ARTÍCULO: ¿y los que no tenemos miedo, que hacemos con el asco?
Llevo más de una década sintiendo asco de vivir en España. Doquiera que viva. En mi caso: Cerdilla (antigua Cercedilla), Legahell (antiguo Leganés), Mordor (antiguo Madrid), Hediondo Puente de Bellacos (antiguo Puente de Vallecas), Ciudad Irreal (antigua Ciudad Real), Córboba (antigua Córdoba), Irrisa/Eirrisa (antigua Ibiza/Eivissa), Cran Cagada/Canalla (Antigua Gran Canaria), Gra-anal (antigua Granada). Creo que no he vivido en más lares, en esta más que década decadente.

Obviamente, a las personas sensibles y medio inteligentes, el paso de los años nos hace más reticentes a la socialización. Nos volvemos cascarrabias y etc. Pero… qué va… mi problema, como el vuestro, no es el paso de los años sino lo que nos están haciendo estos años. Pero a tipejos como yo, que se han criado entre ultraviolencia cotidiana sin darle mayor importancia, el asco es lo único que afecta a su psique.
El asco que ya de joven (y treintañero mis últimos viajes) sentía estando en África. Puro y neto ASCO de una cultura absolutamente contrapuesta a la nuestra. Una cultura que hacía que los poblados gitanos fueran complejos hoteleros de lujo. Y, desde hace más de una década, es lo que tenemos. Yo vivo, literalmente, sitiado por sarracenos. Y no… no es miedo lo que les tengo. No me agreden físicamente, ni (casi) amenazan, me violan, me roban y etc. no… por eso los traidores españoles que les han traído para ganar dinero con ello, y con ellos, me pueden seguir diciendo: «si son buena gente», «se integran» «no delinquen». ¿Pero qué hacemos con el asco? ¿Por qué tengo que vivir con el asco que me produce su forma de vida que deberían seguir haciendo en sus países de origen, y todos tan felices cada uno en el nuestro? ¡Qué este es el país de mis ancestros y yo me moriría del asco que sentiría si mi madre, abuelos, amigos y resto de ancestros ya fallecidos tuvieran que vivir así!
¿Por qué tengo, encima, que pagar ese asco que su cultura me produce?
¿Por qué tengo, encima, que pasar penurias porque mi expolio es su riqueza?
¿Por qué tengo, encima, que aceptar que no tengo futuro, qué jamás tendré propiedad (¡y ya ni alquiler digno!) y que para llegar a fin de mes tengo que ganar casi más dinero que Messi?
¿Por qué tengo, encima, que soportar que mis paisanos que querían tener familia no puedan tenerla (o peor aún, que la tengan para hacer de su vida un infierno real)?
¿Qué por qué? Pues porque vivimos en democracia.
Desde este humilde BLOG pendenciero, les pido enorme perdón a todos los revolucionarios de 1936, que lucharon contra todo lo que ahora padecemos, ¡y ganaron! No ha sido por mi falta de cojones, espiritualidad, humor, laboriosidad e intelecto; es que la inercia del Sistema nos ha llevado a mancillar su memoria de esta manera. No somos nada más que un país de asco. ¡Con lo bien que podríamos vivir! ¡Con lo orgullosos que deberíamos estar de haber nacido y vivir en España!
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