CINE. Mi columna en «El Diestro»: ¿Steven Spielberg es un judío satánico?

La foto de cabecera es un fotograma del final de la insustancial película – aunque entretenida si estás totalmente aburrido y no puedes hacer otra cosa – “Ready player one”, dirigida y producida por este yanqui judío no excesivamente narigudo llamado Steven Spielberg. Como veis, sale un gran dibujo de Satán. Está pintado en la puerta de atrás de la furgoneta “de los buenos” de la peli, por lo tanto, mi duda surge incontrolable: ¿por qué los buenos van en esta furgoneta satánica? Todavía cuando hacen que los malos sean los satánicos… tiene un pase y el “primado negativo” y “la ventana de Overton” entran en lidia… ¿pero que los buenos sean satánicos y, encima menores de edad y adolescentes de razas diferentes? Eso me huele a azufre. Además, la trama de la peli no tiene nada que ver con eso, lo mete a pelo al final de la peli (mis adoradas cacofonías)
Y para rematar la necedad de este director con menos talento que mis pies para hacer malabares, justo después de enseñarnos varias veces a su querido Satán, cuando la furgoneta se detiene y los buenos ganan… lo hacen parados frente a un lugar urbano futurista, medio asolado, con un único negocio a la vista: una farmacia. ¡Venga, Steven, no me jodas, hermoso! Aquí tenéis 2 fotos de la secuencia:


¿Por qué ya no se cortan un pelo en su barbarie?
Recuerdo cuando el satanismo en el cine era cuestión de mera ciencia ficción y superchería. Y cuando intuíamos que podía estar camuflado por ella, costaba un huevo demostrarlo y éramos conspiranoicos y salían los infaustos y sanguinolentos sucesos reales en películas como “Poltergeist” (producida y guionizada por él, ojo que te la cojo), o “La semilla del diablo” y tantas otras.
¿A qué viene esta película satánica de ciencia ficción? ¿Cómo cinéfilo y exdirector audiovisual, qué me he perdido? ¿o es que ya no me entero de nada y veo conspiraciones por todas partes? Las 3 fotos cutres de este artículo las tomé yo con el móvil, viendo la peli de marras. No soporto al yanqui judío, salvo “Tiburón” e “Indiana Jones en el templo maldito”. La vi porque mi amigo y colega Luys Coleto recomendó esa peli… y nobleza me obligaba a verla. Pero de Luys “no me fio mucho ya” en estas lides… porque le encanta la nauseabunda “Pieles” y eso son palabras mayores, jajajaja. Exijo a Coleto que explique a todos los lectores de “El Diestro” el por qué de estas secuencias satánicas y pro- farmafia del chalado de Spielberg. Tal vez tenga una explicación que yo no atisbo. Y queremos saber… como se titulaba aquel execrable programa de laputatele de los 90, en el cual no enseñaban nada, porque nada sabían.
Deja un comentario