ARTÍCULO: Los asesinatos policiales no son lo mismo en Francia y Espena.

Me refiero al asesinato de un trabajador de metro, en Madrid (aquí mi artículo al respecto) y al de un delincuente magrebí, en París (aquí mi artículo). Francia está vandalizada, con toque de queda y casi en estado de alarma, en defensa de un delincuente que, a saber, todos los delitos que había cometido; de momento conducir un coche siendo menor de edad y saltarse un control policial. En Espena no ha pasado absolutamente nada (salvo mi artículo, no he leído nada que haga esa lógica y justa reflexión mía que es, CÓMO MÍNIMO, imprudencia temeraria policial, con resultado de muerte de un inocente, tercero en el caso).
El, seguramente, honrado trabajador asesinado en Madrid no merece la atención de nadie. En cambio, un delincuente sarraceno sí, y no sólo de sus criminales paisanos, sino de políticos, deportistas millonarios, perrodistas y – en definitiva – de todo el NOM. A unas malas, el finado de Villaverde debería haber tenido el apoyo de los maderos y sus acólitos, pues murió atropellado por una panda de delincuentes sarracenos que huían de los maderos, en un coche robado. ¡Pues ni eso merece este español de bien!
Los malos ya son los buenos.
Gracias a la idiocia colectiva, a la estupidez del vulgo, el NOM ha triunfado por completo. La PLANdemia es sólo el corolario de su éxito arrollador. Y los “caballero, caballero” su brazo ejecutor. ¡Ni les han hecho falta los militares (casi, porque salieron con sus jodidas tanquetas en los ilegales estados de alarma y confinamientos – a mí no me confinó nadie, ni cierres perimetrales ni toques de queda, obvio, yo vivo más allá de su puta satrapía –)!
¡Qué enorme desastre es Accidente, antiguo Occidente!
Ambos crímenes policiales, con sarracenos delincuentes de por medio. Esos que han venido a pagarte la pensión, gilipollas accidental, que no te enteras de nada, eres más tonto que el de contrató de cocinero al famoso que asaba la manteca; y anunciaba ese plato en el menú: “manteca asada, especialidad de la casa”. ¡Y a ambos bandos delictivos, unos uniformados y los otros no, les pagamos los expoliados y sus víctimas! Jamás hubo tanto lobo cuidando de tamaño ganado. ¡Pero por lo menos a las ovejas les dan de comer – y morada – GRATIS; ¡nosotros pagamos la vida de los lobos!
La gente honrada estamos rodeados de “policías y ladrones” y no podemos hacer (casi) nada, salvo esperar irnos, o que nos lleven antes de tiempo, a la Otra Dimensión; y empezar la partida vital de nuevo.
Moraleja: en Accidente el delincuente sarraceno asesinado es el bueno y el español ni existe. El policía gabacho es un asesino, pero los espeñoles no. El caso es que en estos dos hechos casi coetáneos sólo había una persona buena: el vecino de Villaverde, del que nadie habla.
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