra vida. 1946 → Willian Wyler ► Estados Unidos
  16. Retorno al pasado. 1947 → Jaques Tourneur ► Estados Unidos
  17. Los tres padrinos. 1948 → John Ford ► Estados Unidos
  18. Niñera moderna. 1948 → Walter Lang ► Estados Unidos
  19. El gran calavera. 1949 → Luis Buñuel ► Méjico
  20. El halcón maltés. 1949 → John Huston ► Estados Unidos
  21. Una mujer cualquiera. 1949 → Rafael Gil ► España
  22. Caravana de mujeres. 1951 → William A. Wellman ► Estados Unidos
  23. Cautivos del Mal. 1952 → Vincente Minelli ► Estados Unidos
  24. El hombre tranquilo. 1952 → John Ford ► Estados Unidos
  25. El Conde de Montecristo. 1953 → León Klimovsky ► Argentina
  26. La guerra de Dios. 1953 → Rafael Gil ► España
  27. Raices profundas. 1953 → George Stevens ► Estados Unidos
  28. El beso de Judas. 1954 → Rafael Gil ► España
  29. Sabrina. 1954 → Billy Wilder ► Estados Unidos
  30. Atrapa a un ladrón. 1955 → Alfred Hitchock ► Estados Unidos
  31. Historias de la radio. 1955 → José Luis Saenz de Heredia ► España
  32. Más fuerte que el amor. 1955 → Tulio Demicheli ► Cuba/Méjico
  33. Calabuig. 1956 → Luis García Berlanga ► España
  34. Embajadores en el infierno. 1956 → José María Forqué ► España
  35. La gran prueba. 1956 → William Wyler ► Estados Unidos
  36. La legión del silencio. 1956 → Antonio Nieves-Conde / José María Forqué ► España
  37. Orgullo de mujer. 1956 → Miguel M. Delgado ► Méjico
  38. Testigo de cargo. 1957 → Billy Wilder ► Estados Unidos
  39. Ben-Hur. 1959 → Willian Wyler ► Estados Unidos
  40. Con faldas y a lo loco. 1959 → Billy Wilder ► Estados Unidos
  41. Uno, dos, tres. 1961 → Billy Wilder ► Estados Unidos
  42. Atraco a las 3. 1962 → José María Forqué ► España
  43. El hombre que mató a Liberty Vallance. 1962 → John Ford ► Estados Unidos
  44. La ciudad no es para mi. 1966 → Pedro Lazaga ► España
  45. En el calor de la noche. 1967 → Norman Jewison ► Estados Unidos
  46. ¡Por favor, maten a mi mujer!. 1986 → Jim Abrahams / David Zucker / Jerry Zucker ► Estados Unidos
  47. Tres fugitivos. 1989 → Francis Weber ► Estados Unidos

Seguiré disfrutando, mientras Dios quiera y Don César me soporte, de esta querida actividad, cuasi íntima, que tan gratos momentos me ha brindado.

P.D.: como seguramente no recibiré comentarios, me comentaré a mi mismo. Para aquellos que piensen que existe una sobreabundancia de comedias, les argumentaré, en primer lugar, que reniego de semejante afirmación. En segundo lugar, nuestros días son demasiado aciagos como para zaherirse uno mismo, con según que tipo de cine.

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