Mi columna en «El Diestro»:Homicidio frustrado de un magrebí a una mujer española.

Ocurrió hace unos días en el suburbio madrileño de Carabanchel (realmente, toda Espena, salvo las zonas residenciales acotadas para pijos, es ya un suburbio del NOM, pero eso es otra historia), pero nadie lo sabe, porque los massmierda titularon el suceso como “Un menor apuñala a su suegra”. No era un “simple menor” era un sarraceno y las cosas cambian, y mucho. ¿Y las femirrojas qué tal? Bien, gracias.
Lo que no cambia es la caótica ley espenola.
Resulta que un asesino no lo es hasta ser mayor de edad. Huelga redundar en que las mafias de todo pelo usan a menores, por este sencillo motivo. ¿Eso del maltrato infantil y los derechos humanos del menor, dónde queda? Por una vez, y sin que sirva de precedente, los “caballero-caballero” no tienen la culpa de una injusticia. A todo hay quien gane y los ganadores son… “the winer is…” los togados. Pero como están protegidos por los caballero-caballero, pues sí, los culpables son ellos, como siempre.
¿Os imagináis si hubiera una ley que dice que se puede apuñalar a la gente por la calle, en la hora de la siesta? Pues los caballero-caballero estarían pendientes del reloj, así de triste.
Resulta que los que no comen jamón cuando otro sarraceno les ve (porque se hinchan y el que no lo haya visto es que sólo mira con el ojo del culo) tienen sus costumbres, que suelen ser bastante delictivas en Espena, y – por lo tanto – impunes, pues aquí el delito es premiado y fomentado.
Hasta hace una década, al hablar de los sarracenos yo siempre le decía a la peña: ¿has estado en “Musulmania”? Y les contaba mis experiencias en Marruecos, Argelia (campamentos Saharauis) y Senegal. Los que sí habían estado por esas infaustas tierras, lo habían hecho como TURISTAS, no trabajando como yo (encima, haciendo documentales, con lo cual las puertas del averno se te abren más y mejor). Y, como turistas que son, pues son gilipollas, tal cual. ¡Cuántas loas no he soportado yo sobre Casablanca, Marrakech, los safaris y resto de polladas irreales, de parques temáticos dentro del infierno, que son los viajes turísticos! Y ahora estamos dándonos de hostias con la cruda realidad: nuestra cultura y la suya son enemigas acérrimas.
Yo sí sé (olé mis queridas cacofonías) que son bárbaros. Y les respeto. Pero que lo sean donde han de serlo y lo son: en sus países. Y cada uno en su casa, que haga lo que le venga en gana. Pero se están apareando (son animales no humanos, o no todo lo humanos que somos /éramos los occidentales) con nosotros y el hibrido sale como sale: apuñalan a la madre de una espenola. ¿De verdad nadie ve la enorme gravedad de todos y cada uno de los delitos que esta gente comete en Espena? ¿Su brutal génesis ética y conductual?
Y cerrar las fronteras (todas, no sólo las africanas) y tirar la llave.
Y así todos felices. Ellos en su mundo y nosotros en el nuestro. Segregacionismo puro y duro, la única esperanza de una vida feliz sobre la Tierra, tanto para ellos como para nosotros. Tema redundante y obvio que no necesito desarrollar para los lectores de este periódico. Así que os cuento una de mis chorradas, metáfora análoga a toda esta necedad:
En la Sierra de Madrid y Segovia (y, supongo, que toda Espena) está prohibido ir con bicis de descenso y tal… y sólo se puede pedalear por las pistas forestales. Por ello los ciclistas no deberían disfrazarse de jugadores de fútbol americano, pues esa indumentaria es para los profesionales de la bici que hacen descensos vertiginosos en zonas acotadas para ello. Bien… pues en la sarracena sierra de Madrid y Segovia, se pueden ver a ciclistas-jugadores de fútbol americano, pasando así disfrazados junto a los caballero-caballero y los guardias infernales (forestales). Según me dijo un infernal, cada año mueren varios de estos disfrazados (porque ha de ser un disfraz, al estar prohibido lo que hacen… digo yo, ¿no?) y decenas resultan gravísimamente heridos y hasta matan chotos en sus accidentes.
Pero nada… que los indicios no son carga de prueba para los “caballero- caballero” y los guardias infernales (¿se dirigirán a nosotros como “caballero, caballero”?, nunca me he fijado. Lo tendré en cuenta). Ellos a lo suyo, a que el caos y la destrucción social que necesitan para cobrar el sueldo siga su curso. Total… ellos van legalmente armados las 24h. del día y tienen el 100% de protección judicial y política. ¡La vida es para ellos, está más que claro! Aunque la cárcel, y por desgracia el cementerio, está lleva de valientes que se enfrentaron a ellos y más que habrá. Y al igual que hay que tirar la llave que cierre nuestras fronteras, hay que coger la que abre las celdas de tanto represaliado por el narco-Estado espenol. El día que el pueblo tenga esas 2 llaves, la vida volverá a brotar en este cacho de tierra que volverá a llamarse ESPAÑA.
febrero 7, 2023 a 6:13 pm
A un tal Paco que ha evacuado unas sandeces respecto de este artículo de don César.
¡A ver, majadero!, don César Bakken Tristan no necesita que ningún Amigo escriba un comentario para defenderlo, porque de una inmundicia antropomorfa como tú le basta y le sobra, de hecho 1.001 escorias bipedas como tú no alcanzarian más que para sacarle una sonrisa al ver tan grotesca presencia.
De cualquier manera eres un cobarde y un miserable por amenazar, aprovechando el anonimato de las redes, a una persona integra. Vete a hacer puñetas y deja al personal de bien, como don César, en paz ¡malnacido!