ARTÍCULO: El masónico “orden desde el caos” ya domina el orbe.

Me doy el placer de complementar el excepcional artículo de mi amigo Jaime Alonso, titulado: “Eclipse de conciencia” (podéis / debéis leerlo pinchando aquí). Su artículo no necesita complemento. Por lo tanto, mi artículo es independiente pero inspirado en los contenidos conceptuales del primero.

La masonería lleva siglos preponderando,

pero jamás dominando toda la canica azul, como ahora. Hasta hace unos lustros se les escapaban bastantes zonas, bien por desinterés o por impotencia. Pero han sabido amoldarse a cada etapa histórica, hasta convertirse en una suerte demiúrgica que crea lo que luego nutrirá, en exclusividad, a la historiografía. Las fechas de la instauración de este régimen tiránico oculto bailan más que el pescante de una diligencia, con los caballos al galope, en el salvaje oeste. No es baladí este paralelismo, pues quiero remarcar que todo este “orden desde el caos” que padecemos nace de UsRael (el Estado que sojuzga al orbe, híbrido neologismo mío de USA e Israel) es la principal premisa masónica. Ellos no engañan a nadie, no se ocultan. El problema son los ciegos que no quieren o saben ver, y los que fingen serlo, asiendo un fusil por bastón y dando disparos de ciego a diestro y siniestro. Ya nadie puede rebatir que USA fue creado por la masonería europea.

Yo elijo 1789 (la revolución gabacha) como fecha de salida masónica en el mundo, y 1879 en España (la creación del PSOE). Curioso parecido de fechas (¡ni 20 años tardaron en finiquitarnos! con lo grandes qué éramos). Yo no creo en coincidencias y, espero, que al albur de todas “las casualidades” numerológicas más que demostradas, nadie dude ya de la predeterminación de las mismas. Ahondando, mínimamente, en estas “coincidencias”, que el fundador del PSOE, destructor ancestral de España, y el del destructor de la España actual – porque ha destrozado a la sociedad – se llamen igual…  

¿Alguien cree que fue casual que Podemos naciera en la universidad? Eso es, simplemente, el corolario a su pistoletazo de salida, perpetrado por la parte PP del PPSOE: el 15M de 2011. Domina la calle y la educación, y dominarás el mundo. Mirad la definición de conciencia (según la RAE que, mal o bien que nos pese, es nuestro asidero comunicativo en español) y permitidme desarrollar lo que queda, desde esta perspectiva:

Yo me identifico con la acepción 6, al ser la única en la que ni el Estado ni la colectividad pueden influir en absoluto; amén de ser la espiritual, las más vinculada al Creador, garante y vigía de nuestra vida en esta Dimensión. Llegar a este tipo de conciencia, y poder justificarla y sobrevivir con ella, le da sentido a la vida humana sobre la tierra; a la de los humanos no desnaturalizados, a los que vivimos en paralelo a los mundanos, por más que ellos se empeñen en ser perpendiculares, a fuerza de tentaciones, coerciones, insultos y amenazas de todo tipo.

La primera acepción es la más tétrica y, por eso, es la primera. Significa el total control estatal de la conciencia de los seres humanos que él considera como súbditos. Sólo quienes acaten, y fomenten, las torticeras intenciones estatales, gozarán de los privilegios materiales de la vida mundana. Para tal fin, existen la educación pública, concertada (y buena parte de la privada, sino toda) y los medios de comunicación (ahora con el refuerzo colosal «de las redes sociales»).

En estos lares estatales encontrarás al «Dios Marx» y su materialismo histórico. Él te pondrá la medalla del ultracapitalismo, si sigues sus doctrinas. Y fingirá ser lo contrario. Pero como todo buen feligrés sectario… la ceguera no te dejará ver la aporía que esa enorme contradicción encierra tan libremente.

La 2ª acepción es abrumadora también, pero mucho más sibilina. Se trata de que el esclavo, siervo, cómitre o expoliador (son los mismos, pero se turnan para sustentar su mezquino bien común) asuma su conciencia como propia y libre, y no como lo que es: teledirigida ad hoc para ciertos objetivos vitales. Aquí trasciende el «buen salvaje» emanado de «El Contrato Social», una teoría plausible pero aplastada por su contrapunto: el leviatán y su ancestral «lobo para el hombre».

La acepción III es un puñetazo en el cardias de todos los que no seguimos las 2 primeras. Ahora nos llaman «conspiranóicos», con lo bien que sonaba antes: «disidente», «rebelde», «ácrata» y etc. de términos que ,a fuerza de ser tan nobles, han sido perseguidos y denostados por el anteriormente citado.

La acepción nº 4 es el premio para todos los borregos y sátrapas, que van de la mano en la sociedad, pese a creerse diferentes. Los unos necesitan de los otros para existir. Sólo el estatus materialista les separa. Nada más y nada menos.

El acepción 6-1 es tenebrosa, pues nos engloba a todos. La buena consciencia es la de ellos y la mala, la nuestra (en mi caso, la de los ácratas patrios espirituales)

APOSTILA

Sólo difiero de mi amigo en la línea final de su penúltimo párrafo: «Coger el timón y pronunciar la palabra eficazmente maldita: repatriación«. Donde pone la negrita yo escribiría: FRONTERAS.

Una respuesta to “ARTÍCULO: El masónico “orden desde el caos” ya domina el orbe.”

  1. Avatar de Rafael López
    Rafael López Says:

    Buenas noches Don César:

    Dada su inteligencia, seguramente habrá intuido mi «pereza» en no realizar comentarios a sus artículos.

    Estoy convencido de que no valora en términos tan ásperos esa pasividad mia, más que nada porque ando en una apatia consciente de los males que aquejan a la patria.

    ¿Y ahora, qué? fue el título de un artículo que publiqué, hace más de un lustro en un medio que nos trató injustamente. El artículo no era gran cosa, pero el título es plenamente vigente.

    Excelente el artículo de don Jaime Alonso y excelente el suyo (que tanto monta, como monta tanto). España languidece en un mortecino sueño ¿quién nos despertará?

    Para mi, el problema son los colaboracionistas y que estos artículos (el de Jaime y Usted) no sean leidos por millones de españoles para mostrarles una luz que guie su camino.

    Un abrazo,

    Rafael López

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