Mi columna en «El Diestro»: ¡Viva Benedicto, equis, uve, palito!

Con este cántico me topé en el aeropuerto de Barajas, en agosto de 2011, con algunas de las tías más buenas que he visto en mi vida,  dentro del espectro de las que lucen un colgante/crucifijo sobre – o acosando – sus, en este caso, voluptuosos senos, cuya sicalipsis era acompañada por unas piernas al aire y soberbios glúteos. Resulta que eran peregrinas católicas, y no las jipis en una playa que parecían, muchas con guitarras y cantando al unísono. Yo iba a Eivissa, a uno de mis innumerables viajes naturistas – que no de turista – hasta marzo de 2020 que me los prohibió el NOM.

Pese a que admiro la belleza femenina, me disturbó tamaña e inesperada presencia de féminas (exagerando eran cientos de miles, sin exagerar, eran miles, que no es pecata minuta, aunque igual pecado sí que era lo que hacían) colapsando el aeropuerto. Ver a muchas monjas me puso sobre aviso de que crucifijos, tetas, culos, caras guapas, guitarras y cánticos desenfrenados… deberían estar relacionados con la Iglesia Católica y no con los pijos yonquis jipiosos.

Yo ni idea de que estas lozanas féminas venían de un acto denominado Jornadas Mundiales de la Juventud. Dicen que 2 millones de personas participaron en esos 6 días de jolgorio cristiano en Madrid (1 millón adolescentes y veinteañeros). Dicen que hicieron unos botellones colosales y que había más preservativos tirados que palomas picoteando basura de todo tipo. Yo ni idea porque no me enteré de nada, pese a vivir en la capital. Pero no creo que en Hediondo Puente de Bellacos – donde yo residía – hicieran evento alguno relacionado con esto, de ahí que no me pispara del acontecimiento ¿religioso?

Los cánticos que me hicieron sonreír en Barajas eran los que añadían la coletilla y/o estribillo: “Benedicto Equis, Uve, Palito” Mientras me colaba entre todas voluptuosas    mozas católicas y algún mozo y monjas, para no perder el avión que me sacaría unas semanas del infierno madrileño, pregunté a unos notas a qué se referían con esos gritos de la equis, la uve y el palito. Y me dijeron que era a colación del papa de entonces: Benedicto XVI. Yo tenía nociones de este hombre, que juraría se llamaba Ratzinger, porque como soy (era) del F.C. Barcelona, siempre asocié el nombre del Papa con el de un jurgolerdo holandés culé de años antes, un negro con la boca más llena de dientes que se ha visto en un terreno de juego: Reiziger.

Cuando regresé a Madrid me informé un poco sobre este evento desconocido por mí, y sonreí cuando leí artículos “escandalizados” de beatos y beatas sobre los fiestones que el millón de jóvenes protagonizaron en la capital de Espena… “Demasiado poco hicieron, por lo menos si todos eran como esas miles que me topé en Barajas”. Definitivamente, la Iglesia Católica ha cambiado mucho, normal que el Vaticano lleve años encabezado por un satánico, el “papa negro” (Jesuita, casi nada…).

Y dicen que el de la equis, uve, palito, se ha ido ya con el barbas. Supongo que tendrá trato de favor, también ahora.

3 respuestas to “Mi columna en «El Diestro»: ¡Viva Benedicto, equis, uve, palito!”

  1. Avatar de joseignacioh
    joseignacioh Says:

    Antes al alemán (RIP) que al argentino…

  2. Avatar de Rafael López
    Rafael López Says:

    Mesurado artículo, don César.

    ¿Debo entender que el cariño con que trata el asunto se debe a la benéfica influencia de cierto calendario?,jejeje.

    Bueno, en serio, he disfrutado con la lectura de sus, siempre, jugosos artículos. Respecto a los actos de las juventudes cristianas, no dispongo de referencias personales, aunque un medio misantropo como yo, huya de cualquier aglomeración de masas sea de la naturaleza que sea.

    Te adjunto (te lo envio en privado porque a través de los comentarios no me permite incluir un archivo) un texto muy ilustrativo del fallecido Papá de hace más de 10 lustros.

    Realmente no gobierna ningún Papa negro, el actual que va vestido de blanco es un sumiso servidor de la afrenta globalista y por ende de Satanás.

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