ARTÍCULO: ¿Fin del Mundo? Final del Mundial, Espena vs. Arcretina.

Este domingo es el fin del espectáculo ultracapitalista reivindicativo del globalismo satánico internacional.
(FE DE ERRATAS: «este domingo es la final del…» qué más quisiéramos que fuera su fin). El Nuevo Orden Mundial te quiere o desmoralizado y humillado, o aborregado y sometido. Ya no quedan más opciones.

Como los precios para este aburridísimo espectáculo deportivo son «dinámicos» (es decir: prima la oferta y la demanda, si alguien ofrece 10 mil euros por la entrada más barata, la puja por ellas empieza en esa cantidad) se desconocen los precios finales de las entradas, pero la más barata ronda ya los 7 mil euros, y la más cara ni se sabe (de momento creo que 36 mil).

Podría analizar el nulo espectáculo sobre el césped, con equipos jugando a no perder, no a ganar que es el espíritu de cualquier deporte. ¿Os imagináis una carrera olímpica con todos los corredores andando, vigilándose unos a otros para que nadie corra más… y si uno sale, sale otro y los 2 se paran y tal, y sólo arrancan a 4 metros de la meta?

Podría hablar de la siempre execrable publicidad, que es quien organiza y manda. Y del espectáculo dantesco que rodea al partido. Podría y muchos más podría… pudría, más bien, porque ya hasta el deporte nos lo han arrebatado estos putrefactos gerifaltes. Me atrevo a afirmar que hasta el amateur, porque salvo (supongo) los que practican deporte por ejercicio físico, mental y socialización; el resto aspiran a ser el deportista mejor pagado del mundo, ni siquiera el mejor, porque asocian «mejor» con «más millones que los demás». Pero no puedo comentar mucho más que no sepamos todos los que alguna vez vemos jurgol, que es el «deporte rey» a fuerza de ser el más jugado, simple y con capacidad para más espectadores.

Así que cuando veáis la final del domingo, y enfoquen tediosamente a la grada, cada 30 segundos, recordad que no estáis viendo a espectadores, sino a humanos paniaguados y expoliadores (los que tienen entrada regalada, a pesar de ser millonarios o familia/amigos de ídem), a borregos alienados/arruinados o a expoliadores multimillonarios.

APOSTILLA

Al igual que el desconocimiento de la ley no exime de su cumplimiento, el conocimiento de toda la aberración que es el jurgol no me exime a mí de ver el partido y disfrutar con la victoria de la selección de mi Patria: ESPAÑA.

3 respuestas to “ARTÍCULO: ¿Fin del Mundo? Final del Mundial, Espena vs. Arcretina.”

  1. Avatar de Rafael López
    Rafael López Says:

    Querido Don César:

    Sus artículos ‘jurgolerdos’ no activan ni mis neuronas, ni mis vehementes filiaciones como galeote.

    Pero es que el titular de ese medio basuriento ha escrito «la asistencia de Dios». Ya me cabrea que nombren a Dios (con mayúscula) en semejante contexto, pero más aún que lo utilicen de forma tan repugnante e irrespetuosa.

    Dios anda muy alejado de estos siniestros asuntos del jurgol, donde gobierna la codicia y los más bajos instintos antropoides. Que lo incluyan en la ecuación sólo puede generar un abisal desprecio.

    Usted conoce bien mi bagaje en esta cuestión del ‘jurgol’ y que, normalmente, no entro ni a valorar, pero hay titulares que acaban con la paciencia del más gruñón y holgazán de los maños.

    Un abrazo,

    Rafael López

    • Pues ni te imaginas lo que ese dios pagano jurgolerdo interviene en los perrodistas y aficionados jurgolerdos, sobre todo en Argentina (y que decir de los sarracenos, peor aún, más blasfemia aún).
      Supongo que no conocerás «La mano de Dios» el gol más famoso, del tarado de Maradona. Lo metió con la mano, descaradamente y no lo anularon. Y dijeron que fue la mano de Dios quien lo metió…
      Y así 1.001 ejemplos. «Lo mejor» es que la mayoría de jurgolerdos católicos, llevan tatuajes cristianos. Messi (al que llaman Dios o el Mesías) tiene una enorme cara de Cristo en el brazo.
      En fin.

      • Avatar de Rafael López
        Rafael López Says:

        Querido Don César:

        Nada me sorprende de lo que me cuenta.

        Sobre los tatuajes decirle que, desde mi punto de vista, se han convertido en una tarjeta de visita. Su proliferación es enorme ¡y en todos los ámbitos!. Tal parece que no ir tatuado sea sinónimo de persona rara, excentrica y cuasi grotesca.

        A menudo, observando al personal de atención al público de todo tipo de establecimientos, pienso que para muchos trabajos se requiere ir tatuado, como un simbolo de «empoderamiento», «orgullo» etc., etc., etc.

        ¿Usted va tatuado?, no me responda que me se la respuesta y le prohibo decir nada.

        Un abrazo,

        Rafael López

        P.D.: los que hemos vivido, llevamos tatuajes inmarcesibles e invisibles, que son los que verdaderamente cuentan (aunque algunos sigan doliendo).

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