ARTÍCULO: Si los sarracenos tuvieran perros (o el fin total de occidente).

Los que no tenemos más remedio que sobrevivir en accidente (antiguo occidente) hemos desarrollado una sensibilidad especial con los que viven aquí, esos seres antropomorfos carentes de atisbo alguno de solidaridad, higiene, raciocinio, empatía, sentido común, intelecto, humor y resto de atributos dizque humanos.
Una mera ojeada del paisanaje abruma a cualquier alma noble que una vez vivió entre seres humanos, como es mi caso.
Hoy en día la desolación es la horma de cualquier ser humano racional. El estupor siempre a rebufo y el puño cerrado, no por astracanadas comunistoides, sino presto a golpear al prójimo, ese hijo de puta que nos tiene sitiados. Mención especial a los dueños de perros mascotas y primer premio a los que usan perros asesinos como tales. Veo a esos seres antropomorfos con sus perros/tigres/leones todos quieren ser los campeones… y no puedo parar de reír, porque yo estoy loco y el mal me hace gracia. Esos chuchos de mirada taciturna y mandíbula batiente llena de dientes, siempre sin el obligatorio bozal y pocas veces con correa. Si la cara es el espejo del alma los perros son el reflejo de sus dueños.
Si hace un par de décadas a cualquier habitante de la sierra de Madrid nos dicen que el 25% de la población de aquí sería sarracena (y creciendo exponencialmente a un ritmo de 5 hijos por pareja cada 20 años) las risas todavía se oirían en el recuerdo de quienes las provocaron y de los que las ejecutaron. Pero es la realidad, gracias a (la lista es tan grande que abrumaría el artículo).
Siempre negatifo, nunca positifo
Mítica frase de un chalado holandés que amaestraba a humanos para que corrieran tras un cuero inflado, Van Gaal se llama el animalito. Pero la negatividad es a lo que nos aboca esta época de estupor social que padecemos. Pese a ellos, voy a ser positifo y le doy gracias a Alá de que no haya obligado a sus feligreses a tener perros mascotas. A diario veo esos sacos de basura de varios colores que son las mujeres sarracenas (de verdad… ¿por qué visten así? En serio, ¿por qué visten así? Es como si las españolas fueran siempre vestidas de flamenca y los españoles de penitente (o ambos con los trajes irracionales, vulgo regionales, de su Taifa). En serio… ¿por qué visten así y ellos no? Repito: ¿por qué visten así y ellos no? ¿En el país epicentro del femirrojismo (junto a la desnortada Chile) se permite y fomenta que las mujeres sean vejadas y humilladas de tamaña manera?
En Espena hay más mascotas que humanos, y por humanos contabilizo ahora a todos los seres antropomorfos salvo a los simios del ZOO. Si los sarracenos estuvieran obligados a tener mascotas nadaríamos en meadas de canes y flotaríamos en sus cagadas, es así de simple. Así que, le vuelvo a dar gracias a Alá por concedernos esa mínima tregua social de convivencia.
¿Patada en los cojones o en la cara?
Difícil elección. En la cara lo han intentado varios que salieron escaldados, obvio, yo estoy loco como he indicado antes y es muy mala idea agredir a un loco ultraviolento en defensa propia y de los indefensos nobles que le rodean. En los cojones lo más cerca que estuve fue un incomprensible apretón que el primo de un amigo me hizo en el madrileñodelsur polígono de Urtinsa (creo que se llama así), cuando estaba lleno de discotecas, droga, alcohol y muy mala gente (yo entre ellos). Cuando entendí que por un motivo que jamás entenderé ese tío estaba haciendo «una gracia» estrujándome los cojones, me zafé de él y antes de que el dolor me inmobilizara corrí tras él y le asesté una patada enorme en la cadera con mis zapatos Dr. Marteen punta de acero. Poca broma con esas patadas. Y no le reventé porque el grupo con el que iba me agarró. Más de 5 hicieron falta. Al poco tiempo este psicópata maricón se hizo madero municipal de Leganés. Obvio.
En el bloque donde alquilo una destartalada casa, pero con las mejores vistas en Madrid, hay más sarracenos que no sarracenos (permítanme esta licencia ausente de gentilicio y etnia porque, de verdad, no tengo ni puta idea de donde son el resto de vecinos no sarracenos que padezco) y casi más perros mascota que perros sarracenos. Tamaño es el problema que llevo años luchando contra sus dueños, de este edificio y del resto, pues están por todas partes. He puesto carteles en la fachada llamando cerdos a los dueños de perros mascotas, pues gorrinos es lo que son. Y hete ahí que ayer vi algo (que todavía se ve) que me dejó aún más desolado: de la puerta de un piso de mierda recién reformado salían goticas, cual migas de Pulgarcito) que iban por todo el rellano, la escalera, el portal y acababan en la puerta del mismo, junto a mi cartel, en forma de meada perruna, justo en la puerta del edificio. El perro asesino de esa casa está tan maltratado que al salir de su cochiquera – dizque vivienda – se le escapa el pis hasta que puede descargar en la puerta del portal.
Mi perro está bien educado, no hace nada en casa
Preguntad a cualquier chalado maltratador de perros sobre si su perro mea y caga en su cochiquera y os dará lo de arriba por respuesta. Hijos de la gran puta. Cerdos endogámicos. Profanadores de la higiene humana. Adoradores del estiercol. Anormales sojuzgadores de cuadrúpedos. No creo que haga falta seguir, ya habéis pillado el mensaje y el contexto, ¿verdad?
Y ya no tengo zapatos con punta de acero. El acero lo tengo en el alma.
Apostilla
¿Qué hacemos con estos seres inhumanos no sarracenos?
Deja un comentario