RAFAEL LÓPEZ: (cine) «Tal para cual».

He comentado en este magno Blog de Don César Bakken Tristán mi escasa filiación por las películas cantadas, sin embargo en toda regla hay excepción (y hasta excepciones). Así que, a mis años, prefiero lidiar con los eventuales incumplimientos de mis criterios a imponerme una absurda rigidez respecto de los mismos.
Les presento una nueva joya del cine mejicano de la mano del charro cantor Jorge Negrete, quien fue indiscutible figura en todos los países de habla hispana. Su presencia, y su primorosa, voz fueron pasaporte para realizar muchas películas donde sus cuerdas vocales deleitaban a un público, por lo demás fervoroso. Don Jorge está muy bien acompañado por María Elena Marqués y otra gran figura del cine de oro mejicano: Luis Aguilar.
Es una comedia deliciosa en la que las canciones no distraen del eje de la historia. Además, no se puede considerar sacrificio escuchar al señor Negrete. Creo que la cinta es del año 1953 y es en glorioso blanco y negro. He visto una versión coloreada, pero como a mi no me gustan esos retoques innecesarios, he preferido ofrecerles el formato original. Si alguien prefiere visionarla en color puede encontrarla fácilmente por internet.
Sí que lamento que el enlace presente una anomalía, para mi, atroz, gangrena de estos tiempos aciagos y de tribulaciones, esos absurdos subtítulos mal escritos. No entiendo su presencia, máxime cuando el idioma hablado de la película es el español. Por desgracia, están por todas partes y han infectado todo tipo de materiales por internet, es un cáncer luciferino en toda regla.
A pesar de ese penoso peaje, estoy convencido de que disfrutarán mucho con esta jovial película.
septiembre 28, 2026 a 11:52 am
Hacia el principio de la película el señor Negrete dice una frase que seguro censurarían los luciferinos cenáculos cibernéticos modernos.
Entra en una cantina que se llama “La clínica”, jajaja (en su pueblo les hacia contado que iba a cuidar a su hermano que estaba gravemente enfermo). En ese momento se le aferran dos mujeres de vida jovial, y el saludo que les realiza don Jorge es “que hubo mis pollas”, así sin despeinarse, jajaja
Después, durante el resto de la película se utiliza el término pollitas para referirse a mujeres “resecas y con ganas de diversión” que pululan en las cantinas.
Cuando Don César nació yo todavia no habia oido, y muchos menos utilizado, la palabra polla más allá de su uso natural, que va ligado a una cria de gallina de sexo femenino.
Ahora resulta casi imposible utilizar esa palabra fuera de su contexto ‘entrepernil’ ¡qué pena!
Rafael López