ARTÍCULO: ¿Ande´stán los rojos?

Un país como Espena, gobernado por comunistas, etarras y separratas de 2 patas… ¿y ande´stán? A ver si va´ser verdá eso del pucherazo… porque, insisto: «¿ande´stán los rojos?». En serio, ¿dónde cojones se meten estos hijos de puta que dicen gobernarnos? ?¿No deberían estar disparándonos desde los balcones a todos los fachas que salimos a la calle a defender nuestra idea de España y contra Espena? En serio, ¿dónde cojones están los rojos? Si hasta ahora sale un grupo comunista (Frente Obrero) que grita: «¡Viva España!». En serio… ¿dónde están los putos rojos?
Nos gobiernan, nos sojuzgan, nos maltratan… pero en las putas redes sociales e internet… ¿y en la vida real? ¡Qué cojones pasa en la vida real que en cada municipio de Espena no ondea la bandera roja estelada y no estamos ahorcados, mínimo, un patriota como yo, para escarmiento de la disidencia! El 0,5% de la población (maderos y militares) son quienes los sustentan… ¿y si el pueblo estornuda a que ello se constipan? 99,95% es más que el 0,5%.
A ver… ¡QUÉ LOS PUTOS ROJOS NO EXISTEN! Qué son 4 desgraciados que dan un pucherazo y nos gobiernan gracias a ese 0,5% que os digo. Qué el pueblo de España es español (valga la redundancia) ¡ES DE SENTIDO COMÚN! sólo se trata de eso. Hay gente que se suicida… ¿y por eso la mortalidad española es culpa del suicidio? ¡Nada que ver!
Hace 23 años, mi exnovia mexicana (Mayra H.C.)y proyecto de mujer con hijos míos y todo, me enseñó algo muy interesante, amén de ya sabéis qué cosas de relaciones de pareja, malpensados: «Borracho no come mierda». Yo, como alcohólico ancestral (los borrachos son advenedizos y despistados) no sabía ese axioma mexicano… pero me quedé pensando un rato, al decírmelo. E hice un barrido mental rapidísimo de mis experiencias con borrachos que «no sabían lo que hacían». Y claro… eso que hasta es eximente y atenuante penal era tal cual: MENTIRA. Pero tuvo que ser una bella mexicana mestiza la que me lo dijera. Claro… toda excusa es una gran mentira, amén de la peor de todas: «excusa no pedida, acusación manifiesta».
Conocí a esta mujer en Marsella y me pidió, tal cual, «que le contara un cuento» para dormirse; nos comprometimos en Venecia y vivimos juntos en Madrid, pegados al parque de El Retiro. Seguro que estar conmigo fue la etapa más voraz de su vida.
Por cierto, en un viaje en autocar, de Córdoba a Madrid, había un rapado (no sé si NS, guarro o qué… pero rapado) que nos miraba, de vez en cuando y despectivamente. Estaba delante, a unos 4 asientos a la izquierda de los 2 nuestros que eran los de la escalera trasera, siempre suelo sentarme sin nada delante. Creo que sería un racista o algo así, porque notaba como que le daba asco que yo (blanco y rapado – calvo –) estuviera con una mestiza de pelo negro total, más que los de mis cojones. Cuando me incomodó que ese notas nos estuviera mirando de esa manera, me levanté y fui a hablar con el conductor. Menos mal que Mayra no se percató de nada, porque si me llega a decir algo de este notas, directamente le corto el cuello. Una cosa es incomodarme a mí y otra a mi mujer. Ante eso no hay redención. Pues bien, sigo. Que le pregunté una gilipollez al conductor, porque mi objetivo no era preguntar, sino pasar junto al tío este. Y a la vuelta, estaba mi objetivo. El notas ni me miró. Tal vez es muy fácil mirar y maldecir de alguien que crees que es como una puta pantalla de televisión, que no va a salir de ella, vaya. Pero vaya que sí salgo yo, siempre.
Tuve la esperanza de que el odio de sus miradas se tornara en hostias ante mi cercanía, pero qué va. Ni me miraba, insisto. Aún así fingí un brusco movimiento del autocar, para darle un codazo en los costillares derechos. Y volver junto a mi novia mestiza. No se giró ni una sóla vez más y mi novia no se coscó de nada. Es que yo soy un pendenciero y me pispo de cosas que las almas nobles ni atisban. Por eso estoy vivo, y tanta alma noble asesinada.
Termino ,concluyo e insisto: ¿ande´stán los rojos?
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