ARTÍCULO: España está en alquiler con opción a compra.
Pese a que la opinión generalizada, de los 4 patriotas que quedan, es que está en venta… de eso nada: el alquiler les sale mucho más rentable… en espera a que el arrendatario ejecute la opción de compra, y los arrendadores salgan del país a sus paraísos fiscales y/u otros lares donde tienen mansiones, desde hace mucho tiempo o «long time ago» que dirían los invasores de Gibraltar contra los que nadie, jamás, ha luchado en este país.

España (actual Espena) es un alquiler con opción a compra y en multipropiedad. ¿Cuántos dueños tiene, como arrendadores? Yo hace mucho que perdí la cuenta, porque se me dan muy mal las matemáticas. Si alguien lleva la cuenta, que lo diga en comentarios, por favor.
Pero es un inmueble rodeado por 5 propietarios, de los cuales – de momento – sólo uno ha lanzado una oferta para que se rompa el contrato de alquiler y el país sea para él, y gratis, como vivienda de protección oficial: Musulmania (o Sarracenilandia. O Marruecos, como prefieran vuecencias). Y además de salirles gratis la compra, en el contrato se incluyen todos los gastos de manutención, energía y algún que otro capricho extra, como a mí me quedó claro, en un Instituto de Leganés; «long time ago».
Como la vida actual, en este ¿país? me va a llevar a una depresión severa o algo peor, termino el artículo contando lo de Leganés y el por qué, en ese momento, supe que el país sería destruido por una invasión sin ejércitos. Os recomiendo no seguir leyendo, pues mis recuerdos sólo me sustentan a mí. Deberíais recuperar los vuestros, para que vuestra vida tuviera todavía sentido, como mi bendita hipermnesia hace con la mía.

Lo de los invasores de Leganés
Principiando los 90, durante la llamada «Guerra de Yugoslavia», llegaron una panda de desarrapados balcánicos (no recuerdo de cual de los países beligerantes, pero me la suda) acogidos por el Ayunta- Miento comunista de Leganés (el municipio más comunista de Europa, con mucha diferencia). Unas zorras ONJetas los trajeron a ese lugar de mi Patria, para sacar tajada del expolio de los pepineros (gentilicio popular de ese soberbio suburbio). Nos juntaron a todos los adoctrinados en el salón de actos adoctrinadores fuera de las aulas lectivas de adoctrinamiento. Básicamente, las putas rojas paniaguadas odiadoras de España, nos presentaron a unos cuantos de estos imbéciles paniaguados desagradecidos y nos propuso esto, más o menos:
«(…) estamos muy agradecidos al pueblo de Leganés, por la acogida, darnos alojamiento y manutención. Pero un ser humano no sólo vive de esto. Necesitamos dinero para nuestros gastos: comprar caprichos, salir de fiesta, cigarros y lo que hacéis aquí todos los jóvenes (…)».
No sé qué más dijeron estos degenerados comandado por la asquerosa, pues junto a 4 colegas, interrumpimos sus rebuznos levantándonos, refunfuñando y desplazando sillas violentamente, abandonando el aquelarre. «Fachas» nos llamaban, ya por entonces, a mí y mis colegas. Teníamos 16 años y banderitas de España cosidas . Qué peligrosos fachas.
septiembre 15, 2026 a 11:43 pm
¡Qué enternecedora anécdota Don César!
Es que es usted un facha redomado y ya lo era hace siete lustros ¡manda cojones!
Ha lanzado una pregunta harto compleja de responder sobre los propietarios con derecho a compra, creo que la ecuación sería más sencilla si prenguntásemos qué propietarios no tienen derecho a compra.
En fin, ya sé que Usted conoce sobradamente estas cuitas y muchas más y si fuese 30 años más joven me levantaba en armas desde Canarias (y Usted ya me entiende)
Un abrazo y mis felicitaciones por su excelente artículo.
Y ahora, respondame, por favor, que me sonroja observar que los últimos siete comentarios son todos mios, jajaja.
Rafael López
septiembre 15, 2026 a 11:53 pm
Efectivamente, Sr. López, la mancomunidad de propietarios es ingente. Hay más traidores asalariados de lo que pensamos, si es que todavía se puede decir que se piensa (sin tilde en el que, pero sí en la reflexión de estos expoliadores hijos de puta que, al ver que pensamos exclaman: «¡Qué se piensa!». Pienso les daba yo a paladas a estos cabrones. Menos «pienso luego existo» y más «pienso para que dejen de existir». O en su origen sudakamericano (¿no dicen qué son latinos, estos indoctos?): «cogito ergo sum». Cojos les dejaba yo: palada de pienso y palada en las rodillas.
Al año siguiente (o así) de esta anécdota, fui amablemente abordado por decenas de guarros en un enorme pub pepinero llamado «Al margen». Les molestó mi banderita de España en el brazo. Pero tanto les molestó que sacaron sus navajas y todo… pero eso, como 1.001 más, es otra historia.