ARTÍCULO: Juventud desquiciada y polvos en el baño.

Esta imagen es icónica, para mí. Son 2 nenas (todo apunta a menores de edad, sobre todo mental y perpetua, fumando un «peta»). Yo me crié en el suburbio llamado Leganés y he deambulado por otros iguales, por todo Madrid capital y resto de infaustas ciudades de la antigua España. Pero nunca he visto lo que llevo viendo estos años en la Sierra de Madrid: adolescentes – y adultos – que teniendo toda la sierra de Madrid en su camino, eligen desviarse e irse aun pútrido aparcamiento para hacer «cosas que no queremos que vean los demás».

Yo he hecho botellón

de hecho «lo inventamos» unos colegas en Leganés, por lo menos en un parque donde antes no lo hacía nadie. Parque… quédense con ese concepto. Vivíamos rodeados de asfalto y cemento… pero buscábamos el parque, la tierra, el césped, los árboles… lo más parecido a no perecer en la urbe y parecerse a vivir en el monte. Y ahora que vivo en plena montaña veo, atónito, como muchos adolescentes (esta foto es un pequeño botón de la enorme gabardina) buscan el asfalto y la cerdada de sentarse en esa suciedad, y entre coches, para hacer cosas «prohibidas y ajenas a miradas» que podrían hacer 50 metros más allá… junto a 1 arroyo… ¡50 metros! no les pido que se vayan 100 o 1.000 donde ya podrían hasta hacer «rives» o como se llamen esas megafiestas ilegales, sin que nadie les molestara ni les viera… y en plena montaña.

¿Por qué eligen un pútrido aparcamiento?

Jamás se lo preguntaré, porque me da miedo la respuesta. Además… son mujeres siempre… y yo a las mujeres hace más de 1 lustro que no me dirijo a no ser que ellas me interpelen y haya testigos que ratifiquen que no soy ese maltratador que cualquier mujer puede decir que soy, si le sale de lo que elijan tener entre las piernas…

Y hablando de coños, esta imagen de las 2 estultas fumetas de aparcamiento me ha recordado algo parecido: una madrugada de borrachera con una amiga de precioso nombre, Arabela, (el siglo pasado sí se podían tener amigas, amantes…) en pleno centro de Madrid. Tras follar en el servicio de una discoteca (a lo Dani Alves, pero como yo no era rico y famoso y ella no era una grupi… pues follamos y punto, y el camarero nos guardó las copas al ver que tardábamos porque sabía lo que estábamos haciendo al tardar tanto… ¡joder cómo molaba antes la vida! Qué buena gente éramos los que ahora somos tan malos…). Al seguir de copas nos dio otro calentón y nos colamos en el garaje de un bloque de viviendas. Nos pusimos a follar detrás de un coche, pegados a una pared. Y, de repente, llegó alguien y nos agachamos detrás del coche. Era el dueño de ese coche y, al irse – nuestras risas contenidas – ,nos dejó ahí expuestos con lo que ahora nadie sabe qué tenemos expuesto entre las piernas; en esos años eran una polla peluda y un coño lampiño, pues esta mujer era lampiña (curioso fenómeno este, os lo aseguro, no lo conocí hasta entonces… cuanta suavidad corporal, pardiez, y fuimos amantes varios años: suavidad garantizada). Nos desplazamos a otro rincón y acabamos la faena.

Ya amaneciendo terminamos en un gran parque ( tipo casa de campo, pero en pequeño, en Madrid), follando debajo de una manta –envueltos en ella, más bien – y soplando unas botellas de sidra que ella cogió de su casa. Sí, tenía casa y si decidimos seguir el fornicio y el bebercio en un parque en vez de en su casa… es porque tenía hijas y novio, jajajaa. Todos para mí desconocidos, yo jamás mi hubiera tirado a una infiel de algún conocido… y he sumado más que los dedos de mis manos y mis pies y tengo los 20 ahí con sus uñas y todo.

Jamás se me ocurrió que los adolescentes hicieran lo que veo que hacen ahora. Pero sarna con gusto no pica y mientras que a mí no me obliguen a hacer esas barbaridades, todo bien… ¿o no tan bien? Porque estos son los que luego nos cuidarán a nosotros… imaginad lo que harán si hacen ahora lo que hacen… ¡una broma el gerontocidio de decenas de miles de ancianos en 2020, y el aborto y resto de crímenes que unos humanos hacen contra otros humanos indefensos… como seremos los de mi generación cuando estas fumetas de aparcamiento cumplan los 30 y pocos…

Una respuesta to “ARTÍCULO: Juventud desquiciada y polvos en el baño.”

  1. Avatar de Rafael López
    Rafael López Says:

    Te lo he puesto en un comentario de telegram y pá que veas que cumplo, pues dejo constancia.

    Un abrazo,

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